Provinciales | Raúl Garzón

El caso del ladrón atado a un poste: para el fiscal, la reacción de la gente es entendible

El funcionario que interviene en el caso del delincuente “detenido” por vecinos en barrio Mosconi de Córdoba aseguró que es “un acto de solidaridad” que está ocurriendo entre quienes ven que otros son víctimas de delito

El fiscal Raúl Garzón.

 

Las “detenciones ciudadanas” como herramienta para enfrentar el delito suelen ser cada vez más recurrentes, a pesar del riesgo que implica exponerse frente a un delincuente.

Tal es el caso de inseguridad registrado el domingo por la tarde pasado en barrio Mosconi de la capital cordobesa, en el que vecinos maniataron a un ladrón a un poste luego de intentar robar una verdulería. El fiscal que interviene en la causa, habló sobre el accionar de los vecinos.

Raúl Garzón, histórico referente en la justicia cordobesa por haber actuado en diversas causas resonantes, se refirió a la aprehensión civil como “un acto de solidaridad que está ocurriendo entre vecinos que ven que otros son víctimas de delito”.

En ese sentido el fiscal indicó que si bien está permitido por la ley no es recomendable que esto suceda por los riesgos que implican estas conductas. “Uno nunca sabe si el sujeto puede estar armado y de hecho este es el caso. Sin embargo, en esos momentos, la gente reacciona impulsivamente y puedo asegurar que es entendible. A veces no se miden los riesgos, es un tema delicado. Hay que advertir que es preferible siempre convocar a la Policía, hacer los llamados, pero bueno está sucediendo esto y está permitido”.

Asimismo, el letrado remarcó que no se habla de justicia por mano propia, ni en actitudes de lichamiento hacia las personas que cometen un delito ni ningún otro tipo de excesos. También reconoció que hasta personalmente le ha ocurrido: “Uno está en esto, sabe los riesgos, pero cuando a uno le sucede, de pronto es capaz de reaccionar y hasta perseguir a quien lo asaltó. En frío uno lo piensa y dice ‘es una locura’”.

Garzón atribuye estas reacciones al crecimiento de delitos que se registran en términos generales, y reconoce que este número seguirá aumentando sin una debida actuación frente a las causas aunque aclaró “no hay que llevar confianza para que actúen ni temor para que no colaboren con quien está en una urgencia”.

“Esto no va en reproche de la denodada tarea policial que es grande y mucha. Esto tiene que ver con una serie de contextos básicos. Comienza desde la pobreza, la desintegración familiar y escolar, la falta de límites en todo el crecimiento de los jóvenes, las adicciones. A partir de ahí pasa al delito para consumir y en el mejor de los casos cae en la cárcel y no reciben el tratamiento penitenciario adecuado, y vuelve a la sociedad. En definitiva, es como que se ataca a las hormigas en el camino y no en el hormiguero”, describió.

A su vez, Garzón manifestó que se trata de un problema complejo y que no es de ahora, sino que llevamos “viviendo décadas de degradación social. Esto no se va a terminar hasta que no se ataquen las causas. Las causas se van a atender cuando ataque desde pequeñita a la persona en toda esta falta de integración”.

Sumó a esto, las fallas que existen en el sistema penitenciario asegurando que las cárceles son para recuperación y de recuperación no tiene nada. A propósito reflexionó “cómo vuelve a la sociedad quien delinquió, a quien se logró detener, juzgar, condenar para que tenga un tratamiento y que vuelva recuperado a la sociedad. Vuelven peor de lo que entraron ¿por qué? porque no hay un tratamiento penitenciario. Entonces es complejo en su origen y su final, entonces es un círculo”.

El hecho, que quedó registrado en las cámaras de seguridad de la policía, se originó en una verdulería situada sobre la avenida Leandro Alem al 3600, en el barrio General Mosconi. Ocurrió en la tarde del domingo cuando entre una comerciante y vecinos detuvieron a un ladrón y lo ataron a una palmera hasta que llegó la policía provincial y se lo llevó detenido.

Lo que muestran las imágenes es la secuencia en la cual un delincuente, que tenía un cuchillo, intenta robar pero ante la resistencia de la trabajadora, se ve cuando el delincuente intenta huir.

En ese momento, intervienen vecinos que ayudaron a la comerciante para retener al ladrón, de 38 años, que no logró huir y terminó atado a una palmera situada en la puerta del comercio en el que había querido robar.

Minutos más tarde, uniformados llegaron hasta el lugar donde desataron al ladrón y lo detuvieron. Además, secuestraron el cuchillo con el que había amenazado a la comerciante y la cuerda con la que lo habían atado a la palmera.