Tranquera Abierta | retenciones

El campo reclama un giro al Gobierno y que no vuelva atrás con las retenciones

A horas de finalizar la rebaja en los derechos de exportación, las entidades salieron a coro a pedir que se sostenga el actual nivel de alícuotas

“El Gobierno ha ratificado su inminente incremento, en un gesto de ruptura hacia campo”, Patricio Kilmurray.

 

“Es inaceptable que se penalice con impuestos a quienes generan divisas genuinas y se grave el esfuerzo”, Vanesa Padullés.

 

Vamos a seguir insistiendo suceda lo que suceda el 1 de julio. No pido más paciencia. Sí, templanza”, Nicolás Pino.

 

“Las retenciones están provocando consecuencias regresivas para toda la cadena de valor agroindustrial”, Carlos Castagnani.

 

“Este impuesto ha desaprovechado inmejorablesoportunidades que el mundo ofrecía a la Argentina”, Guillermo Vitelli.

 

Con una andanada de comunicados y publicaciones en las redes sociales, productores y entidades del campo presionan para intentar revertir a último momento el regreso de las retenciones a los porcentajes que regían hasta fines de enero. Incluso con duros mensajes, como el emitido por Carbap, la Confederación de Rurales de Buenos Aires y La Pampa que directamente tituló su documento: “Retenciones, el robo institucionalizado que nunca termina”, hasta algunas menos contundentes como el de CRA, que prefirió hacer hincapié en que “El agro responde con producción, pero necesita condiciones”.

Coninagro también decidió salir al ruedo y plantear directamente que “Los productores del campo argentino no queremos retenciones”. La filial cordobesa de la entidad cooperativista optó por un juego de palabras propio del oficialismo nacional: “Que la libertad también nos alcance”, sugirió. En el inicio de la semana abrió el fuego Cartez, la Confederación de Rurales de Córdoba, Catamarca, La Rioja y el sur de San Luis con un mensaje también incisivo: “Volver al fracaso no es la solución”, tituló. Incluso representantes del Distrito 4 de la Sociedad Rural Argentina también expusieron su documento y manifestaron que “en 2023, el consenso era unánime: las retenciones son un robo. Hoy, lo que también queda claro es que fue el propio Gobierno Nacional el que no cumplió su compromiso”.

Fue una semana de intensas expresiones, todas en la misma línea, como si hubiese estado orquestado. Sin embargo, hasta anoche no había respuestas que alentaran a los productores a pensar en un cambio por parte del Gobierno. Sólo una tenue señal del vocero presidencial, Manuel Adorni, que algunos decodificaron como una luz de esperanza. Pero no más que eso. En los productores retumban aún las palabras del presidente Javier Milei confirmando que la baja de retenciones se extendía sólo hasta el 30 de junio y no más.

Ayer, en el Senado, durante su extensa exposición, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se refirió a las retenciones: “El Gobierno tiene toda la intención de terminar en algún momento con este impuesto a la producción, en definitiva, que se genera en las exportaciones de cereal y todo eso va compatibilizado con los gastos. No podemos decir cuándo va a ser, supongo que va a haber una salida, el presidente se ha comprometido con el sector agropecuario a terminar con este impuesto obviamente privilegiando el equilibrio fiscal”.

Y luego agregó: “Esperamos tener un año con mayor crecimiento y eso va a generar un incremento de recaudación y todo eso va a ir dirigido a bajar impuestos entre ellos el de los sectores agropecuarios. No puedo decir en qué medida, supongo que será algo que se irá planteando en el curso de los próximos años”, indicó Francos.

Vale recordar que a fines de enero se anunció una baja temporaria de las alícuotas que tendría vigencia hasta el último día de junio. Así, la soja pasó de 33% a 26%, derivados sojeros del 31% a 24,5%, para maíz del 12% a 9,5%, para el trigo la baja también fue del 12% a 9,5% al igual que para la cebada y el sorgo, mientras que para el girasol la reducción lo llevó del 7% a 5,5%. Eso sería lo que volverá atrás el próximo martes, salvo trigo y cebada que seguirá con el recorte hasta marzo.

Qué dice el campo

Durante la presentación de la Exposición de Palermo, ayer el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino fue consultado por la fecha bisagra del 30 de junio y la vuelta atrás de las retenciones: “Noticias o novedades no tenemos más que lo que todos sabemos. Vamos a seguir insistiendo suceda lo que suceda el 1 de julio. Lo que tenemos que hacer, lo venimos haciendo, y tenemos un gobierno abierto a escucharnos. Desde el Instituto (de Estudios Económicos) permanentemente le estamos dando números y mostrando diferente situaciones. No nos cabe duda que el camino que se está transitando es a retenciones cero. El gobierno lo viene demostrando hace 1 año y pico”, indicó el dirigente ruralista.

Y agregó: “No pido más paciencia. Sí tenemos que tener templanza. Insisto en ver de dónde venimos, dónde estamos hoy y qué panorama vemos hacia adelante. Yo no tengo por qué dudar de la palabra del presidente cuando dijo en campaña, y acá en la Rural, que las retenciones son un pésimo impuesto”, añadió.

Luego recordó que “en números del Instituto (de Estudios Económicos), ante esa baja temporal de retenciones, desde enero hasta ahora el campo pudo rearmarse de un montón de dinero, que todos usamos para producir más, para ir hacia adelante. Unos 540 millones de dólares que quedaron dentro de nuestro sector”, indicó.

Luego respondió sobre las distintas posiciones que tomaron las entidades en estas semanas previas a la fecha bisagra: “La SRA no está en silencio. Que no hagamos muchos comunicados no quiere decir que no expresemos nuestra posición en muchas cosas. Muchas veces es un trabajo mucho más silencioso y anónimo”.

Por su parte, desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) manifestaron su “preocupación ante la continuidad y el impacto negativo que tendrá restablecer los Derechos de Exportación aplicados a los granos, en un contexto productivo extremadamente adverso”, indicó la entidad conducida por Carlos Castagnani.

“Reconocemos los avances del actual Gobierno en el ordenamiento de una economía que venía profundamente distorsionada”, indicó CRA, pero remarcó que “en ese marco, el campo ha hecho su aporte: produciendo más y mejor, con el compromiso histórico de fortalecer las exportaciones y dinamizar las economías regionales”.

Luego, advirtió que “el escenario actual -caracterizado por precios internacionales en baja, costos internos elevados y márgenes de rentabilidad mínimos o nulos- exige medidas urgentes y concretas”.

Desde Coninagro también afirmaron la necesidad de no dar marcha atrás con las retenciones y expresaron que “la finalización de la rebaja en los DEX (Derechos de Exportación) genera suma preocupación y desigualdad en todo el campo, teniendo presente que la medida fue tomada en el medio de procesos productivos y que muchos de ellos se encuentran inconclusos al 30 de junio próximo”.

Y agregaron: “Estamos frente a un contexto complejo para el productor donde viene recalculando su negocio, su inversión y costos. Entendemos que se han realizado importantes avances en la macroeconomía y la baja de inflación, pero también estamos seguros que el campo necesita políticas a largo plazo para producir más y mejor”.

En un duro comunicado que abrió la semana, Cartez, indicó que “esta decisión de volver a incrementarlas -a las retenciones- es más que inoportuna; con precios internacionales a la baja, insumos y servicios con precios en alza y cargas impositivas – nacionales, provinciales y municipales – que agobian, el aumento en los derechos de exportación amenaza muy seriamente la sustentabilidad del negocio agropecuario. Y con ella, pone en riesgo la economía no solo de los productores, sino de los pueblos y ciudades de la región productiva”.

Y sumó: “A pesar de que el aumento de los impuestos no es el camino de la solución, el Gobierno ha decidido continuar apropiándose de la producción agrícola mientras pregona libertad”.

Su par de Buenos Aires y La Pampa, también integrante de CRA, expresó una “profunda preocupación ante la inminente decisión del Gobierno Nacional de reinstaurar las alícuotas de derechos de exportación”.

Y explicó: “Una medida de estas características resulta regresiva y desacertada, continuando con el estancamiento en la producción de los últimos años, y agrava la situación de un sector agobiado por la presión impositiva que ha demostrado ser un pilar del desarrollo económico, de generación de empleo, divisas y arraigo territorial”.

Finalmente, Coninagro Córdoba destacó que “la finalización de esta medida el 30 de junio representa un nuevo y severo golpe al corazón productivo del país”. Y agregó: La política de derechos de exportación ha demostrado ser una herramienta distorsiva e inequitativa, perjudicial para quienes producen”.