Estudiantes igualó en el primer tiempo pero Ferro fue más en el complemento
Estudiantes cosechó su décima derrota en el campeonato al sucumbir por cuatro goles a uno ante Ferro como visitante, en una tarde para olvidar que lo deja en la parte baja de la Zona B. El plantel retoma hoy las prácticas.
La tarde del lunes no trajo buenas noticias desde tierras porteñas. Estudiantes de Río Cuarto visitó a Ferro por la decimosexta jornada del Torneo Proyección Apertura y se volvió con una derrota contundente por cuatro a uno, resultado que profundiza una racha negativa que ya se extiende a seis juegos consecutivos sin poder ganar.
El encuentro arrancó de la peor manera para el conjunto del imperio. A los diez minutos del primer tiempo, el local encontró el camino al arco y se adelantó en el marcador, poniendo al León ante la obligación de reaccionar de inmediato. Lejos de achicarse, el equipo riocuartense sacó carácter y logró equilibrar la balanza antes del descanso, igualando las acciones en uno a uno con lo que ambos planteles se fueron al vestuario.
Sin embargo, la recuperación duró apenas unos instantes. Al volver del entretiempo, Ferro no dio margen de respiro y a los dos minutos del complemento volvió a convertir para ponerse nuevamente en ventaja. Ese gol resultó un golpe anímico del que el León no pudo recuperarse.
Los verdolagas encontraron los espacios necesarios para ampliar la diferencia en dos ocasiones más y sellaron la victoria con un definitivo cuatro a uno.
La tabla de posiciones refleja con crudeza el momento que atraviesa el equipo dirigido desde el banco visitante. Con apenas ocho unidades en dieciséis presentaciones —producto de un triunfo, cinco igualdades y diez traspiés— Estudiantes se ubica en la decimoséptima colocación de la Zona B, a un paso del fondo de la clasificación. El único equipo que se encuentra por detrás en la tabla es San Martín de San Juan, igualado en puntos pero con una diferencia de gol más comprometida.
La racha de seis derrotas al hilo sin poder quebrar el maleficio pone en alerta a todo el entorno del club, que necesita urgente reencontrarse con el triunfo para alejarse de los puestos de peligro y encarrilar la campaña en la segunda mitad del certamen.
El próximo desafío se presenta como una oportunidad de oro para cambiar el ánimo.
Estudiantes recibirá en su cancha a Huracán el lunes 8 de junio a partir de las 15 horas, con la presión de los tres puntos encima y el respaldo de la afición local como principal combustible.
Será el momento de demostrar que la reacción es posible y que el ciclo negativo puede romperse de cara al tramo final del Apertura. Toca dar vuelta la página, volver a los entrenamientos en la ciudad deportiva y confiar en el proceso.