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Se registraron motines en seis penales bonaerenses

La protesta afectó a los de San Martín, Melchor Romero, Junín, Florencio Varela, Campana y Lomas de Zamora. Acordaron que el 14 de noviembre volverán las visitas familiares.

Presos de varios penales bonaerenses protagonizaron ayer motines en reclamo de mejoras en las condiciones de detención, así como también que se autorice el regreso de las visitas familiares, las que, tras una mesa de diálogo, serán permitidas a partir del próximo 14 de noviembre.

Los complejos penitenciarios afectados fueron los de San Martín, Melchor Romero, Junín, Florencio Varela, Campana y Lomas de Zamora y durante los motines, algunos de ellos con rehenes, se registraron heridos, aunque su número no había sido informado.

La protesta se había originado por la restricción de visitas a los penales de familiares en medio de la pandemia del coronavirus, aunque luego se agregaron otros reclamos recurrentes en las cárceles, como la agilización de causas, además de mejores condiciones de detención.

Al caer la tarde, el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) anunció que se alcanzó un acuerdo para el regreso de las visitas, que habían sido suspendidas a partir de marzo pasado por la pandemia del coronavirus, el próximo 14 de noviembre con una serie de protocolos sanitarios.

El acuerdo se alcanzó con la participación de funcionarios del Ministerio de Justicia, el Poder Judicial y representantes de organismos de derechos humanos, y se esperaba que con el correr de las horas cese la tensión en las unidades penales en las que se registraban los motines.

Tras el anuncio, junto al Ministerio de Salud provincial, los funcionarios se abocaron a la confección del protocolo para las visitas que habían sido suspendidas en marzo pasado, cuando se produjeron los primeros casos de Covid-19 en el país.

Una medida no concretada

Según aseguraron presos y familiares, se les había comunicado que las visitas se iban a reanudar este fin de semana, pero el viernes a última hora se comunicó que la medida quedaba sin efecto, lo que generó el malestar.

No obstante, las autoridades penitenciarias negaron que ese anuncio haya existido.

La situación más tensa se produjo en la Unidad Penal 48 con asiento en José León Suárez, en el partido de San Martín, donde los presos llegaron a tomar a cinco celadores, tres mujeres y dos hombres, como rehenes, y con el pasar de las horas fueron liberados.

Se produjeron varios heridos en ese establecimiento, según confirmó un funcionario judicial a familiares que se encontraban apostados en las afueras del establecimiento, algunos de los cuales habían protagonizado incidentes con policías, en los que hubo empujones, pedradas y gases, aunque sin mayores consecuencias.

Una mujer, madre de dos hermanos presos en el lugar, aseguró en diálogo con el canal TN que sus hijos presentaban heridas en distintas partes del cuerpo por perdigonadas, aunque no revestían gravedad, e indicó que le permitieron hablar con uno de ellos.

Fuentes gubernamentales indicaron a NA que en medio de la negociación, los presos incluyeron un pedido de morigeración de penas, que los funcionarios se comprometieron a trasladar a los distintos juzgados intervinientes.

Al cierre de esta edición, no había información sobre personas fallecidas durante los incidentes, aunque las autoridades admiten que no tenían acceso a todos los pabellones de las unidades carcelarias.

Como parte del motín, en el caso de la Unidad Penal número 10 de Melchor Romero los detenidos se subieron a los techos de la unidad penitenciaria, provocaron incendios y hasta agredieron a un guardicárcel, incidentes que quedaron registrados en varios videos que se viralizaron en las últimas horas.

A las rebeliones que se habían producido desde la mañana, por la tarde se unió la Unidad Penal 40 de Lomas de Zamora, donde presos tomaron los patios de los pabellones de hombres y mujeres.

El descontento de los presos se tradujo en un audio que circuló en redes sociales: "No puede ser que la gente no respete el aislamiento. Abrieron hasta los shoppings y nosotros no podemos tener contacto con nuestras familias", dice un hombre que se identifica como interno en una de las cárceles.

El SPB debió desplegar al Grupo Especial Antimotines y Requisa (Gear) para intentar contener los motines.

La misma demanda

El pedido de los detenidos era el mismo: recibir a sus familiares, a los que no ven desde el 12 de marzo, cuando se decretó la cuarentena. “Jugaron con la visita, y eso no se hace. Hay familias que ya habían comprado todo para venir. Aparte, en las unidades del Servicio Penitenciario Federal (Devoto, Ezeiza y Marcos Paz) las visitas fueron habilitadas. Eso también influyó”, dijo otro detenido, de la Unidad 21 de Campana.

Recién cerca de las 20 de ayer, el Servicio Penitenciario Bonaerense comunicó oficialmente que las visitas regresarán el 14 de noviembre. “El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el SPB y el Ministerio de Salud de la provincia comenzaron a elaborar un protocolo de bioseguridad adaptado al contexto de encierro”, detalló el documento.

“La visita”, como dijo el detenido, es, fue y será el momento de la semana más esperado en todas las cárceles. “Acá había gente en la puerta, acampando para entrar el sábado a primera hora”, contó un preso de la Unidad 9 de La Plata.