Tras más de dos meses de intensa actividad, el puesto sanitario que la Provincia había apostado en el cruce de las rutas nacional 35 y provincial 26 fue levantado ayer y en el lugar sólo queda el control policial que se encargará de verificar que los conductores cuenten con los permisos de circulación pertinentes.
La disposición fue conocida ayer a última hora. Es así que se decidió levantar la cabina de testeo que se había montado en el lugar y donde se controlaba sanitariamente a todos quienes circulaban por el sector.
A partir de anoche sólo la Policía Caminera es la encargada de controlar los permisos de ingresos. Dicha tarea se realizará hasta las 22 horas de cada día.

