El sector inmobiliario mira con atención lo que pasa (y pasará) en la Universidad Nacional de Río Cuarto por la demanda de departamentos que motorizan los estudiantes que llegan desde distintos puntos del sur de Córdoba. Es que las clases virtuales que se iniciaron en marzo pasado generaron un impacto negativo, debido a que muchos inquilinos optaron por desalquilar las unidades que tenían rentadas, ya que se volvieron a sus localidades de origen.
Por eso, la mirada ahora está puesta en lo que pueda ocurrir el año que viene. Por el momento, las autoridades de la casa de altos estudios indicaron que el retorno a las aulas será parcial, es decir, que se dará una semipresencialidad (las clases teóricas se harán de manera remota y las prácticas, a partir del segundo año, serán presenciales). Sin embargo, los operadores inmobiliarios creen que habrá que esperar hasta último momento para saber cómo se comportarán los ocupantes.
“Si no se retoman las clases presenciales, indudablemente vamos a tener una merma en la demanda de departamentos. Este año se han desocupado algunos porque los inquilinos vieron que no se iba a retomar la presencialidad. Generalmente, las consultas para alquilar arrancan sobre finales de noviembre y principios de diciembre, pero creemos que, ante este contexto de incertidumbre, esas consultas se van a demorar”, afirmó a Puntal un operador inmobiliario de la ciudad.
Concretamente, esperan que la gente especule hasta último momento antes de reservar su unidad en Río Cuarto para evitar pagar sin que esté garantizado el regreso a las aulas.
“Se va a esperar hasta último momento. Probablemente, la mayoría alquile 15 días antes de venirse a Río Cuarto”, agregó el operador.
Montos y
preferencias
Más allá de la incertidumbre, actualmente, quienes optan por alquilar un departamento en la ciudad buscan lugares céntricos, con paradas de colectivos cerca.
“Siempre se buscan lugares seguros, bien iluminados y con colectivos. Es una constante”, manifestó el operador inmobiliario.
Por otro lado, en este momento, rentar un departamento de un dormitorio cuesta desde $ 8.500 mensuales, sin tener en cuenta las expensas y los impuestos.

