Preso fugado: defienden las medidas de control de la casa de preegreso
El juez de Ejecución explicó que el predio externo a la cárcel tiene un menor nivel de custodia porque así lo prevé la ley. El director del penal sostuvo que el lugar se rige por un sistema de autodisciplina.
Tras la fuga de un homicida que cumplía la última etapa de su condena en la cárcel de Río Cuarto, las autoridades defendieron las medidas de seguridad de la casa de preegreso donde estaba alojado Eduardo Eugenio Sofía Lara (46).
Por un lado, el juez Emilio Andruet, a cargo de manera provisoria del Juzgado de Ejecución penal, remarcó que el control del lugar es menor que el resto del edificio carcelario porque así lo prevé la ley.
En tanto, el director del Establecimiento Penitenciario Nº 6, Silvio Bravo, le explicó a PUNTAL que el predio se rige por un esquema de autodisciplina.
Sofía Lara, condenado por el crimen en ocasión de robo de una docente en Embalse, había llegado al penal de Río Cuarto trasladado desde la provincia de Mendoza.
El hombre nacido en tierras cuyanas vivió parte de su vida en Berrotarán. En 2013 la Justicia de Río Tercero lo condenó a 18 años de prisión y para noviembre de 2020 estaba prevista su libertad asistida.
La última fase
El juez Andruet confirmó que el interno transitaba la última fase de la condena, por lo que estaba en condiciones de “readaptarse a la vida social”. Aclaró que llegó desde Mendoza con la indicación de ser alojado en la etapa previa a la recuperación de la libertad, según las evaluaciones realizadas por el equipo interdisciplinario de esa provincia.
En los primeros minutos del domingo, el personal a cargo del control del predio constató la ausencia de Sofía Lara e inmediatamente se inició la búsqueda, tras advertir de la situación a las autoridades judiciales y de distintas fuerzas de seguridad.
Según trascendió ayer, el prófugo es buscado en Córdoba y Mendoza, desde donde lo habían derivado hace un mes, luego de pedir el traslado por “integración familiar”.
En rueda de prensa, Andruet evitó cargar de responsabilidades al personal del Servicio Penitenciario. En cambio, afirmó que “en primer lugar falló él mismo, porque estaba ya en un período de reinserción”, refiriéndose al interno fugado.
Por otra parte, el magistrado subrayó que nunca pasó una situación similar con otro preso que estuviera en esas condiciones.
Andruet puntualizó que esta conducta terminará perjudicando a Sofía Lara, al manifestar que pierde la última fase que estaba atravesando y en consecuencia debería retornar a un pabellón común.
Régimen de autodisciplina
En la casa de preegreso de la cárcel se emplea un régimen de autodisciplina, detalló el director del penal, Silvio Bravo, tras admitir que el lugar tiene un nivel inferior de seguridad en relación con el resto de los pabellones.
“El predio está delimitado con alambrado perimetral y nadie tiene permitido salir sin la autorización de la autoridad penitenciaria”, describió Bravo en diálogo con este diario.
“Hay medidas de control, pero al ser un régimen de autodisciplina son medidas atenuadas con respecto a las que hay dentro del establecimiento”, añadió.
Precisó que el régimen implica que los presos en una etapa de prueba se autocontrolen, desarrollando a su vez actividades como de granja.
En esa casa quedaron asignados 11 internos después de la fuga de Sofía Lara.
El director de la cárcel informó que todas las autoridades pertinentes fueron avisadas de la situación, entre ellas el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciaria, que ahora deslindará responsabilidades sobre el personal que debía controlar el lugar.
Reclamo de vecinos
El episodio del último fin de semana reavivó el reclamo de vecinos de la cárcel que manifiestan estar inseguros y vuelven a instalar la intención de que el penal sea mudado.
Sobre el planteo del barrio, Bravo expresó que hasta el momento no recibió ninguna denuncia formal por hechos de inseguridad.
“El Servicio Penitenciario quiere trabajar junto con los vecinos para erradicar las inquietudes y tratar de solucionar lo que se pueda”, afirmó.
Y agregó: “No he tenido ninguna denuncia formal por algún hecho de inseguridad. Pueden ser impresiones de los vecinos que no se las puedo negar, pero nosotros trabajamos para procurar la mayor seguridad en el sector, siempre y cuando sin violar los principios de autodisciplina que rigen en ese sector”.
Bravo aseguró que no han tenido inconvenientes con otros internos en la quinta ubicada en una manzana externa a la cárcel y consideró como un hecho aislado lo sucedido recientemente con Sofía Lara.
Por un lado, el juez Emilio Andruet, a cargo de manera provisoria del Juzgado de Ejecución penal, remarcó que el control del lugar es menor que el resto del edificio carcelario porque así lo prevé la ley.
En tanto, el director del Establecimiento Penitenciario Nº 6, Silvio Bravo, le explicó a PUNTAL que el predio se rige por un esquema de autodisciplina.
Sofía Lara, condenado por el crimen en ocasión de robo de una docente en Embalse, había llegado al penal de Río Cuarto trasladado desde la provincia de Mendoza.
El hombre nacido en tierras cuyanas vivió parte de su vida en Berrotarán. En 2013 la Justicia de Río Tercero lo condenó a 18 años de prisión y para noviembre de 2020 estaba prevista su libertad asistida.
La última fase
El juez Andruet confirmó que el interno transitaba la última fase de la condena, por lo que estaba en condiciones de “readaptarse a la vida social”. Aclaró que llegó desde Mendoza con la indicación de ser alojado en la etapa previa a la recuperación de la libertad, según las evaluaciones realizadas por el equipo interdisciplinario de esa provincia.
En los primeros minutos del domingo, el personal a cargo del control del predio constató la ausencia de Sofía Lara e inmediatamente se inició la búsqueda, tras advertir de la situación a las autoridades judiciales y de distintas fuerzas de seguridad.
Según trascendió ayer, el prófugo es buscado en Córdoba y Mendoza, desde donde lo habían derivado hace un mes, luego de pedir el traslado por “integración familiar”.
En rueda de prensa, Andruet evitó cargar de responsabilidades al personal del Servicio Penitenciario. En cambio, afirmó que “en primer lugar falló él mismo, porque estaba ya en un período de reinserción”, refiriéndose al interno fugado.
Por otra parte, el magistrado subrayó que nunca pasó una situación similar con otro preso que estuviera en esas condiciones.
Andruet puntualizó que esta conducta terminará perjudicando a Sofía Lara, al manifestar que pierde la última fase que estaba atravesando y en consecuencia debería retornar a un pabellón común.
Régimen de autodisciplina
En la casa de preegreso de la cárcel se emplea un régimen de autodisciplina, detalló el director del penal, Silvio Bravo, tras admitir que el lugar tiene un nivel inferior de seguridad en relación con el resto de los pabellones.
“El predio está delimitado con alambrado perimetral y nadie tiene permitido salir sin la autorización de la autoridad penitenciaria”, describió Bravo en diálogo con este diario.
“Hay medidas de control, pero al ser un régimen de autodisciplina son medidas atenuadas con respecto a las que hay dentro del establecimiento”, añadió.
Precisó que el régimen implica que los presos en una etapa de prueba se autocontrolen, desarrollando a su vez actividades como de granja.
En esa casa quedaron asignados 11 internos después de la fuga de Sofía Lara.
El director de la cárcel informó que todas las autoridades pertinentes fueron avisadas de la situación, entre ellas el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciaria, que ahora deslindará responsabilidades sobre el personal que debía controlar el lugar.
Reclamo de vecinos
El episodio del último fin de semana reavivó el reclamo de vecinos de la cárcel que manifiestan estar inseguros y vuelven a instalar la intención de que el penal sea mudado.
Sobre el planteo del barrio, Bravo expresó que hasta el momento no recibió ninguna denuncia formal por hechos de inseguridad.
“El Servicio Penitenciario quiere trabajar junto con los vecinos para erradicar las inquietudes y tratar de solucionar lo que se pueda”, afirmó.
Y agregó: “No he tenido ninguna denuncia formal por algún hecho de inseguridad. Pueden ser impresiones de los vecinos que no se las puedo negar, pero nosotros trabajamos para procurar la mayor seguridad en el sector, siempre y cuando sin violar los principios de autodisciplina que rigen en ese sector”.
Bravo aseguró que no han tenido inconvenientes con otros internos en la quinta ubicada en una manzana externa a la cárcel y consideró como un hecho aislado lo sucedido recientemente con Sofía Lara.