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Etanol: se cayó la sesión de Energía en Diputados y puede haber prórroga

El oficialismo iba a intentar avanzar con el dictamen para llevar la discusión rápidamente al recinto y aprobar el proyecto del legislador del Frente de Todos Marcos Cleri que rechazan empresas etanoleras de Córdoba

El “efecto Basualdo” llegó ayer con fuerza a la Cámara de Diputados de la Nación y terminó de desmoronar una artesanal reunión de la Comisión de Energía que el oficialismo intentó construir desde la semana pasada, luego de que ese mismo cuerpo organizara un encuentro informativo en el que los legisladores de las bancadas opositoras y la mayoría de las entidades que nuclean a empresas productoras de etanol y biodiésel mostraran su disgusto sobre los planes del Frente de Todos en materia de biocombustibles. Para hoy la cita iba a ser presencial debido a que el protocolo para sesionar virtualmente aún no fue renovado. Eso le sumaba un escollo más al oficialismo que venía definiendo la logística para tener a los miembros necesarios en Buenos Aires.

Con un proyecto presentado por el santafesino Marcos Cleri, pero que contaba con el respaldo de los diputados cordobeses Pablo Carro, Gabriela Estévez y Eduardo Fernández, el kirchnerismo intentaba poner fin a la discusión sobre el futuro de los combustibles renovables. Como se recordará, el 12 de mayo vence la norma que se aprobó en 2006 y que promovió durante 15 años al sector, posibilitando inversiones por 3 mil millones de dólares en 10 provincias en las que se montaron 54 plantas. Y el desarrollo alcanzó un corte en los combustibles fósiles del 12 por ciento en naftas (con etanol) y 10% en gasoil (con biodiésel).

Si el oficialismo no logra avanzar en el tratamiento del proyecto de Cleri, podría surgir una prórroga por unos meses como ocurrió con la Hidrovía

El proyecto Cleri propone reducir del 10% al 5% el corte obligatorio de biodiésel y dejar en 12% el de etanol pero asegurando el 6% a la caña de azúcar que se elabora en Jujuy, Salta y Tucumán, y el otro 6% al maíz. Pero en este último caso, con posibilidad de que la Secretaría de Energía lo recorte al 3%, o la mitad del cupo actual.

Por esto último las industrias ubicadas en Córdoba levantaron la voz. Si se aprueba ese proyecto oficial, tanto las plantas de AcaBio en Villa María como la de Promaíz en Alejandro Roca dejaron en claro que tendrían que cerrar sus puertas. “No podemos pasar a producir al 25% de nuestra capacidad instalada”, advirtió Víctor Accastello la semana pasada al momento de usar la palabra en medio de la Comisión de Energía. Luego, fue Juan Cano, gerente de Promaíz el que replicó el argumento: “Nos dejarían al 40% de uso de capacidad y eso es inviable”, declaró.

Lo cierto es que el fuerte ruido generado al interior del área de Energía a partir del viernes, cuando en el Ministerio de Economía -dentro del cual está la cartera energética- se deslizó la noticia de que el subsecretario Federico Basualdo iba a ser apartado por Martín Guzmán al entender que era un obstáculo para la actualización de tarifas que el ministro intenta aplicar para recortar al menos una parte del crecimiento de los subsidios energéticos y que complican las cuentas fiscales, en particular en medio de la negociación con el Club de París y el FMI. Basualdo recibió luego respaldo de los sectores camporistas y hasta del propio gobernador bonaerense Axel Kicillof, lo que terminó de traslucir la interna en materia de política energética en el Gobierno. En medio de ese cimbronazo, el debate por los biocombustibles era otro ingrediente de tensión. Porque además la reunión informativa de la semana pasada mostró fuertes críticas al proyecto oficialista. A lo que se sumó la posibilidad de que la oposición vaciara hoy la reunión de dictamen -anoche Juntos por el Cambio y Hacemos por Córdoba analizaban no concurrir- y dejara sólo al Frente de Todos avanzando con un proyecto sin consensos.

Camaño cargó contra la iniciativa de Cleri: “Cambia las reglas de juego a los inversores”

La diputada nacional por Consenso Federal Graciela Camaño cuestionó el proyecto sobre biocombustibles que impulsa el oficialismo en la Cámara Baja, por entender que esa iniciativa “cambia las reglas de juego para los inversores y también en materia ambiental”.

La legisladora recordó que el año pasado, el Senado "decidió que íbamos a continuar con el actual régimen de biocombustibles, vigente por la ley 26.093. Pero hacia fines de 2020 comenzaron rumores de modificaciones del proyecto que venía de la Cámara Alta".

En diálogo con Eduardo Feinman en el programa "Alguien tiene que decirlo", que se emite por radio Rivadavia, Camaño recordó que esa ley vence el 12 de mayo próximo, pero consideró que el Poder Ejecutivo "podría prorrogarla por algunos meses".

"Es una ley que da certezas a la industria, incentiva la producción y tiene un compromiso para bajar las emisiones de gases. Por eso, entiendo que hay que tratar la modificación del Senado", enfatizó la diputada por la provincia de Buenos Aires.

El mes pasado, diputados nacionales del Frente de Todos presentaron un nuevo proyecto de ley de biocombustibles, que reemplazaría a la actual normativa y que tendría vigencia hasta el 31 de diciembre de 2030.

Esa iniciativa busca poner fin a la controversia generada con la oposición por el hecho de que el oficialismo resistía la media sanción votada en el Senado por unanimidad para prorrogar la ley 26.093.

El nuevo marco regulatorio que propone el oficialismo comprende todas las actividades de "elaboración, almacenaje, comercialización y mezcla de biocombustibles", y entraría en vigor a partir del 12 de mayo, el mismo día en que vence la actual.

El proyecto reduce los beneficios para el sector de biocombustibles, ya que por ejemplo prevé la baja del porcentaje de corte mínimo del biodiésel del 10% actual al 5%, facultando a la Secretaría de Energía a reducirlo hasta un 3%.

La ley actual establece un corte del 10% para el biodiésel y el 12% para el bioetanol (elaborados a base de maíz y caña de azúcar).

Según datos de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, existen 33 plantas de biodiésel en el país con una capacidad de producción de 3,8 millones de toneladas, de las cuales 12 están en la provincia de Buenos Aires y 15 en Santa Fe. Mientras Córdoba es fuerte en etanol de maíz.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal