En las últimas horas, un sector de la oposición a la conducción de Marcos Ferrer salió a denunciar que está en marcha una maniobra para evitar la interna. El legislador radical Dante Rossi aseguró que hay un preacuerdo entre Karina Milei y la conducción de la UCR cordobesa. Según Rossi, ese acuerdo le garantizaría a Rodrigo De Loredo el puesto 3 en la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza a cambio “del apoyo del bloque radical al veto presidencial a las leyes que aumentan el 7,2 por ciento a los jubilados, que llevan el bono a 110 mil pesos y que declara la emergencia en materia de discapacidad”.
Rossi agregó: “Esa es la razón por la cual se avanzó en la convocatoria al pleno del Congreso Partidario para el próximo lunes utilizando la modalidad virtual. La UCR no puede canjear sus valores por una candidatura. Si el radicalismo no defiende a nuestros jubilados, a los que menos tienen, a la educación pública, a las personas con discapacidad, no es radicalismo”.
Según Rossi, el acuerdo contempla que los radicales conducidos por De Loredo en el Congreso apoyen el veto presidencial a las leyes que impulsaron los legisladores a cambio de un lugar en la lista que le asegure al jefe de la bancada de la UCR continuar en el Congreso a partir del 10 de diciembre.
“Para la conducción del partido vale la trampa, la anulación de la democracia para resolver candidaturas y ningunear al que piensa distinto. Como el kirchnerismo, creen en una verdad única. De avanzar, serán los responsables de la licuación de los principios elementales del radicalismo, a cambio de una candidatura que beneficia sólo a unos pocos”, manifestó Rossi en un comunicado de prensa.
La interna radical para definir a los candidatos a diputados está convocada para el 3 de agosto; sin embargo, todavía no están oficializadas las listas. Según el cronograma, el plazo para inscribir a los precandidatos vence este viernes aunque para el lunes está convocado el Congreso partidario.
Una de las versiones que circulan es que el Congreso le dará la autorización a Marcos Ferrer, presidente del partido, para negociar alianzas con otros partidos. De esa forma, la interna quedaría desactivada. Sin embargo, los sectores opositores a De Loredo señalan que no permitirán la maniobra y que incluso irán a la Justicia para evitar la anulación de la interna radical. “Somos el partido de la democracia y están haciendo todo para no permitir la participación de nadie”, indicaron en la oposición.