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El servicio de transporte suma hoy 37 días sin actividad y no hay avances

Es por el paro de Aoita y alcanza a los interurbanos de corta distancia y a los urbanos del interior. Desde hace dos semanas, además, se frenó la prestación en la ciudad de Córdoba por una medida de fuerza de UTA. Los trabajadores reclaman por sus salarios y el sistema padece el derrumbe de pasajeros por la pandemia.

“No hay ningún avance. Nada, y la situación es desesperante porque las empresas están paralizadas desde hace más de un mes y parece no importarle a ninguna autoridad”, se sinceró ayer un dirigente de la Fetap mientras repasaba los números de su empresa, que logró cubrir poco más de la mitad de los salarios del mes de abril y esperaba, sin suerte, un refuerzo del gobierno nacional para acercarse más a la totalidad de los haberes. Hubo otras empresas que cubrieron porcentajes mayores, cercanos al 70%. Sin embargo, el paro de Aoita sigue firme y no hay en el horizonte expectativas de que cambie.

La medida de fuerza del sindicato de choferes comenzó el 13 de abril, luego de que comprobaran ese día que en las cuentas sueldo no estaban depositados los importes correspondientes. Para entonces, se cumplía un mes de que los estudiantes habían dejado el colegio y tres semanas de cuarentena total en el país. Los colectivos circulaban con escasa frecuencia y menos pasajeros. Por lo tanto, el corte de boleto se desplomó y las empresas ingresaron en una espiral descendente que no encontró piso.

Finalmente llegó el 13 de abril y la parálisis se dio en toda la provincia, y alcanzó tanto a los interurbanos de hasta 60 kilómetros y los urbanos del interior. Los servicios de larga distancia ya habían sido paralizados en todo el país por el gobierno nacional con la cuarentena.

Por lo tanto, el sistema en general atraviesa un momento de máxima dificultad. Y si algo daba oxígeno a la situación en la provincia era que la capital mantenía su urbano en marcha. Pero hace dos semanas el gremio de UTA, que representa a los choferes de ese servicio, también decidió iniciar una protesta similar a la de Aoita por los salarios. Hoy los dos sindicatos actúan en tandem.

La conclusión fue que a partir de allí la provincia dejó de tener circulación de colectivos.

Mañana habría una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo de la provincia para intentar destrabar el gran ovillo que se enredó en los últimos 37 días. Y hay un diagnóstico común de parte de los actores: no ven en las autoridades esfuerzos importantes para solucionar el conflicto.

Es que detrás del escenario del paro sigue corriendo la pandemia del coronavirus, que ayer volvió a cobrar relevancia por la disposición tomada en Córdoba por el COE central, que decidió dar marcha atrás con la última flexibilización. Y los actores del transporte saben que para los especialistas en salud, colectivos, trenes, subtes y aviones son lugares propicios para contraer la enfermedad. Por eso están desarrollando protocolos que permitan, como el resto de las actividades, regresar bajo ciertas condiciones.

En Buenos Aires, por caso, se conoció en las últimas horas que los pasajeros de trenes deberán sacar turnos con anterioridad y a través de una aplicación para poder viajar. El sistema ingresó en una etapa que por lo menos plantea un tiempo de “nueva normalidad”.

La intención de las empresas, según cuentan desde la cámara empresaria, era alcanzar a cubrir el 75% de los haberes de marzo y abril, en línea con el acuerdo alcanzado entre la CGT y la UIA a nivel nacional para las empresas que estuvieron paralizadas. Sin embargo, ninguna pudo alcanzar ese porcentaje, aunque hubo algunas que quedaron muy cerca. El último giro de fondos lo esperaban de la Nación, a modo de refuerzo. Y la semana pasada hubo rumores fuertes de que llegaría, pero finalmente todo quedó en la nada y el conflicto se mantuvo sin cambios.