Río Cuarto | productores

"Si los productores no tienen terrenos propios, no pueden planear a futuro"

Emilia Solfanelli, referente de la Unión de los Trabajadores de la Tierra de Córdoba, analizó el proyecto que lleva cuatro presentaciones sin tratamiento en el Congreso, la necesidad de una mejor calidad de vida para el campesinado y la falta de respuesta del Estado nacional
El proyecto de Ley de Acceso a la Tierra se ha presentado en el Congreso en cuatro oportunidades pero no ha tenido tratamiento.  

Organismos vinculados al trabajo con la tierra se han unido en todo el país en pedido por una ley que permita el acceso a la tierra a las familias que viven de la actividad. Se trata de una iniciativa por la que vienen reclamando desde hace tiempo y alertan sobre una falta de respuesta concreta por parte de las autoridades nacionales.

El proyecto es impulsado por la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), que acompañó la iniciativa por cuarta vez sin contar con su tratamiento en el Congreso y con un silencio total por parte del presidente Alberto Fernández. “En este momento, mientras las corporaciones alimenticias quieren desabastecer y seguir hambreando al pueblo, necesitamos más que nunca medidas concretas para poder acceder al alimento a través de precios justos y para eso es fundamental bajar y controlar los precios de la canasta alimentaria. Una de las políticas públicas reales que nosotras y nosotros proponemos es el acceso a la tierra a través de esta ley para que las familias productoras puedan acercar alimento más económico y saludable para todos los argentinos y argentinas”, ha dicho Rosalía Pellegrini, vocera de la UTT.

En diálogo con Puntal, una de las referentes de la organización en Córdoba, Emilia Solfanelli, deColonia Caroya, indicó que en Córdoba desde el 2021 se trabaja en conjunto con la UTT, aunque se venía realizando trabajo de territorio desde hace tiempo y se están sumando otras bases en Córdoba capital, en Río Segundo y se busca activar la de Río Cuarto.

“Desde Córdoba apoyamos estos procesos, cuya lucha se concentra en Buenos Aires”, indicó la referente y destacó que esta ley propone el acceso a la tierra para que “muchos productores, sobre todo de alimentos y producciones vinculadas a la verdura, puedan tener su propia tierra, lo que implica una planificación”, sostuvo.

Explicó que actualmente, para el productor que alquila hay muchas cosas que no puede hacer: “En Colonia Caroya tenemos muchas dificultades con el riego, porque los canales no dan abasto. Entonces, varios productores quisieron hacer cisternas, pozos de agua grande para llenar y tener en época de sequía, pero no lo han podido hacer porque implica una obra que muchas veces el dueño de la tierra no quiere hacer”, comentó Solfanelli.

Del mismo modo, sucede que en muchas oportunidades los productores quieren sumar frutales, que implica una planificación a 10 años y tampoco lo pueden hacer. “Hay muchas cosas que truncan en esta situación, ni hablar de contar con una vivienda de mejor calidad, es por eso que tienen todos casillas tan precarias”, dijo la referente de UTT y agregó:“Viven en los mismos espacios en los que producen, por eso arman viviendas con materiales reutilizados como silobolsas, chapas, es decir, son muy precarias”.

Estamos hablando de una hectárea por productor, y con una compra de tierra, no estamos solicitando un subsidio ni nada, sólo un crédito blando para hacerlo. Tampoco son cosas que no se puedan hacer, más teniendo en cuenta la cantidad de hectáreas ociosas que suele tener también el Estado, no tendría que salir a perjudicar a grandes productores Estamos hablando de una hectárea por productor, y con una compra de tierra, no estamos solicitando un subsidio ni nada, sólo un crédito blando para hacerlo. Tampoco son cosas que no se puedan hacer, más teniendo en cuenta la cantidad de hectáreas ociosas que suele tener también el Estado, no tendría que salir a perjudicar a grandes productores

Destacó que todas estas causas son las que llevan al pedido a nivel nacional de una ley que permita un acceso a la tierra. “Estamos todas las bases apoyando esta ley, que es para todos, no sólo para el que produce verduras, sino también para el que lo hace con pollos o cabras, todos, sin una tierra propia y es muy difícil hacer una planificación a largo plazo”, recalcó Solfanelli.

- ¿Qué respuestas han tenido del gobierno nacional al proyecto de ley?

- Hasta el momento se ha tratado varias veces pero nunca se llegó a nada concreto. Ha pasado lo mismo que con la Ley de Humedales. El año pasado, cuando se trató la Ley de Etiquetado Frontal, se habló de la de Acceso a la Tierra, pero no salió.

- ¿Hay intereses de propietarios de grandes extensiones de tierra para limitar el tratamiento de la ley?

- Desde una mirada personal, creo que no repercute en nada, porque nosotros estamos hablando de una hectárea por productor, y con una compra de tierra, no estamos solicitando un subsidio ni nada, sólo un crédito blando para hacerlo. Tampoco son cosas que no se puedan hacer, más teniendo en cuenta la cantidad de hectáreas ociosas que suele tener también el Estado, no tendría que salir a perjudicar a los grandes productores extensivos. Creo que cuando se habla de “tierra” todo el mundo se pone a la defensiva. Se ha generado un prejuicio, pero el proyecto no perjudica a los otros.

- ¿Cómo se sigue trabajando en el pedido por la ley desde Córdoba?

- Cada provincia tiene su proceso, por lo que para nosotros en Córdoba, que hace un año y medio que trabajamos en conjunto con la UTT, nuestros desafíos o metas son otras, más vinculadas a cómo organizarnos y cómo producir en conjunto, de qué manera producir, convencional o agroecológica, y las líneas de trabajo van por otro lado, no con estas discusiones tratadas con más fuerza.

Puntos del proyecto

El proyecto de Acceso a la Tierra contempla que el Estado nacional, a través del Banco Nación, ofrezca créditos para financiar a familias agrícolas sin tierra que soliciten financiamiento para acceder a una parcela de tierra propia y una vivienda digna.

Destacan que se puede tomar como antecedente de esta iniciativa al programa Procrear, por lo que tendría las mismas características pero en espacios rurales, con el financiamiento del acceso a un lote productivo con una vivienda rural digna. “El objetivo de esta ley también es impulsar un desarrollo rural ambiental, social y económicamente sustentable”, indica la iniciativa entre sus fundamentos.

Entre los requisitos que se piden para poder acceder a esta posibilidad se plantea que los productores no sean titulares de bienes inmuebles; tener el Renaaf, o estar en proceso de inscripción; y tener como ingreso económico principal la actividad agropecuaria, pesquera, forestal o apícola.

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En tanto, se plantea que las líneas de crédito de este “Procrear Rural” sean créditos colectivos o grupales para la creación de colonias agrícolas en tierras fiscales o privadas; créditos individuales para la compra de tierras privadas del mercado inmobiliario; o créditos individuales para la construcción o mejoramiento de la vivienda rural familiar, única y permanente.

La selección de las familias será por puntaje luego de la presentación del proyecto productivo, individual o colectivo. Tendrán prioridad las mujeres solteras con hijos, los jóvenes, quienes acrediten experiencia en producción agroecológica y quienes residan en el mismo distrito del predio.

Así como se contemplan los beneficios, también se da cuenta de las obligaciones de estas familias que accedan al programa y deben ser que residan en el predio adjudicado, trabajarlo en forma personal y familiar, que si no produce de manera agroecológica deba reducir progresivamente la aplicación de agroquímicos, mantener la indivisibilidad del predio y no transferirlo por 20 años.