El evento fue uno de los puntos fuertes del evento por el interés en el conocimiento de la raza oriental. Los animales que salieron a remate eran de la cabaña Don Benjamín de la familia Romero.
Y como en todo comienzo, había incertidumbre sobre los valores que podrían alcanzar cada uno de los ejemplares. Por eso, al cierre del remate, y sin referencias, no hubo un balance sobre los precios que se lograron.
Pero lo cierto es que el toro Wagyu que quedará en la historia por haber cerrado el primer remate de la raza con el precio más alto, alcanzó los $ 27,5 millones. Pero por encima se pagó una hembra que quedará en el recuerdo por los $35 millones de su cotización.
Para Roberto Mondino, a cargo de bajar el martillo, se trató de “un orgullo para la empresa, para el equipo, que la familia Romero nos haya elegido para este primer remate de la raza, que seguramente quedará en el recuerdo”.
Vale recordar que la familia Romero comenzó a desarrollar la raza en Argentina hace 25 años, puntualmente en 2001.
La particularidad de Wagyu es su carne y la introducción de grasa intramuscular o marmoleado. La tonelada de cortes como el lomo o los bifes de la raza valen 85.000 dólares.
La carne de la raza Wagyu es una muy pequeña proporción en el consumo de carnes en la alta gastronomía. Se trata de un producto de nicho, y su precio lo demuestra: más de 100 euros por un kilo de lomo. Sin embargo, los animales originalmente eran utilizados para el trabajo, de tiro. Luego, con la llegada de la mecanización, se abrió a la selección genética y la producción de carne.
En Argentina se vienen realizando hace algunos años cruzas con las razas tradicionales, como Angus y Hereford en la búsqueda de un producto más ajustado al paladar local.