Salud | Río Cuarto

"Hay que respetar la humanidad del paciente"

Más allá de vivir de la salud, la bioquímica Camila Wehbe, señala la necesidad de que los pacientes no pueden ser un número. Además destaca el importante rol del bioquímico en el diagnóstico

Camila Wehbe, bioquímica.

 

Tiene 35 años, lleva adelante un laboratorio al que le sobra historia en Río Cuarto, es auditora en nombre del Colegio de Bioquímicos de Córdoba y tesorera del Centro de Bioquímicos de Río Cuarto. Camila Wehbe (MP 5065) cuenta que siempre le gustó la medicina, en el momento de elegir una carrera se pensaba mucho en el tiempo que la mujer dedicaría a su carrera versus su familia. Luego de una jornada de puertas abiertas en la Universidad Nacional de Córdoba la bioquímica le interesó y hoy habla desde su lugar de profesional apasionada. “Es una carrera que esta por detrás de otros roles de la salud. En la sociedad no se nombra tanto al bioquímico, sin embargo me parece muy importante el rol del bioquímico en el diagnóstico del paciente. Además del enorme abanico laboral que tiene la carrera”.

En una entrevista con Salud & Ciencia remarcó: “como bioquímicos tenemos que saber que estamos dando un diagnóstico, del cual va a depender medicar al paciente, o regular una medicación que ya tiene o comenzar un nuevo tratamiento. Es importante saber que acá en Río Cuarto se trabaja muy bien, hay colegas muy buenos”.

¿Cómo es la dinámica de este laboratorio?

-Nosotros recibimos pacientes ambulatorios que deciden venir a este tipo de laboratorios en lugar de los más concurridos. En un momento se habló de la desaparición de este tipo laboratorios porque si ya existen los laboratorios dentro de las clínicas, sanatorios o centros médicos que no hace falta que tengan internación, obviamente tenés más pacientes porque ahí están los médicos y el paciente se hace todo en el mismo lugar.

Sin embargo, persisten…

-Sucedió que con la pandemia mucha gente necesitó este tipo de espacios, con menos gente en la sala de espera, lugares donde solo vienen a hacerse análisis, sin gente circulando alrededor. Entonces empezaron a ser más demandados.

¿Cómo enfrentaste económicamente la pandemia?

-No fue fácil, los insumos desde hace varios años aumentan muchísimo, tal como le pasa a la gente en el supermercado, nos pasa a nosotros con los insumos del laboratorio, además hay muchos reactivos e insumos importados que aumentan cada dos o tres meses. Cómo hicimos no sé, el trabajo disminuyó, no fue igual recibir unos 15 pacientes diarios que recibir 2 o 3, o a veces ninguno. Las mutuales tampoco contribuyen, no se condice el aumento que ellos hacen con lo que percibimos los profesionales, eso le pasa a todos los profesionales de la salud.

¿Cómo fueron tus inicios y cuál es la historia de este laboratorio?

-Cuando me quedaban algunas materias por rendir me volví a Río Cuarto y empecé a practicar, porque aún no era bioquímica. Me inicié en instituciones como Instituto Médico Río Cuarto, Neoclínica, el laboratorio de Gastromed, mientras tanto me recibí. Surge, después, la posibilidad de trabajar en este laboratorio (en Deán Funes 332) que pertenece a Miguel Hugo Granero, un profesional muy conocido en Río Cuarto con una gran trayectoria de muchos años. Él participaba de investigaciones sobre colesterol en niños junto con el Dr. Lubetkin, también reconocido de la ciudad.

En ese momento ya era reconocido este lugar…

-Así es, cuando yo entré acá, el laboratorio ya tenía unos 50 años, trabajé con él un año, se fue de vacaciones, me dejé el laboratorio a cargo durante un mes y cuando vuelve me dice, ‘está todo bien.. Yo voy a dejar la profesión y te quiero dejar el laboratorio para vos’. Yo accedí y tuve la suerte de tener a mi papá (el reconocido y recordado Osvaldo Wehbe) que junto con mi mamá me respaldaron siempre económicamente para poder sostenerlo. Luego de un tiempo el Dr. se retiró y me dejó el laboratorio. Aún conservo la placa de él porque es un bioquímico muy reconocido de la ciudad. Y ya llevo 10 años acá, por lo que este lugar tiene unos 60 años, que por supuesto fuimos actualizando.

Camila Wehbe | Bioquímica | MP 5065

¿Cómo es tu trabajo como auditora?

-Soy auditora de laboratorios de parte del Colegio de Bioquímicos de Córdoba, esto significa que cuando un laboratorio se instala en la provincia tiene que ser autorizado, cumplir todos los requisitos necesarios para funcionar, yo voy a habilitar y autorizar esos laboratorios, lo hago desde hace unos 6 años. La habilitación se tiene que revalidar cada 3 años. Eso se hace para garantizar la profesión del bioquímico y la buena atención de los pacientes.

¿Cómo es el proceso de una muestra que ingresa al laboratorio?

-La mayoría de las muestras las tomamos acá, las extracciones se hacen acá, se la separa, se centrifuga y se separa el suero para trabajar de acuerdo a cada análisis. Hay laboratorios que hacen más análisis, porque tienen más tecnología y otros que hacen menos, acá se hace el análisis generar de hematología y de química clínica. Hay otros análisis más complejos que se derivan a otros laboratorios.

¿Cómo se neutralizan las muestras luego del análisis?

-Todo lo que se descarta lleva un protocolo de descarte, se neutraliza todo el material, algunas van a descarte en residuos patógenos que recolecta la misma empresa de recolección de residuos en transportes diferenciados y en bolsas rojas, y también están los recipientes de descarte de agujas en envases también rojo. Todo se neutraliza con hipoclorito de sodio que es lavandina. La empresa de recolección luego hace la disposición final correspondiente.

¿Crees que en rio cuarto se van a poder realizar esos estudios que hoy se derivan?

-Hay laboratorios grandes en nuestra ciudad con mucha tecnología. Sin embargo a veces hay que analizar el costo beneficio, hay laboratorios que tienen la oportunidad de sumar más tecnología pero no son estudios muy frecuentes en la ciudad. Sin embargo, Río Cuarto avanza muchísimo, yo creo que siempre se va ofreciendo más y nos vamos actualizando para resolver cada vez más. Cubrir el total de análisis es un poco imposible porque surgen nuevas cosas y estar a la altura de esos avances es difícil.

¿Cómo ves tu carrera a futuro?

-Mi objetivo es incorporar más tecnología para poder ofrecerle más al paciente. Y seguir priorizando la calidad humana. En pandemia, cuando no andaba nadie y yo venía sola a trabajar acá por más que tuviera dos pacientes. Salía a hacer domicilios a uno o dos pacientes, no sé si económicamente me convenía pero me volvía a mi casa contenta de haber podido resolverle algo a la gente.

-Es mi opinión personal, yo vivo de esto no soy hipócrita, pero es salud, hay momentos en los que tenés que estar, me parece muy importante. Porque también detrás del paciente está toda una familia dependiendo de un diagnóstico, hay que tener respeto y respectar la humanidad del paciente, no son números. Me gusta personalizar con cada uno.

Por Fernanda Bireni