Gael (foto) nació prematuro, a las 27 semanas de gestación, lo que le provocó varias patologías, entre las que se encuentra una retinopatía que le quitó prácticamente la totalidad de su visión.
Sus padres empezaron una campaña con el objetivo de llevar al pequeño a China, donde un tratamiento con células madre se presenta como la posibilidad más esperanzadora para devolverle la vista.
“A través de una familia de Rosario, vimos cómo era el tratamiento y les pedimos asesoramiento. Nos pasaron los contactos de la clínica en China, les escribimos contándoles la historia de Gael y nos contestaron que con el tratamiento iba a poder ver colores con el ojo que no ve nada, y con el que tiene un poco de visión mejoraría notablemente”, comentó Yohana Castro, mamá del niño.