Desarrollan dispositivos para el cuidado íntimo del paciente
Conocer las necesidades de los pacientes, pensar en hacer su vida más cómoda, brindarles seguridad, movilidad y confianza en ellos mismos parece ser la premisa de Coloplast y de sus colaboradores. Luciana Lauria es representante de ventas de la compañía, estuvo en Neurocet de nuestra ciudad y explicó que desarrollan productos y brindan servicios para facilitar la vida de las personas con condiciones médicas muy personales y privadas; siempre con una mirada sensible a sus necesidades especiales.
“Coloplast es una empresa de origen danesa, que hace 26 años está en Argentina, tiene su sede en Buenos Aires, y lo que hace es comercializar productos que son para la salud y el cuidado íntimo del paciente”, dijo a Salud & Ciencia la referente de Córdoba capital y región.
¿Cuáles son las principales líneas de productos?
Son tres líneas, tenemos ostomía, que es para todos los pacientes que cuentan con un ostoma, la mayoría por cáncer de colon, algunos lo vuelven a reconectar, otros quedan con bolsa permanente. Lo que hacemos es educar al paciente para que sepa cambiarlo y que pueda lograr calidad de vida y autonomía. También trabajamos en incontinencia urinaria y fecal, por eso visitamos centros de rehabilitación, hablamos con los profesionales que están enfocados en estas patologías. Por ejemplo en incontinencia urinaria, estamos hablando de todo lo que es lesión medular, patologías neurogénicas o neurológicas, incontinencia fecal también, y todo lo que es la línea de cuidado de heridas o heridas avanzadas.
¿Cuántos años llevas dentro de la compañía y cuál es tu rol?
Hace ocho años que formo parte de Coloplast, hace un año y medio que estoy en Córdoba capital, desarrollando el área, conociendo, visitando instituciones públicas y privadas. Coloplast fue un desarrollo de una enfermera, por lo tanto estamos muy enfocados en educar y brindar información a enfermería, que son los que están siempre al lado del paciente, pero al mismo tiempo trabajamos con los cirujanos, los kinesiólogos, los fisiatras, los urólogos, y mi función básicamente es comercial. Después tenemos un equipo de asesoras que visitan a los pacientes para brindarles toda la información y que salgan del centro de donde están con la mayor tranquilidad posible.
Hay cierto desconcierto del paciente…
Así es, cuando estas cosas le pasan a las personas, la mayoría de ellos no saben a dónde ir, no saben a dónde buscar, nosotros queremos que sepan que las obras sociales cubren estos productos al 100% por ley, que no los tienen que comprar y buscamos darles esa tranquilidad al paciente y a las familias.
¿Cómo evolucionan estos dispositivos en tecnología, en ser cada vez menos invasivos y más amigables?
A nivel tecnología, como todo avanza, los productos también, todos los productos crónicos, los que el paciente tiene que usar todos los días de su vida, o varias veces al día, como por ejemplo un cateterismo, que son las sondas; desde Coloplast se busca justamente evitar lesiones, evitar infecciones, que no sea traumático para el paciente. En este sentido, las sondas vienen ya lubricadas, listas para usar, educamos en que el paciente sea lo más higiénico posible, lo más portátil posible.
Asegurar la autonomía del paciente…
Exacto, la idea es que él pueda continuar con su vida, estudiar, hacer deportes. Lo mismo pasa con las bolsas y todo lo que sea dispositivo en gastronomía. En cuanto a heridas, desarrollamos soluciones que sean amigables con la piel, que no dañen, y buscamos destapar varios mitos que implicaban que antes las cosas se hacían de una forma, y hoy la tecnología cambia, los productos cambian, y queremos ayudarlos a que transiten esto como un paso más de la vida. La idea es que ellos sean independientes, que no se aíslen, que tengan vida social, que es fundamental para todos.
¿Cómo los acompañan?
Lo hacemos asesorando permanentemente al paciente, siempre estamos en contacto con ellos, nos mandan audios cuando surge algún inconveniente, cuando se les despegó la bolsa, o no consiguen las sondas, entre otros inconvenientes. Ese soporte es un servicio que brindamos más allá de la venta. Nosotros priorizamos siempre al paciente porque nos ponemos en el lugar de ellos.
¿Qué durabilidad tienen?
Al priorizar la higiene de los elementos, son productos descartables; dependiendo de qué dispositivo se trate, un paciente optimizado se debe cambiar las bolsas todos los días. Cuando lo dejan más días, a veces el dispositivo no se despega, eso empieza a lesionar la piel, el paciente tiene fugas, a raíz de las fugas se lesiona, la bolsa no se pega bien y entran como en un círculo vicioso. La idea es que se lo cambien todos los días. Con respecto al cateterismo intermitente, que son los pacientes que se vacían la vejiga, también tienen que tener la conducta de, como nosotros vamos al baño, ir 4 a 6 veces a vaciarse la vejiga para que no queden residuos, para que no tengan infecciones urinarias. De una infección, eso después sube a los riñones, y son pacientes que si permanecen así por años, si no se les brinda esta información debidamente, terminan en patologías más complejas, y hasta diálisis.
¿Cómo fue la jornada aquí en Neurocet?
Desde que empezamos a trabajar con Neurocet nos abrieron las puertas y entendieron cómo es la dinámica de nuestro trabajo, nos acoplamos al equipo y buscamos ser interdisciplinarios. Estuvimos dando capacitaciones para seguir informando y seguir educando a las personas que trabajan en la salud. Hicimos un equipo de trabajo muy lindo.
Coloplast tiene su casa central en Buenos Aires, trabajan a través de una red de distribuidores con puntos en todo el interior de Córdoba, además operan en todo el mundo y emplean a más de 11 mil personas. Más información
Por Fernanda Bireni