La localidad de Alejo Ledesma es una de las poblaciones que más nacimientos ha registrado en su Hospital Municipal. Los registros dan cuenta que en el pasado 2020 fueron en total 21 bebés que nacieron en la localidad.
Lo que tendría que ser una situación habitual y normal, para la mayoría de las poblaciones del sur de la provincia no lo es. La falta de infraestructura, equipamiento y hasta personal obliga a la derivación de las parturientas, siendo el nuevo Hospital San Antonio de Padua, Maternidad u otros centros de la ciudad de Río Cuarto donde nacen los pequeños, que vuelven a sus lugares de origen pero con un certificado de nacimiento en otra ciudad. También ocurren en Laboulaye y otros hospitales.
Es Alejo Ledesma, en este caso, la gran excepción.
"Gracias por confiar en nuestro equipo de profesionales y por permitirnos ser parte de esta maravillosa aventura", dice uno de los mensajes de bienvenida de los profesionales que recibieron recientemente a uno de los tantos niños nacidos en esa localidad.
Miriam Flores, directora del Hospital Municipal de Alejo Ledesma, manifestó que gracias al esfuerzo de la Municipalidad y de profesionales de tres poblaciones (Alejo Ledesma, Arias y Canals) se ha conformado un equipo de médicos, anestesistas y demás, para intervenir y asistir los partos.
"Lo nuestro es una cuestión organizativa y que hemos tenido que plantear a nivel de provincia", comenzó diciendo la directora Miriam Flores. Para agregar que poblaciones tales como Canals, Benjamín Gould, Arias o Alejo Ledesma en teoría tenían que derivar las parturientas al Hospital derivante de La Carlota. Como no se podía hacer, se llegó a un acuerdo con profesionales de Canals para que esos niños nacieran en Alejo Ledesma.
La profesional médica resaltó que esto ocurre dentro de las condiciones favorables tanto para la madre como para el niño.
Por dicha razón, se hizo un convenio desde la Municipalidad con un grupo de profesionales de otras localidades con la finalidad de poder contar con un equipo de trabajo de gineco-obstetricia. Al mismo tiempo el hospital local fue equipado convenientemente.
"El año pasado fueron 21 niños los que nacieron en la localidad. Hay un trabajo para destacar con un gran equipo. Las normativas dicen que los nacimientos tienen que ser en maternidades con neonatología. Pero no siempre se puede cumplir con ello, por razones de infraestructura”, sostuvieron.
“En el caso de Alejo Ledesma hay una responsabilidad compartida en el plano político con los profesionales. El Hospital está muy bien equipado. Cuando hay intervenciones programadas actúan profesionales de Canals y Arias mientras que las profesionales locales pueden contener a una mamá en su trabajo de parto previo. Es una acción conjunta con un servicio a la comunidad y de mucha responsabilidad por todos los integrantes del equipo”, detallaron.
Inversiones
En Serrano, y mediante una importante inversión, se restauró y modernizó el quirófano con sala de partos para que los niños puedan nacer en ese lugar.
El intendente Enrique Busso manifestó que anteriormente, por otras disposiciones, las parturientas debían salir de urgencia a Laboulaye (a 45 kilómetros) o a Río Cuarto (190) y muchas veces esas situaciones pueden poner en riesgo a la madre o al bebé.
Nacidos en pleno camino
La falta de infraestructura o de profesionales ha provocado también nacimientos en pleno viaje de traslado de las mamás.
Así por ejemplo, en septiembre del año anterior y en medio de los conflictos por los límites de paso entre provincias, un anestesista no pudo llegar a tiempo a Villa Huidobro por lo que se decidió que la futura madre fuera derivada en ambulancia hasta el Hospital "Ramón J. Cárcano" de Laboulaye. Pero Josué (tal el nombre del pequeño), se apuró por llegar al mundo y nació en la ambulancia en la ruta provincial 26, a mitad de camino. Fue asistida por el médico y enfermera que la acompañaban.
El último de los casos registrados de partos en las ambulancias ocurrió en enero del corriente año.
Una mamá de la zona rural de Mattaldi dio a luz a su beba en una ambulancia, en medio de un rápido parto cargado de emoción, y que contó con la asistencia de personal de Bomberos Voluntarios y de un médico y dos enfermeras del Hospital Municipal Obdulio Vargas.

