"El sistema de salud no contemplaba la rehabilitación como un eslabón más"

El Dr. Olmos asegura que en los 90 no había centros como los de hoy y que la tecnología no reemplaza las estrategias de rehabilitación convencionales. Además, adelanta su participación en el 58° Congreso Argentino de Neurología

Olmos: "En el Congreso vamos a hablar del rol de la tecnología en la rehabilitación neurológica".

 

Lisandro Olmos estudió Medicina en la UBA (MN 89837), realizó su residencia en Medicina Interna y fue Jefe de Residentes CEMIC (Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas “Norberto Quirno”). Su formación en neurorehabilitación se dio en la Universidad de Maryland (Baltimore, Estados Unidos), además realizó postgrados en lesiones medulares y traumatismos de cráneo en el Kessler Institute (New Jersey) y en el Instituto de Rehabilitación de Chicago. Durante 20 años fue Director Médico Centro de Rehabilitación FLENI, Sede Escobar.

En esta nota exclusiva con Salud & Ciencia, el reconocido profesional menciona el avance tecnológico como el principal aliado de la neurorehabilitación y el aporte que realiza a los equipos interdisciplinarios de profesionales, asegura que la rehabilitación es un equipo de trabajo formado para abordar al paciente.

¿Por qué se formó en esta especialidad?

-En los 90 la neurorehabilitación fue una gran revolución en las neurociencias, a partir de esa década empezó a haber un conocimiento mucho más profundo sobre los mecanismos del funcionamiento del cerebro y sobre todo los mecanismos de lo que se denomina neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro de poder restablecer funciones que han sido afectadas, o perdidas, o dañadas, por ejemplo, después de un accidente cerebro vascular o un traumatismo de cráneo. A partir de ese momento empezó a desarrollarse todo mi interés acerca de cómo modular esas capacidades del cerebro en los pacientes, cómo hacer para manipular la neuroplasticidad para la recuperación de los pacientes.

¿Cómo fue dirigir FLENI?

-Coincidente con esa década, en la Argentina, no había instituciones de rehabilitación con cuidados intensivos, con abordajes interdisciplinarios en donde participen todas las especialidades necesarias para lograr una rehabilitación activa y lograr esto de la neuroplasticidad. A partir de ahí nace ese proyecto, a fines de los 90, y se decide construir un centro de rehabilitación que fuese único en Latinoamérica. Como consecuencia de eso, no solo había que diseñar una estructura edilicia y equipar ese edificio, sino también formar profesionales con las técnicas más desarrolladas a nivel mundial. Entonces llevamos a delante una etapa de capacitación en los Estados Unidos para formar equipos de trabajo y entrenarnos en estas técnicas de rehabilitación neurológica.
-En el año 2001 se inaugura el primer centro de rehabilitación intensivo, integral, interdisciplinar, con métodos muy modernos en la ciudad de Escobar. Fui Director Médico durante 20 años, hasta octubre del año pasado.

¿Qué vino luego de eso?

-En ese momento decidí desarrollar nuevos proyectos, entre ellos, un centro de rehabilitación en la ciudad de Luján con los mismo principios de funcionamiento y el mismo equipamiento de última generación como en FLENI, también un centro de rehabilitación en la ciudad de Ushuaia dependiente de la gobernación de la provincia de Tierra del Fuego y otro proyecto similar que estamos desarrollando en Asunción.

¿La rehabilitación es una especialidad donde más avanza la tecnología?

-Sin lugar a dudas, la tecnología ha empezado a tener un rol cada vez más decisivo pero complementaria, la tecnología no reemplaza a las estrategias de rehabilitación convencionales sino que las ‘sinergiza’, hace que la rehabilitación pueda desarrollarse con estrategias más intensivas, muchas veces más integrales, acorta los tiempos de duración de los programas.

-Dado el crecimiento demográfico que existe en el mundo, y que existirá en los próximos 20 o 30 años, es probable que las necesidades de rehabilitación aumenten por encima del recurso humano habilitado para estas prácticas, por lo cual la tecnología ha logrado incorporarse en los países del primer mundo como un complemento ideal para las técnicas de rehabilitación convencionales.

¿La tecnología podría autoabastecer a los pacientes?

-No, los pacientes van a seguir necesitando de kinesiólogos, de terapistas ocupacionales, de psicólogos, de fonoaudiólogos, de médicos, pero estos profesionales se van a valer, y ya lo están haciendo, de herramientas tecnológicas que facilitan su trabajo y optimizan los resultados de su trabajo, hay una sinergia entre la tecnología y la rehabilitación humana.

¿Alemania hace punta en la tecnología?

-Siempre fue un país innovador desde el punto de vista tecnológico, junto con Estados Unidos, China y Japón. Alemania realiza el congreso anual más importante en tecnología de rehabilitación neurológica y allí se concentran las grandes empresas y los grandes desarrollos tecnológicos que son presentados en este contexto, por eso es uno de los países más desarrolladores en este ámbito.

¿Cómo aborda la formación de jóvenes profesionales para su equipo?

-La rehabilitación en sí misma es entendida como un equipo de trabajo, un equipo capaz de integrarse y articularse para trabajar de manera interdisciplinaria. En estos años hemos formado equipos de trabajo y creo que la selección de los profesionales se basa en dos o tres aspectos, por supuesto el conocimiento técnico con la experiencia que hayan adquirido profesionalmente, el deseo de aprender en técnicas innovadoras distintas a las aplicadas hasta ese momento, pero sobre todo, y tal vez lo más importante, es la capacidad de los profesionales de integrarse a un equipo trabajo con otras especialidades. Si están dadas esas tres características, el armado de los equipos resulta mucho más sencillo.

¿Cómo se construye la relación con el paciente?

-Hay que hacer una evaluación muy integral y minuciosa del estado de salud de cada paciente y entender que cada caso es particular. En rehabilitación uno tiene que ser muy prudente a la hora de emitir pronósticos, ese es un error muy frecuente que termina a veces, equivocadamente, desmoralizando y desilusionando al paciente en cuanto a sus potencialidades. El paciente va a tener una recuperación que dependerá del tipo de lesión y eso hay que comunicarlo de la manera más prudente, realista y humana. A veces se carece de esa cuota necesaria de humanidad para entender que la persona que está delante del médico y del equipo es un ser humano con lógicas expectativas para obtener la mayor recuperación posible, entonces manejar la situación con extrema prudencia, humanidad y simpatía es fundamental, como también la relación con el paciente y su familia.

¿Cuáles son sus objetivos profesionales?

-El futuro de mi carrera va orientado a la formación de nuevos centros en la Argentina y en el extranjero con profesionales con las capacidades técnicas y humanas necesarias para que haya más y mejores centros de rehabilitación. También mi futuro tiene que ver con la educación y la formación profesional, juntos con el kinesiólogo Oscar Alzúa dirigimos la Diplomatura de rehabilitación neurológica en la Universidad de Barceló, por lo que nos encontramos en un rol activo hacia la formación.

-También nos orientamos a sostener algo que ya hemos logrado que es la inserción de la rehabilitación como parte integral del sistema de salud. Antes el sistema de salud no contemplaba la rehabilitación como un eslabón más en la secuencia de tratamiento de los pacientes y hoy prácticamente es inevitable; tanto los profesionales como los pacientes y sus familiares reconocer la rehabilitación como parte integral del proceso para la recuperación de sus patologías.

¿Por qué no se incluía?

-Primero por desconocimiento, segundo porque no había evidencia científica necesaria para poder respaldar los programas de rehabilitación que se proponían. A partir de la década del 90 el conocimiento de las neurociencias, la comprensión de los mecanismos de neuroplasticidad y la evidencia científica fueron suficientes como para incorporarla a los tratamientos médicos de los pacientes.

Finalmente, ¿cómo será su participación en el congreso nacional?

-Vamos a presentar en un simposio, el rol de la tecnología en la rehabilitación neurológica en donde tendremos demostración visual a través de videos de algunos de los equipos que hoy son los más destacados en su uso a nivel mundial, vamos a explicar las bases fisiológicas de la utilización de esos equipos y poniendo a la tecnología en el contexto adecuado como un elemento sinérgico a la rehabilitación al servicio de los profesionales de este campo.

Por Fernanda Bireni