Ricardo Cabrera es del sur cordobés, más precisamente de la localidad de Jovita, tiene 38 años y actualmente vive en Milán, en donde a través de la danza lleva las raíces argentinas por distintos lugares del mundo.
A sus 25 años se fue al sur de la provincia de Mendoza, donde estuvo más de siete años realizando y ampliando su camino artístico y profesional. Luego decide instalarse en la ciudad de Buenos Aires, en donde luego de mucho esfuerzo y dedicación surge la posibilidad de poder viajar por el mundo representando a la Argentina a través del arte.
Cabrera comenzó su recorrido en el continente africano, donde trabajó de manera artística con su compañera de danza en Egipto, después se trasladó al Cairo, donde estuvo ejerciendo su labor artística en distintos estudios de tango, dando clases de danza de manera privada como así también grupales.
Frente a esta magnífica experiencia, el bailarín mencionó: “Tuve el privilegio de ser convocado por la escuela más reconocida de tango de toda Europa, que es la escuela de los maestros Miguel Ángel Zotto y Daiana Guspero, en la que actualmente estoy trabajando”.
En cuanto a sus comienzos en la disciplina de la danza, Cabrera apuntó que sus raíces vienen del folclore gracias a su padre, desde muy pequeño, y ya siendo adolescente trabajó en Serrano durante casi diez años.
“Tuve la fortuna de conocer a mis mentores, que son Sergio Moncalvillo y María Rosa Vincente, a quienes les agradezco muchísimo por todo lo que me han brindado”, comentó el bailarín y recordó: “Mi papá desde los 4 años en el patio de mi casa me enseñaba a zapatear y a realizar mis primeros pasos en el folclore”.
Respecto de su representación de las raíces argentinas en el extranjero, Cabrera precisó: “Es un privilegio poder llevar el folclore y el tango al mundo, aunque también es una gran responsabilidad ser uno de los embajadores culturales en distintas partes del mundo”.
Además el bailarín se presenta en distintos espectáculos en los que lleva la cultura argentina a los grandes escenarios europeos y del mundo.
“Es un gran compromiso al 100% y no sólo de manera profesional, sino también personal, el sentimiento que nace dentro de uno cuando está poniendo de manifiesto todo aquello que ha vivido a través del arte”, enfatizó el jovitense haciendo hincapié en que la danza consiste en transmitir lo que uno siente y su historia detrás de estas disciplinas.
Al mismo tiempo, especificó qué es para él la danza: “El artista en diferentes ramas de esta disciplina tiene elevado su grado de sensibilidad en su máxima expresión” y apuntó a que la danza fue su motor inspirador en su vida y en la de su familia.
“Es algo muy importante en mi vida y tengo muy presente que mi baile está representando todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida”, apuntó el bailarín.
A pesar de estar a miles de kilómetros de su familia y amigos, el jovitense remarcó que él no se siente solo, ya que la danza es parte de su entorno, por lo que se siente acompañado por cada uno de sus seres queridos.
A su vez, apuntó a dos amigos de su infancia en Jovita: “Justicia por Alan y William Schlenker”.
Cabrera además destacó que en muchas ocasiones o en sus primeros meses fue un momento crucial y triste en su vida el dejar atrás a su familia y a sus seres queridos.
“Dejar mi tierra fue duro y siempre pienso que en la vida uno tiene que abrir el pecho y dejarse llevar, pero también uno tiene que estar enfocado en lo que quiere lograr en su vida y poder equilibrar sus decisiones, son ellas las que te llevan a donde estás parado hoy”, subrayó el bailarín.
En diálogo con Puntal, Cabrera se sensibilizó frente a una de las pérdidas más grandes en su vida, su padre, quien fue quien lo adentró en lo que hoy es su trabajo y un sueño cumplido: bailar y transmitir sus raíces argentinas al mundo.
“Hace un año y medio perdimos a un gran ser humano, mi padre; fue durísimo porque él fue muy importante en mi vida y ahí empecé a darme cuenta de lo importante que es la vida y el poder vivirla con el otro”, haciendo hincapié en que en este período, con 38 años de edad y un presente artístico maravilloso, él quiere formar una familia y ser padre.
“A veces he ocupado tanto tiempo en mi labor artística, de lo cual no estoy arrepentido y me siento orgulloso, pero dejé de lado algunos deseos más personales de lo más profundo de mi corazón, como el ser padre”, enfatizó el jovitense y también indicó en cuanto a las inquietudes que se presentan frente al futuro de uno.
“Es lógico tener miedo o sentir que hay etapas en la vida en las que no estás convencido de lo que estás haciendo, lo importante es creer y saber que uno con sólo estar vivo tiene la posibilidad de intentarlo y día a día dar lo mejor de sí mismo”, recalcó Cabrera y sumó la importancia del apoyo de la familia y de los amigos.
“Quiero agradecer a cada uno de los que estuvieron en todo mi recorrido artístico y en la vida misma, los tengo presentes a pesar de la distancia o el tiempo. Es gracias a ellos el hombre que soy y el profesional en el que me convertí”, dijo el bailarín y finalizó: “Los saludo desde Milán, les dejo a todos un sincero abrazo de mi parte. Los invito a seguirme en mis redes sociales, donde publico distintas performances de mis actuaciones por el mundo”.
En Instagram pueden encontrar al bailarín como @ricardocabrera.ok; en Facebook, como Ricardo Cabrera; y en su canal de YouTube, Atte.Ricardo Cabrera, donde publica sus videos de sus distintas actuaciones, como así también de sus clases de danza en los lugares recorridos como bailarín.

