¿Quién es "Maligno" Torres? el cordobés que le dio el primer Oro a la Argentina
Desde los catorce años, persiguió el sueño de ser parte de un Juego y hoy vive su mejor presente, nada menos, que obteniendo la primera medalla de Oro en los Juegos Olímpicos París 2024.
Desde los catorce años, persiguió el sueño de ser parte de un Juego y hoy vive su mejor presente, nada menos, que obteniendo la primera medalla de Oro en los Juegos Olímpicos París 2024. Así, “Maligno” es hoy el rider de BMX más destacado, no solo de la Argentina, sino a nivel mundial.
La cita lo encuentra en la cúspide de su carrera, con un año 2023 que lo vio coronarse en los prestigios X Games de los Estados Unidos y donde consiguió la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Santiago. En este 2024 volvió a repetir una gran actuación en los X Games, y terminó en tercer lugar.
Para Torres, participar en los Juegos Olímpicos es la culminación de años de arduo trabajo y sacrificio. Su preparación ha sido rigurosa, trabajando incansablemente en su técnica y condicionamiento físico para asegurar que esté en su mejor forma para la competencia.
El talentoso cordobés, conocido por su impresionante habilidad y dedicación, se ha convertido en una figura emblemática dentro del BMX, un deporte que sigue ganando popularidad y reconocimiento a nivel mundial. Su estilo audaz y su capacidad para ejecutar trucos complejos con precisión lo han posicionado como uno de los mejores en su disciplina. Desde sus inicios en las pistas de su ciudad natal, hasta su participación en competencias internacionales, la trayectoria de Torres es un testimonio de su pasión por el BMX.
Vamos para atrás en el tiempo, ¿cómo comenzaste en el BMX?
Como todo argentino yo creo que lo primero que hacemos es patear la pelota, lo estábamos haciendo relativamente bien, pero hubo un momento que fue medio de casualidad, fuimos a un parque, porque ya estaban los clubes de vacaciones y vimos una persona que saltó en bicicleta y nos causó mucha curiosidad y nos acercamos.
Obviamente te genera mucha adrenalina en ese momento y fue automático que queríamos probar eso. Fue muy rápido que decidimos dejar la pelota y seguir con la bicicleta, era como que nos gustaba la adrenalina que se generaba. Comenzamos como un hobby, apasionados.
Después, de un día para el otro, te planteas ¿Qué vamos a hacer con este deporte? Creí que teníamos la posibilidad de llegar a algo y nos sentamos en la mesa con mis viejos, les planteamos – con su hermano – que queríamos vivir de esto e intentarlo.
¿Cuál fue el momento en donde vos dijiste, voy por acá, voy bien?
Hay momentos en el que vos decís, ¿Por qué no seguí jugando fútbol? No me hubiera quebrado tanto o lesionado. Pasó en su momento porque no teníamos estas instalaciones (las del “Maligno Park”). Me ha pasado.
Más o menos a los 17 ó 18 años ya estábamos convirtiéndonos en profesionales aquí en Argentina. En ese momento ya nos sustentábamos solos con mi hermano, ganábamos dinero. Cuando salimos por primera vez afuera y nos fue muy bien, decidimos apostarle con todo y así fue que comenzó la aventura de esto.
¿Cuándo fue la primera salida importante, el primer logro deportivo? ¿Te acordás?
Fue cuando mi mamá terminó viviendo en Lima, Perú. Hacía muchos años que no la veíamos, estábamos acá en Córdoba.
Era el viaje de egresados, de bachiller, donde todos iban a Bariloche. Y nosotros dijimos que no. Guardemos esa plata y nos fuimos a visitar a mi vieja.
Estuvimos cuatro meses con ella, y allá sí había más parques que en Argentina en ese momento. Ahí fue el cambio. Cuando volvimos a Argentina dijimos “queremos ganar todo”, para que los patrocinadores también se fijen un poco en nosotros.
¿Dónde comenzaste en Córdoba? ¿En qué lugar? ¿Te acordás?
En el Parque de las Naciones. Hay rampitas, todas muy chiquitas, por supuesto. Cuando salías a competir, que tenías que irte de repente a Rosario, Buenos Aires o a Chile, ahí te tocaban las rampas de verdad. Ya no eran de un metro, eran rampas de verdad. Pero bueno, al no haber tenido quizás este tipo de instalaciones al principio, nosotros ganamos mucha seguridad, porque no te querías caer.
Esta disciplina, que combina velocidad, técnica y creatividad, ha capturado la imaginación de jóvenes atletas en todo el país, inspirándolos a perseguir sus sueños y a desafiar los límites de lo posible.
Fuente: Prensa.cba.gob.ar