Y seremos agua
Raly Barrionuevo presentó “La niña de los andamios” con un notable show en Elvis.
El espejo que nos refleja, el agua que no cuidamos. Raly Barrionuevo habla, cuenta y canta. “Y seremos agua”, una de las tres profundas y bellas canciones que componen “La niña de los andamios”, el disco que vino a presentar el viernes último a Elvis. Una chacarera con sonidos irlandeses que es de lo mejor que ha compuesto el nacido en Frías.
Se lo nota satisfecho con el nuevo material, tiene ganas de contar cómo compuso cada canción y se explaya sobre “Hijo de ayer”, otra de las mejores canciones del nuevo disco que dedicó a su madre fallecida: “Ya es tiempo de saltar sin red, pues sus ojos se marcharon al silencio y es posible que no puedan regresar”.
Canta Raly y emociona también con la bellísima “Siete palabras”: “Los espejos, los acordes, el dolor de una guitarra, dos te quiero, tres abrazos, un adiós, siete palabras”.
“Arde la distancia”, “La ocasión” y “Huella de los laureles” (“es la primera vez que la tocamos en vivo”, aseguró) también fueron parte de los estrenos escuchados en el bar de Alvear y Colón.
Acompañado por una excelente banda que por momentos es folklore puro, pero por otros es reggae, pop y hasta rocanrol, Raly presentó casi completo el nuevo disco ante un numeroso y fervoroso público que convirtió a Elvis en una verdadera peña folklórica. Hubo silencio, hubo murmullo, hubo coros, hubo muchas parejas bailando y hubo merecida ovación.
El sol parece lluvia
Durante poco más de dos horas de intenso show Raly y su banda se tocaron todo y cuando llegó la hora de mirar atrás entregaron otras gemas de su repertorio como “El sol parece lluvia” y esa perfecta canción llamada “Cuarto menguante”.
Los clásicos “Chacarera del exilio”, “Somos nosotros”, “La Telesita” y “Hasta siempre” también fueron parte de una noche a puro disfrute musical.
Con la chacarera como espada pero siempre artista inquieto en búsqueda permanente, Raly lava el folklore con aguas refrescantes que mojan a futuro.
Andrés Natali
Se lo nota satisfecho con el nuevo material, tiene ganas de contar cómo compuso cada canción y se explaya sobre “Hijo de ayer”, otra de las mejores canciones del nuevo disco que dedicó a su madre fallecida: “Ya es tiempo de saltar sin red, pues sus ojos se marcharon al silencio y es posible que no puedan regresar”.
Canta Raly y emociona también con la bellísima “Siete palabras”: “Los espejos, los acordes, el dolor de una guitarra, dos te quiero, tres abrazos, un adiós, siete palabras”.
“Arde la distancia”, “La ocasión” y “Huella de los laureles” (“es la primera vez que la tocamos en vivo”, aseguró) también fueron parte de los estrenos escuchados en el bar de Alvear y Colón.
Acompañado por una excelente banda que por momentos es folklore puro, pero por otros es reggae, pop y hasta rocanrol, Raly presentó casi completo el nuevo disco ante un numeroso y fervoroso público que convirtió a Elvis en una verdadera peña folklórica. Hubo silencio, hubo murmullo, hubo coros, hubo muchas parejas bailando y hubo merecida ovación.
El sol parece lluvia
Durante poco más de dos horas de intenso show Raly y su banda se tocaron todo y cuando llegó la hora de mirar atrás entregaron otras gemas de su repertorio como “El sol parece lluvia” y esa perfecta canción llamada “Cuarto menguante”.
Los clásicos “Chacarera del exilio”, “Somos nosotros”, “La Telesita” y “Hasta siempre” también fueron parte de una noche a puro disfrute musical.
Con la chacarera como espada pero siempre artista inquieto en búsqueda permanente, Raly lava el folklore con aguas refrescantes que mojan a futuro.
Andrés Natali