recursos | clínicas | curva

"Esto es un combate y vamos a necesitar refuerzos de personal"

Desde las clínicas dicen que hay un trabajo más coordinado con la mesa que encabeza el COE y que eso permite usar más eficientemente los recursos. Pero destacan que los profesionales de salud son escasos y pueden faltar.

“Seguramente se van a necesitar refuerzos de recursos humanos, tanto médicos como enfermeros. Es una zona de combate y permanentemente estamos perdiendo efectores en todos los centros de salud”, afirmó el gerente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Río Cuarto, Mario Piastrellini, al hacer referencia ayer sobre la situación de los profesionales de la salud disponibles en la ciudad para enfrentar la curva ascendente de casos positivos de coronavirus.

El médico destacó además que las bajas en los equipos se dan “por contagio o porque son contacto estrecho y se tienen que aislar. Y hay tal circulación comunitaria que también nos pasa que a pesar de las normas estrictas en clínicas y sanatorios, muchas veces las complicaciones vienen por fuera, porque la pareja del profesional trabaja en otro lado y se contagió o fue contacto estrecho. Por eso vamos a necesitar recursos humanos, y de hecho cada institución pone en actividad segundas líneas que tiene. Pero esto es como una batalla. Y serán activados todos los recursos, sean de la especialidad que sean si es necesario. Pero hay algunas ramas especializadas que no se pueden suplantar y tendremos que seguir de cerca”, alertó Piastrellini en declaraciones al programa radial Buen Día Río Cuarto que se emite por Digital 91.9.

Con respecto al tiempo que puede llevar reducir la curva de contagios, el representante de las clínicas y sanatorios destacó que “para que la curva empiece a bajar tiene que haber una cantidad importante de gente contagiada, un número relevante de curados y un número por contagiarse circulando que sea bajo. Cuando hay pocas probabilidades de que el virus salte de una persona a otra se empieza a controlar”, explicó el médico, que remarcó el sentido de la oportunidad de la cuarentena estricta en la ciudad: “En ese sentido el aislamieto es lo único que tenemos hoy, junto con el barbijo y el lavado frecuente de manos”.

¿Cómo describe a la situación hoy?

Hace unos días dijimos que veíamos la situación complicada, porque nosotros la vivimos desde adentro. Y a partir de ese momento se dieron algunas medidas y se tomaron decisiones que, sin dar soluciones de fondo, mejoraron las condiciones en cuanto a comunicación y coordinación de las seis clínicas y el Hospital. Se está trabajando mejor en eso, y es un paso muy importante. No implica que los recursos se multipliquen como los panes, pero esta forma de trabajar hace que sea más eficiente el uso de los limitados recursos que tenemos.

¿Cómo está la capacidad de respuesta del sistema?

Si bien está con signos de más ocupación que el resto de la provincia, trabajamos un poco más coordinados. En ese marco, difícil, hay gente que por ahí tiene que esperar en la puerta de una clínica para ser hisopada, otras que renegaron para tener su cama, pero se va resolviendo.

¿El cambio en el COE fue positivo con la llegada de Almada?

Es una persona que viene con experiencia de manejar otras situaciones de brotes en otros puntos de la provincia, pero ninguno como éste, que es el más importante hasta acá. Acá tenemos una curva que va camino a duplicar la cantidad de casos a una velocidad superior a cualquier otra localidad o región de la provincia. Vemos que hasta la Nación mira a Río Cuarto y entonces advertimos que lo que decíamos no era una cuestión sensacionalista o de queja, estábamos viendo que era serio y que se venía. Creíamos que había que dar la alarma y ponerse a trabajar. Y es lo que estamos haciendo.