Regionales | pueblo | vecinos | jefe

Es jefe comunal y se viste de albañil para construir casas para los vecinos

Carlos Irusta está al frente del Ejecutivo en Nicolás Bruzone, pero sábados y domingos colabora en la demarcación, edificación de cimientos y colocación de ladrillos en terrenos otorgados a familias de la localidad

Carlos Irusta es el jefe comunal de la localidad de Nicolás Bruzone, una pequeña población ubicada en el departamento General Roca. Durante la semana se dedica a la gestión pero los sábados y domingos cambia su trabajo en las oficinas comunales por el oficio de maestro mayor de obra y albañil, para ayudar a los vecinos a arrancar la edificación de la casa propia.

“Mi intención es poder ayudarlos en lo que esté a mi alcance. Yo estoy acá gracias a los vecinos y en lo que sea quiero colaborar con ellos, aunque sólo represente un pequeño granito de arena. Además para mí, este trabajo es normal porque vengo de ahí, de la humildad. Me pone muy feliz ver que el pueblo va creciendo de a poquito, día a día. Eso me da muchas pilas para seguir”, dijo el mandatario en diálogo con Puntal.

Además, el jefe comunal relató que en su pueblo sólo hay disponibles “tres o cuatro albañiles”. Agregó que “la gente de acá trabaja en la zona rural, por lo que los sábados y domingos es cuando tienen tiempo para construir, de lunes a viernes tienen su trabajo y no lo pueden perder”, y argumentó que es por eso que ofrece su colaboración los fines de semana, cuando también está más liberado de sus tareas frente al Ejecutivo.

Irusta admitió que “la situación económica está complicada”; sin embargo, hizo hincapié en que pese a la crisis, “al pueblo yo lo quiero empujar de donde sea par sacarlo adelante”. “Hay familias que por ahí quieren ir poniendo de a un ladrillo o un block y yo les puedo facilitar marcar, colocar cimientos y arrancar con la primera y segunda fila, que es lo más difícil, para que ellos continúen. Desde acá, de la Comuna, lo que sea arena, una bolsa de cemento, escombros o colaborar con la parte de albañilería, pueden contar conmigo”, subrayó.

Marcar una casita más en el pueblo es crecer, es un orgullo para mí.

A su vez, el mandatario explicó que también hay vecinos “que no pueden contratar a un albañil, entonces yo les puedo facilitar hacer la primera parte porque tengo conocimientos de albañilería”.

Irusta aseguró que su tarea le da gran satisfacción en lo personal pero también como jefe comunal, ya que aseguró que “marcar una casita más en el pueblo es crecer, es un orgullo para mí”.

Las viviendas se construyen en un loteo que es parte de un programa de la Comuna para garantizar que las familias tengan su hogar propio y se radiquen definitivamente en la localidad, que actualmente cuenta con unos 350 habitantes.

“En nuestro pueblo no hemos tenido posibilidad de hacer casas con planes nacionales o provinciales pero con la gestión llevamos más de 40 viviendas y, si bien no estuve en la construcción de todas, en gran parte de ellas he ido colaborando”, detalló Irusta.

Asimismo, rememoró que cuando inició su administración, comenzó “a demarcar los terrenos recuperando el plano original del pueblo”. “Después arrancamos a ceder la posesión para que las familias que lo necesitaban se convirtieran en poseedoras y puedan el día de mañana tener una escritura”.

Luciana Panella. Redacción Puntal