Tranquera Abierta | retenciones

Los huevos por las nubes y las avícolas en problemas

Costos y ola de calor dejan sus huellas

Argentina es el 5° consumidor de huevos del mundo con 298 por habitante al año.

 

La suba del maíz y la soja presionan los costos de las granjas avícolas productoras de huevos que por otro lado encuentran topes de precio de venta por los programas de gobierno que buscan contener la escalada en las góndolas.

“Si lo que subió el trigo en los últimos días se traslada al pan, debería subir 22%. El maíz subió 14% e impacta en la leche, en la carne de cerdo, en la bovina, en la de pollo y en el huevo. El Gobierno no tiene margen para subir las retenciones por falta de votos en Diputados. Cuando lo pudo hacer no lo hizo, se durmió. Va a tener que apostar mucho al diálogo, al consenso. Pero las señales que dio en el Congreso esta semana van a contrapelo. Vamos a tener dos años muy difíciles”, anticipa Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia).

El directivo explicó a Tranquera Abierta que “en Holanda hay un poco más de gallinas que en Argentina pero exporta casi 100 veces más huevos. Son mucho más eficientes y tienen un Estado que les otorga créditos al 1,8%. En la época de Basterra le sacaron retenciones al huevo y crecimos 63% en exportaciones. Se lo veníamos diciendo hace años y gracias a Dios este Gobierno se dio cuenta, porque teníamos capacidad ociosa y personal trabajando medio turno”, dijo.

Sin embargo, también destacó que “por otro lado le advertimos que teníamos lotes viejos que no podíamos reponer y que necesitábamos financiación y no se nos escuchó. Cuando vino la ola de calor se murieron 3,2 millones de gallinas. Además del plantel envejecido fue una ola de calor fulminante. Se juntó todo. Y lo que quedó en pié costó más de un mes que se reponga. Eso fue todo costo de alimento sin producción a cambio”, agregó Prida. El resultado fue un faltante de huevos en el mercado que elevó el precio en la góndola. “En pandemia tenía un maíz de 8.500 o 9 mil pesos y una soja de 14 mil. En ese momento vendía el maple en granja a 220 pesos. Este año cuando arrancó enero vendíamos el maple a 220 pesos pero el maíz costaba $24 mil pesos y la soja $46 mil. Por eso con Cristina necesitábamos casi 4 cajones de huevos para comprar una tonelada de maíz, con retenciones más altas que ahora. Con Macri, sin retenciones de maíz, necesitábamos 7 cajones para comprar la misma tonelada. Y ahora con Alberto necesitamos 11 cajones aún con retenciones al 12%. Y cuando te meten en precios cuidados y precios máximos y uno les intenta explicar los costos, no les interesa. Y así se fundieron colegas de décadas en la actividad, familias tradicionales”, alertó el presidente de Capia.

Y concluyó: “Lo que se vio en las góndolas no fue un aumento de precios sino una recomposición. Después de la pandemia llegamos a vender el maple en granja a 160. Recién en enero de este año volvimos a los precios de la pandemia”.