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Miles de fieles de toda la región llegaron a Reducción en el inicio de la Fiesta del Cristo de la Buena Muerte

Devotos de la localidad y zona se sumaron a la festividad del 1° de mayo. La misa central fue encabezada por el obispo Adolfo Uriona

Miles de fieles de la localidad de Reducción y toda la región se congregaron ayer en el Santuario para rendir homenaje al Señor de la Buena Muerte en el inicio de la festividad y para celebrar a San José Obrero, patrono de los trabajadores. En una jornada cargada de emoción y fe, se realizaron misas a cada hora y se recibió a promesantes de toda la zona. A media mañana tuvo lugar la misa central que fue presidida por el obispo diocesano Adolfo Uriona, quien dio un fuerte mensaje sobre la realidad que atraviesa la patria en estos “momentos difíciles”. Por la tarde, se realizó el vía crucis por las calles del pueblo con la imagen del Cristo, partiendo desde el templo hasta el ingreso del pueblo.

Pasadas las 6.30 de la mañana, más de 250 peregrinos llegaron a la iglesia; entre ellos, un numeroso grupo que partió desde la Catedral de Río Cuarto, caminando con devoción y determinación para unirse a las celebraciones. También hubo quienes se sumaron a caballo y en bicicleta para participar y postrarse a los pies del santo patrono.

Con las luces del amanecer, la comunidad se unió en oración y acción de gracias, marcando el inicio de un día lleno de fervor religioso y reflexión.

La primera misa del día comenzó a las 5.00 de la mañana, con el sonido de las campanas llamando a los devotos a reunirse en torno al altar. A lo largo de la mañana, se sucedieron las ceremonias, cada hora marcada por la solemnidad de la liturgia y la profunda devoción de los presentes.

La misa central inició pasadas las 10.00 de la mañana y fue encabezada por monseñor Adolfo Uriona. En su homilía, se manifestó sobre el difícil momento que atraviesa el país y la importancia de hallar consuelo en la fe, haciéndose eco del mensaje dejado por los obispos argentinos tras la reciente Asamblea Plenaria, titulado: “En tiempos difíciles amar a los demás y alegrar sus vidas”.

“En el marco de la celebración del año jubilar por los 90 años de la creación de la Diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, nos comprometemos todos, pastores y pueblo de Dios, a ser auténticos discípulos misioneros de Jesús”, expresó.

En medio del escenario complejo que vive Argentina, Uriona señaló los desafíos que enfrenta la sociedad argentina, desde la crisis económica hasta la inseguridad y la violencia. “Comprobamos muchas situaciones en contra de la dignidad de la persona humana, como por ejemplo el avance silencioso de la pandemia de narcotráfico”, advirtió, destacando la importancia de abordar estos problemas desde una perspectiva ética y solidaria.

Asimismo dedicó palabras a los jubilados y los más vulnerables de la sociedad. “A muchos ancianos hoy se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza”, lamentó, subrayando la necesidad de proteger y apoyar a quienes han dedicado su vida al trabajo y la construcción del país. A la vez, expresó su preocupación por los comedores comunitarios que se ven obligados a cerrar, señalando la importancia de mantener estos espacios de ayuda para quienes más lo necesitan.

“También la angustia de tantos hermanos sin trabajo, o con un trabajo 'en negro'”, continuó el obispo, haciendo referencia a la situación de los trabajadores precarizados. “Se suma a este sufrimiento el miedo a salir a la calle por la inseguridad y la violencia generalizadas”, agregó, señalando la urgencia de encontrar soluciones integrales para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos.

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“A muchos ancianos hoy se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza”.Monseñor Adolfo Uriona, Obispo de la Diócesis de Río Cuarto.

Y finalmente, sostuvo: “Queremos seguir confiando en el camino democrático, con la firme esperanza de que podemos salir adelante con el aporte de todos, gobernantes y ciudadanos y con la certeza de que es fundamental apostar por un diálogo, poniéndonos la patria al hombro como tantas veces nos pidió el papa Francisco”.

Festividad

El itinerario del festejo ayer incluyó diversas actividades religiosas, como la recepción de promesantes de rodillas y la adoración eucarística. Mientras tanto, a las afueras del templo, hubo feria de artesanos y emprendedores de la localidad y región, quienes ofrecieron sus producciones a los visitantes y vecinos.

En la oportunidad, el intendente Jorge Grazziano entregó un presente al obispo diocesano como agradecimiento por acompañar la celebración año a año.

Durante la jornada, se realizó un fuerte operativo, con la presencia de diferentes fuerzas y efectivos de toda la provincia, para garantizar la seguridad de los visitantes.

En tanto, para hoy está prevista una misa por los bienechores del Santuario a las 9 de la mañana, seguida por otra celebración a las 10.30 de la mañana. Por la tarde, a las 16.00 horas, se llevará a cabo una misa por los enfermos, seguida de bendiciones. Y por la noche, a las 20.30, se realizará una procesión penitencial con antorchas, acompañada por la celebración de la santa misa por el eterno descanso del padre Víctor Pugnatta.

El festejo central del Santo Cristo será mañana y comenzará desde las 8.00, con misas programadas cada hora hasta las 11:00.

A las 15.30 horas está prevista la realización de la tradicional procesión con la imagen del Cristo de la Buena Muerte, seguida por la santa misa. Se espera la presencia del gobernador Martín Llaryora, confirmada por autoridades municipales.