Río Cuarto | presidente

Chasqui: la mejor recopilación, con lo más picante de la semana

Izquierda: el posteo de Gonzalo Parodi en sus redes mostrando la multitud que se juntó en el club Las Lilas. Arriba: la imagen de Alberto en Olivos festejando el cumpleaños de su pareja, Fabiola Yáñez.

 

“¿Y en casa cómo andamos...?”

La pandemia requirió (y aún lo requiere) un esfuerzo muy especial de todos los ciudadanos, quienes, como en una de esas películas de ciencia ficción que tanto vimos por las pantallas de los cines, vemos coartadas muchas de nuestras individualidades y cercenados nuestros hábitos en pos de terminar de ganar la batalla a este virus que nos cambió a todos para siempre.

Para poder conseguirlo, se requirió de una especie de pacto social en el que el cuidado de cada uno va a terminar de ser determinante para el bienestar de toda la sociedad, por eso los cuidados sanitarios pasaron a ser tan importantes.

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El decreto que vencía el 1o de agosto y fue prorrogado hasta el 15 de este mes es bien claro. Se permiten reuniones de hasta 10 personas.

De más está decir que los propios dirigentes políticos, los encargados de manejar esta situación y dictar las normas de cuidado, tienen además la gran responsabilidad de predicar con el ejemplo.

En los últimos días se generó un gran debate en torno a la publicación del presidente Alberto Fernández festejando el año pasado (en plena cuarentena estricta) el cumpleaños de su pareja, Fabiola Yáñez, en la quinta de Olivos.

Esto produjo un gran repudio popular y hasta un pedido de juicio político al presidente Alberto Fernández (por parte de la oposición) por no haber respetado las medidas sanitarias del aislamiento.

Algo parecido ocurrió el viernes en nuestra ciudad con el presidente del bloque de concejales de Cambiemos, Gonzalo Parodi, quien, acompañado del funcionario municipal Juan Pablo Casari, entre otros, subió a las redes una foto en la que se los ve comiendo en un espacio cerrado con más de 17 personas.

En Córdoba las restricciones sanitarias son claras y marcan que se permiten las reuniones sociales con un número máximo de 10 personas, limitaciones que por ejemplo llevaron ayer, en el Día del Niño, a muchas familias a no poder juntarse alrededor de una mesa para festejar (algo que no hacemos desde marzo del año pasado).

Los integrantes de la facción política del radicalismo denominada 30 de Octubre realizaron esta reunión en el Club Las Lilas para analizar la performance de la Franja Morada en las elecciones universitarias (según el propio Parodi lo consignó en las redes).

Precisamente Parodi, además de ser el presidente del bloque de Cambiemos, es el principal referente de la 30 de Octubre, agrupación que lleva ese nombre en conmemoración del 30 de octubre de 1983, cuando Raúl Alfonsín ganó la presidencia.

Toda una paradoja para esta situación, ya que, si hubo en nuestro país un defensor de las leyes, del rol de los dirigentes políticos y la defensa del pueblo, fue el propio presidente que logró en la vuelta a la democracia en nuestro país dejar un legado que quedará en el tiempo.

Este legado debería ser honrado con el ejemplo y las acciones, no sólo con el nombre de una agrupación.

Salvando las distancias de las embestiduras de ambas fotos y los tiempos en los que se dieron cada una de ellas, el debate de la sociedad es el mismo. “Nuestros dirigentes políticos son los que deben velar por el bienestar del pueblo y son los primeros que deberían predicar con el ejemplo y no infringir las leyes (menos mostrarlo en las redes)”.

Como dice el viejo refrán popular: “¿En casa cómo andamos?”.