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Calvo se despidió hasta febrero con más de mil vacunos gordos subastados

"La marca del contado", cerró un año positivo y apuesta a consolidar nuevos pisos en 2021.

“Cerramos un año bueno, en un contexto que sabemos que fue muy complicado, y creo que para adelante el mercado de la carne vacuna tendrá muy buenos escenarios, por lo cual renovamos fuertemente las expectativas para 2021”, remarcó Daniel Omar Calvo, titular de la empresa consignataria que lleva su nombre bajo el sello distintivo de “la marca del contado”, una características en sus cuatro remates: Río Cuarto, Reducción, Adelia María y Levalle.

Justamente esta semana se despidió bajando el martillo en Río Cuarto y Adelia María, con mil gordos subastados y espera por las dos convocatorias restantes: la semana próxima en Reducción, para terminar en Levalle el 22. Luego, la actividad volverá el 1 de febrero nuevamente en Río Cuarto.

“La verdad es que si analizamos el año laboral fuimos una isla en el desierto. Nuestra actividad no se vio afectada pese a la pandemia; fue un año de trabajo normal, sin contratiempos más allá de cuestiones administrativas algo más engorrosas”, explicó Calvo a Tranquera Abierta.

El consignatario destacó que terminará el año con unas 35 mil cabezas comercializadas, lo que implica una estabilidad en los números de la empresa, en línea con los últimos cinco años. En 2021, la empresa cumplirá 19 años de vida.

Calvo destacó el repunte que tuvieron los precios en las últimas semanas y remarcó que en el último remate de Río Cuarto, realizado el 30 de noviembre, alcanzaron “valores de entre 140 y 150 por hacienda de consumo definido o hacienda de terminación en feedlot. Esos son precios a la altura del mercado de Liniers, teniendo en cuenta que en nuestro caso es pago de contado”.

Con respecto a los precios, destacó que “con respecto al mes pasado hubo un alza del 30% en el precio de la hacienda. Era lo que se esperaba”, dijo Calvo.

En relación a las perspectivas de la cadena de la carne, el empresario no dudó en destacar que “veo un futuro positivo, el negocio de la carne vacuna se va a ir posicionando cada vez más firme, debido al crecimiento de la exportación de carne que crece en el total de faena, y eso va a dar una mayor estabilidad en los precios y un nivel de negocio ganadero más competitivo para luchar con la agricultura. Por suerte es una perspectiva bien diferente a la que tuvimos en 2008 o 2009 que fue un desastre pero del que se aprendió”, concluyó.