La supercosecha empezó a tener impacto en la economía real de los sectores directamente vinculados a las labores de recolección de soja, maíz y maní en toda la región.
Pero, el primero que sintió el efecto fue el transporte de cargas, que de pronto copó las rutas estratégicas de la zona y empezó a mostrar pleno empleo. De hecho, ayer desde la Federación Cordobesa de Transporte de Cargas (Fecotac) admitieron que el trabajo es tan demandado para los camioneros que es imposible hacer frente con las unidades registradas en la provincia de Córdoba y que por lo tanto están pidiendo colaboración a camioneros de provincias vecinas.
El secretario general de la entidad, Mario Crettón, destacó: “Es muy grande la diferencia con el año pasado, cuando lo que sobraban era camiones y realmente pasamos un 2018 muy pero muy malo. Ahora esto es bien diferente, con una cosecha impresionante que no vamos a poder transportar solo con nuestras unidades y por eso estamos pidiendo refuerzos”, dijo el dirigente.
“El año pasado fue para olvidar. Sin trabajo y con costos que no pararon nunca, especialmente el del combustible, algo que ahora sigue, pero acompañado por mucho más trabajo que lo disimula”, indicó Crettón.
De todos modos, el directivo de Fecotac agregó: “Estamos en el comienzo de la campaña, pero ya se observa que es una supercosecha y desde la semana próxima entraremos en la parte de mayor demanda de transporte. Y en paralelo se observan las falencias del sistema”, puntualizó.
Es que, según reclaman los transportistas: “Es imperioso que se termine de aceitar el tema de los turnos en los puertos porque hoy tenemos en Rosario una gran demora que provoca que en realidad los camiones operen de silos”, dijo Crettón.
Para el dirigente de Fecotac, hay que profundizar los avances en tema de logística y sincronización. “Para mejorar la rentabilidad del sector y para que el productor no sufra la falta de camiones mientras nosotros tenemos paradas las unidades en el puerto esperando”, destacó.
Al puerto de Rosario es a donde va la mayor parte de la producción del sur provincial, junto con destinos de agregado de valor en la zona y un porcentaje marginal a otros puertos como Buenos Aires o Bahía Blanca.
Con respecto a la ventana de alta demanda que imaginan, Crettón destacó: “Hay un ordenamiento necesario en la cadena porque de lo contrario colapsaría todo. Por eso, los silobolsas son una gran herramienta que ayudan a que los productores puedan reservar allí parte de la cosecha y después ir vendiéndola a medida que necesiten. Eso hace que nosotros con el transporte tengamos un buen ritmo de trabajo, por lo menos hasta mitad de año”, aseguró el transportista.
En ese sentido, Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba remarcó que “en el ciclo 2017-2018, entre soja y maíz tuvimos una cosecha de 19 millones de toneladas en la provincia, y en la presente campaña se proyecta en Córdoba recolectar 32 millones de toneladas de granos gruesos”.
En línea con lo planteado por Fecotac, Agusto estimó que “de los 637 mil viajes de camiones realizados durante la anterior campaña, se pasarían a 1.140.000 de viajes para el transporte de granos desde los campos cordobeses a los centros de acopios, puertos u otros establecimientos”.
Más allá del aporte productivo y económico que proporcionaría este volumen de granos -que sumado a otros aportaría casi 10.000 millones de dólares en divisas para la campaña 2018-2019-, aún habrá que aguardar el impacto que podría tener el clima desde el inicio al cierre de la trilla. De todos modos, en los últimos días hubo un fuerte avance en soja a partir de los días de pleno sol que hasta aquí dominaron el otoño.
En la próxima fina también ya estiman un récord de producción
Mientras la cosecha gruesa sigue ratificando un volumen de granos histórico para el país, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) estimó ayer que la campaña de trigo 2019/20 crecerá 8,4% respecto del ciclo anterior y alcanzará un récord de 20,6 millones de toneladas.
De esta manera, y de concretarse tal proyección, la próxima campaña aportará 1,6 millones de toneladas más y alcanzará un nuevo récord productivo, dejando atrás el ciclo anterior en el cual se recolectaron 19 millones de toneladas de trigo.
Además, la entidad estimó en el marco del Congreso de Lanzamiento de Campaña Fina 2019/20 organizado por la Bolsa de Cereales porteña, un aumento de la superficie del 3,2% respecto del ciclo anterior, y sumará 200.000 hectáreas hasta alcanzar las 6,4 millones de hectáreas.
En cuanto al aporte económico de la próxima campaña, los especialistas de la entidad bursátil estimaron que el PBI de la cadena (que incluye producción, transporte, insumos y molienda primaria) rondará los US$ 3.500 millones.
Por su parte, la cebada mantendrá los mismos valores en cuanto a superficie sembrada con un millón de hectáreas, y una reducción de la producción de 200.000 toneladas hasta las 4 millones de toneladas de producción.
En conjunto, el área sembrada alcanzará las 7,4 millones de hectáreas y la producción rondará las 24,6 millones de toneladas.
Respecto del aporte en conjunto de los cereales a la economía argentina, la entidad calculó el producto bruto para la campaña 2019/20 un valor de US$ 3.950 millones en precios corrientes.
El secretario general de la entidad, Mario Crettón, destacó: “Es muy grande la diferencia con el año pasado, cuando lo que sobraban era camiones y realmente pasamos un 2018 muy pero muy malo. Ahora esto es bien diferente, con una cosecha impresionante que no vamos a poder transportar solo con nuestras unidades y por eso estamos pidiendo refuerzos”, dijo el dirigente.
“El año pasado fue para olvidar. Sin trabajo y con costos que no pararon nunca, especialmente el del combustible, algo que ahora sigue, pero acompañado por mucho más trabajo que lo disimula”, indicó Crettón.
De todos modos, el directivo de Fecotac agregó: “Estamos en el comienzo de la campaña, pero ya se observa que es una supercosecha y desde la semana próxima entraremos en la parte de mayor demanda de transporte. Y en paralelo se observan las falencias del sistema”, puntualizó.
Es que, según reclaman los transportistas: “Es imperioso que se termine de aceitar el tema de los turnos en los puertos porque hoy tenemos en Rosario una gran demora que provoca que en realidad los camiones operen de silos”, dijo Crettón.
Para el dirigente de Fecotac, hay que profundizar los avances en tema de logística y sincronización. “Para mejorar la rentabilidad del sector y para que el productor no sufra la falta de camiones mientras nosotros tenemos paradas las unidades en el puerto esperando”, destacó.
Al puerto de Rosario es a donde va la mayor parte de la producción del sur provincial, junto con destinos de agregado de valor en la zona y un porcentaje marginal a otros puertos como Buenos Aires o Bahía Blanca.
Con respecto a la ventana de alta demanda que imaginan, Crettón destacó: “Hay un ordenamiento necesario en la cadena porque de lo contrario colapsaría todo. Por eso, los silobolsas son una gran herramienta que ayudan a que los productores puedan reservar allí parte de la cosecha y después ir vendiéndola a medida que necesiten. Eso hace que nosotros con el transporte tengamos un buen ritmo de trabajo, por lo menos hasta mitad de año”, aseguró el transportista.
En ese sentido, Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba remarcó que “en el ciclo 2017-2018, entre soja y maíz tuvimos una cosecha de 19 millones de toneladas en la provincia, y en la presente campaña se proyecta en Córdoba recolectar 32 millones de toneladas de granos gruesos”.
En línea con lo planteado por Fecotac, Agusto estimó que “de los 637 mil viajes de camiones realizados durante la anterior campaña, se pasarían a 1.140.000 de viajes para el transporte de granos desde los campos cordobeses a los centros de acopios, puertos u otros establecimientos”.
Más allá del aporte productivo y económico que proporcionaría este volumen de granos -que sumado a otros aportaría casi 10.000 millones de dólares en divisas para la campaña 2018-2019-, aún habrá que aguardar el impacto que podría tener el clima desde el inicio al cierre de la trilla. De todos modos, en los últimos días hubo un fuerte avance en soja a partir de los días de pleno sol que hasta aquí dominaron el otoño.
En la próxima fina también ya estiman un récord de producción
Mientras la cosecha gruesa sigue ratificando un volumen de granos histórico para el país, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) estimó ayer que la campaña de trigo 2019/20 crecerá 8,4% respecto del ciclo anterior y alcanzará un récord de 20,6 millones de toneladas.
De esta manera, y de concretarse tal proyección, la próxima campaña aportará 1,6 millones de toneladas más y alcanzará un nuevo récord productivo, dejando atrás el ciclo anterior en el cual se recolectaron 19 millones de toneladas de trigo.
Además, la entidad estimó en el marco del Congreso de Lanzamiento de Campaña Fina 2019/20 organizado por la Bolsa de Cereales porteña, un aumento de la superficie del 3,2% respecto del ciclo anterior, y sumará 200.000 hectáreas hasta alcanzar las 6,4 millones de hectáreas.
En cuanto al aporte económico de la próxima campaña, los especialistas de la entidad bursátil estimaron que el PBI de la cadena (que incluye producción, transporte, insumos y molienda primaria) rondará los US$ 3.500 millones.
Por su parte, la cebada mantendrá los mismos valores en cuanto a superficie sembrada con un millón de hectáreas, y una reducción de la producción de 200.000 toneladas hasta las 4 millones de toneladas de producción.
En conjunto, el área sembrada alcanzará las 7,4 millones de hectáreas y la producción rondará las 24,6 millones de toneladas.
Respecto del aporte en conjunto de los cereales a la economía argentina, la entidad calculó el producto bruto para la campaña 2019/20 un valor de US$ 3.950 millones en precios corrientes.

