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El operativo de Montoneros que empezó en la ciudad y terminó con la vida de dos de sus integrantes

Fue el 22 de julio de 1971, cuando robaron autos de una cochera de calle Echeverría. Tras enfrentarse con la policía, murieron el riocuartense Juan Antonio Díaz y Sabino Navarro.
 Puntal.com.ar

Hace casi 50 años, el 22 de julio de 1971, la agrupación guerrillera Montoneros encabezó un operativo que arrancó en Río Cuarto y que tuvo consecuencias graves para la organización: el suicidio de uno de sus máximos líderes, José Sabino Navarro (quien se mató para no entregarse), y el asesinato de un trabajador ferroviario de la ciudad, Juan Antonio Díaz.

Fue después de robar dos autos (otras versiones indican que fueron tres) de una cochera de calle Echeverría (entre Italia y Sobremonte) para dirigirse a la ciudad de Córdoba, donde había una huelga en la Fiat.

Sabino Navarro, Jorge Cottone y Cecilio Salguero llegaron a Río Cuarto desde la capital provincial. A ellos se les sumó el riocuartense Díaz y, entre los cuatro, iniciaron la acción. Maniataron al sereno del garaje y se llevaron los vehículos.

Sin embargo, a los pocos minutos, cuando estaban en la ruta con destino a Córdoba, se dieron cuenta de que eran perseguidos por la Policía.

Tras un enfrentamiento a tiros, Salguero cayó detenido. Después, Díaz fue asesinado. Más tarde, Navarro resultó herido y, al quedarse sin fuerzas y no poder continuar con la fuga, optó por el suicidio. Finalmente, a las pocas horas, Cottone, el cuarto montonero fue apresado.

Sobre cómo se dieron los sucesos que terminaron con el saldo mencionado hay diferentes versiones. Una de las más repetidas indica que el cruce de balas más intenso (hubo más de un tiroteo) se dio en la zona de Berrotarán y que los dos guerrilleros que pudieron escapar se internaron en las sierras durante algunos días, con la esperanza de llegar a Córdoba. No obstante, la Policía contaba con gran información y montó un operativo que incluyó helicópteros para dar con Navarro y Cottone, por lo que la caída de los dos fugitivos buscados fue inevitable.

Testimonio

Aunque los sucesos que terminaron con la vida del líder de Montoneros son bastante conocidos, en los últimos meses volvieron a salir a la luz a partir de la publicación de “Aramburu”, el libro de la periodista María O’Donnell.

Aun así, todavía hay muchos interrogantes respecto a por qué fracasó el procedimiento de Montoneros y cómo era la conexión con Río Cuarto.

En ese marco, Carlos Fernández, uno de los integrantes locales de la agrupación guerrillera más importante de la Argentina, recibió a Puntal y brindó detalles sobre la célula que actuaba en la ciudad.

-¿Cuántos eran los riocuartenses que integraban Montoneros?

-El grupo de Río Cuarto no era grande. Acá nosotros tuvimos tres o cuatro operativos en total. Estábamos (José Alberto) “El Pato” Svagusa, (Juan Antonio) “El Negro” Díaz, una compañera que aún vive, pero no voy a decir cómo se llama, y yo. Montoneros tenía unidades básicas de combate. En Río Cuarto, esa unidad estaba integrada por nosotros cuatro. También había gente que hacía trabajos de logística, donde dejábamos las armas y otros elementos.

-¿Cómo fue el operativo?

-Sabino Navarro vino de Buenos Aires a Córdoba. Se decía que era por un castigo, luego de un tiroteo. Más allá de eso, creo que el operativo de Río Cuarto fracasó porque hubo cierta subestimación. Navarro era capaz de ir él solo contra el mundo y acá se cometieron errores.

-¿A qué se refiere?

-Entre otras cosas, a que nosotros habíamos chequeado (marcado) una cochera (sobre calle Saavedra) y ellos fueron a otra (en calle Echeverría). Por otro lado, uno de los autos que se llevaron era de color naranja, muy llamativo. Es decir, Navarro tenía una gran historia detrás y pensó que agarrar dos autos y llevarlos a Córdoba era una pavada. Tan es así que ni siquiera ataron bien al sereno de la cochera.

-¿Usted participó del operativo?

-Ese día yo no estuve en Río Cuarto. Desde Córdoba vinieron tres compañeros (Navarro, Cottone y Salguero) y acá se sumó “El Negro” Díaz.

-¿Por qué se eligió a Río Cuarto?

-Los compañeros de Córdoba vinieron a Río Cuarto para traer una camioneta F100 verde que allá estaba “quemada” (marcada). Cuando pensaron en cómo volverse a Córdoba, dijeron: “Nos llevamos dos autos y nos vamos para la huelga en la Fiat”, para darles apoyo a los trabajadores que estaban protestando. El robo de los autos casi que tuvo que ver con el regreso a Córdoba, nada más. El objetivo era volver a Córdoba y, ya que estaban, en vez de ir en los autos que teníamos, se robaron dos.

-Algunas crónicas, e incluso libros, hablan del robo de tres vehículos…

-No, eran dos autos los que se robaron.

-¿Por qué se sumó Díaz?

-“El Negro” Díaz se sumó a los tres compañeros que vinieron de Córdoba como baqueano, es decir, como un conocedor del territorio y de los caminos. De los cuatro, Salguero cayó preso primero, a Díaz le pegaron un tiro por la espalda peleando en Berrotarán, Navarro se suicidó por las heridas que tenía y Cottone cayó preso después. Fue un operativo grande el de la Policía, pero creo que eso tuvo que ver con la figura de Navarro y no con el robo en sí.

-¿La de ustedes era la única célula de Montoneros en Río Cuarto?

-Hasta donde yo sé, la nuestra era la única célula de Río Cuarto, aunque había otras agrupaciones peronistas. Nosotros estábamos en la semiclandestinidad. Es decir, cada uno de los que integrábamos la célula teníamos un trabajo o estudiaba. No andábamos fugados.

-¿Qué hicieron en Río Cuarto cuando se enteraron de que el operativo había fracasado?

-Nos fuimos todos porque pensamos que podían venir por nosotros. Pasamos a la clandestinidad, aunque fue leve y corta. Volvimos y, al tiempo, nos fuimos definitivamente porque estábamos muy expuestos. Yo estuve preso desde 1976, antes del inicio de la última dictadura, hasta 1983. “El Pato” Svaguza fue asesinado por la última dictadura. Lo mataron en un simulacro de fuga. Antes de eso, también había estado detenido en Rawson (Chubut), pero salió en libertad por la amnistía de Cámpora (en 1973).

-¿Cómo trascendió lo del robo de los autos en la ciudad?

-Pudo haber pasado como un robo más si detrás de todo no hubiera estado involucrado Sabino Navarro. De todas maneras, en esos días no hubo allanamientos ni nada por el estilo en Río Cuarto.

-¿Cómo se vivió la muerte de Díaz?

-A Díaz lo velaron en su casa de barrio Alberdi. Uno de los compañeros le puso la bandera argentina en el cajón. “El Negro” Díaz y yo habíamos participado del comando en el que robamos 23 mil kilos de explosivos en Rafaela (Santa Fe). En mi caso, formé parte del operativo porque sabía manejar camiones.

-¿Usted intervino en operativos de Montoneros en distintos puntos del país?

-Sí, así es.

-Me imagino que la muerte de Díaz representó un fuerte golpe…

-Sí, con “El Negro” Díaz éramos amigos. Nuestras parejas también eran muy amigas. Él me ayudó a pintar un departamento que tenía. Éramos amigos entrañables. Díaz era un sindicalista muy bueno que decía que con el sindicalismo solo no alcanzaba, que había que buscar otra alternativa.