Regionales | refugios | Coronel Moldes | voluntarios

Moldes: mejoran el predio del refugio canino para convertirlo en un lugar de esparcimiento

A partir de un proyecto financiado por el Presupuesto Participativo y de la colaboración de un grupo de voluntarios, el exPolígono local se prepara para recibir a visitantes que deseen conectar con la naturaleza

El predio del exPolígono de Coronel Moldes, donde actualmente funcionan dos refugios caninos, atraviesa en estas últimas semanas un proceso de transformación que tiene por fin brindar embellecimiento y seguridad para atraer a los vecinos a conocer el histórico espacio y a visibilizar la tarea de los voluntarios que tienen por objetivo la adopción y tenencia responsables de mascotas.

Desde hace unos 15 años, el predio ha sido destinado al funcionamiento de los refugios Abrazando la Vida, que coordina Liliana Barbero, y Robin Hood, a cargo de Maricel Sandroni, en donde reciben a perros abandonados o que, por cualquier otra razón, se encuentren desprotegidos, con la finalidad de poder brindarles contención y encontrarles luego algún hogar donde gocen de condiciones de vida óptimas.

María Baldovino es una de las proteccionistas voluntarias de los “cuatro patas” (tal como a ella misma le gusta denominarlos) y en diálogo con Puntal, comenta que es a partir de uno de los proyectos que ganó con los votos de los vecinos en el programa municipal del Presupuesto Participativo, y sumado al trabajo desinteresado de un grupo de voluntarios -que en los últimos tiempos conoció el lugar y asumió el compromiso de embellecerlo- que el predio encara un proceso de refuncionalización, con el objetivo de que se visibilice la presencia de este espacio y que ello redunde en una mayor posibilidad de acercar potenciales adoptantes a los animales que se encuentran en guarda.

“Si bien nuestro objetivo como proteccionistas es el bienestar de los ‘cuatro patas’, también lo es la recuperación de este lugar que es histórico y a la vez constituye un pulmón verde para Coronel Moldes. Por eso se busca crear un espacio que las familias, las escuelas e instituciones puedan visitar para estar allí y tener interacción con los ‘cuatro patas’, como les digo yo, y que puedan visibilizarlos para ser adoptados y así lograr el objetivo de que este hogar canino se transforme en un lugar de tránsito y no de depósito como a veces pasa, lamentablemente”, señala Baldovino.

Y agrega: “No mucha gente conoce cómo está el lugar y por suerte nos pasó que en estos tiempos se sumó un grupo de vecinos que fue un día a conocerlo y tuvieron la iniciativa de colaborar en sus ratos libres poniendo trabajo, ganas y motivación, y en la semana están concurriendo, principalmente los sábados, y le están cambiando la cara, embelleciendo y refuncionalizando de tal manera que sea un lugar acorde para que pueda ser visitado e interactuar con un montón de cosas”.

Preparativos

La proteccionista reconoce que es mucho el esfuerzo que se está haciendo para recuperar el espacio por tratarse de un predio de más de 90 años con antiguos arbolados que requieren de intervenciones para garantizar la seguridad de los visitantes.

Paralelamente, trabajan en la plantación de nuevos ejemplares de especies autóctonas que van a contribuir a mantener la naturaleza en el lugar.

“Si bien nuestra lucha es todos los días, la idea es que el 29 de abril invitemos a la comunidad a celebrar el Día del Animal en este lugar, pero para ello tenemos que tener todo preparado y en condiciones”, sostiene Baldovino.