Fue notificado de su imputación, le leyeron sus derechos y le dieron la posibilidad de elegir si quiere una “extradición simplificada” a Argentina que demoraría menos de lo previsto. Tony Janzen Valverde Victoriano, sin embargo, no aceptó.
Su defensor fue quien se explayó sobre la postura elegida. A su turno, dijo que Pequeño J es inocente y que volvió a Perú porque vio las noticias argentinas y se sintió indefenso.
“Vio que su nombre y apellido salía en la televisión y él es solo un joven de veinte años. Dijo ‘en Argentina no tengo ninguna familia, si me detienen, ¿quién me va a ver en la cárcel? ¿quién me va a poner un abogado? Por eso fue la idea de que se venga al Perú", afirmó su abogado.
En este contexto, el letrado insistió en que le otorguen a Pequeño J la libertad con restricciones, a diferencia de la Fiscalía que solicitó que Janzen Valverde Victoriano quede en prisión preventiva.
Tras escuchar a todas las partes, los jueces deliberaron y decidieron: “Se cumple con los presupuestos procesales para la detención preventiva, con fines de extradición del reclamado Tony Janzen Valverde Victoriano”, dijo el juez, alegando que Pequeño J “podría incluso abandonar el Perú en cualquier momento o evadir o someterse a este proceso judicial de extradición pasiva que se tiene instaurando y que le sigue la República de Argentina”.