Violencia urbana: "No son hechos aislados, es consecuencia de una problemática social"
Al analizar los dos homicidios que se dieron en Río Cuarto en el transcurso de 36 horas, la licenciada en Psicología y magíster en Criminología, Victimología y Feminicidio, Luciana Ghirardi (MP. 5985), dijo a Puntal que no se trata de hechos aislados y sostuvo que están relacionados a una problemática social que debe ser atendida con un abordaje interdisciplinario.
“No son hechos aislados, es la consecuencia de una problemática social. Si bien no se dan de manera sistemática, este tipo de situaciones tienen cierta frecuencia. Es decir, ocurren bastante seguido en nuestra ciudad. Es una problemática que necesita respuestas desde diferentes aspectos. Los cambios de época dan como resultado nuevos perfiles criminales. En estos casos, hablamos de hechos que son realizados de manera impulsiva y hasta con ausencia de premeditación. Hay cierta negligencia que tiene que ver con cuál es el valor de la vida, tanto la de la víctima como la del que comete el delito. Asimismo, es importante que nos empecemos a replantear desde diferentes ámbitos, pero sobre todo desde la Justicia, la penalidad que tienen determinados delitos”, manifestó la especialista.
-¿Qué peso tiene el consumo problemático de drogas?
-El consumo problemático de drogas y la comercialización por parte de organizaciones criminales determinan cambios en la conducta. Una persona en estado de consumo pierde la conciencia y no tiene la posibilidad de repensar sus actos porque están alteradas sus funciones cognitivas y perceptivas, además de su función psicológica conductual. En mi opinión, las políticas públicas están totalmente ausentes. Hoy no tenemos espacios en los que las personas se puedan rehabilitar. No hay políticas que aborden de manera conjunta la salud y la justicia para contener y frenar esta situación que se viene dando en los últimos tiempos.
-¿Cómo se puede evaluar la reacción de la sociedad ante la reiteración de este tipo de hechos?
-La sociedad reacciona ante una situación en lo inmediato de una tragedia, pero no lo hace de manera preventiva. Ahora, si tenemos ausencia del Estado para brindar salud pública y cuestiones preventivas frente a la problemática de las adicciones y políticas judiciales que impliquen convivir mejor, no podemos pretender que la sociedad reaccione de una manera diferente. Por otro lado, todavía quedan representaciones sociales que creen en que “eso a mí no me va a pasar”. Como sociedad, debemos pensar que si le pasa a otro también me puede pasar a mí, ya que nadie está exento. Como sociedad, debemos exigir un Estado ordenado. Es decir, no salir a la calle únicamente para pedir justicia ante un hecho consumado, sino hacer una marcha para exigir la implementación de políticas de Estado ordenadas y conjuntas, ya que el tema no se puede resolver desde una única mirada.
“Nadie está exento de que le sucedan este tipo de cuestiones”
Para la concejala de Juntos por Río Cuarto y especialista en temas sociales, Yanina Moreno Zamanillo, nadie está exento de que le sucedan hechos similares a los registrados en las últimas horas en Río Cuarto. Por eso, consideró que el Estado debe estar más presente que nunca.
“Siempre para estas fechas hay un aumento en el número de homicidios. Ahora también se está viendo con respecto a los femicidios. El problema de base es la violencia en todas sus aristas. La droga es una de las cuestiones que están involucradas, pero no siempre determinan la ocurrencia del hecho. En ese sentido, hay que decir que el consumo en Río Cuarto viene escalando en los últimos años en edades más tempranas y eso potencia todo lo que sea conflictividad”, apuntó Moreno Zamanillo.
“Son situaciones que no involucran a una sola clase social. Sin embargo, se visualizan más en los medios cuando ocurren en sectores más desiguales en términos de pobreza. Esto tiene que ver con que las cosas se resuelven en otros términos y eso hace que se genere un efecto dominó, en el que las familias van tomando represalias por sí mismas y aparece la justicia por mano propia, donde cualquier hecho de violencia puede terminar en otro homicidio”, agregó.
-¿Hay apatía en la sociedad?
-La sociedad está apática en términos de reacción porque se ha anestesiado con la cantidad de sucesos que ocurren. Entonces, este tipo de hechos pasan a naturalizarse como un fenómeno social, pese a que no está bien que eso ocurra. Por otro lado, el Estado no está presente y las partes involucradas más fuertemente llegan hasta donde tienen las condiciones para hacerlo. Se necesita un trabajo articulado. Es lamentable lo que se ve, ya que detrás de los porcentajes y de las estadísticas hay muertes y familias víctimas. Es preocupante porque nos puede pasar a cualquiera de nosotros.