Los deportes electrónicos suman adeptos en Río Cuarto
De manera subterránea, casi sin hacer ruido, la comunidad gamer en Río Cuarto fue ganando espacio y hoy, en tiempos en los que no se puede salir de casa, aparece como una oportunidad para muchos jóvenes de la ciudad. “En los últimos años esta movida viene creciendo acá y cada vez son más los que se suman”, remarca Julián Mongi (24), gamer riocuartense quien además trabaja con esta temática en su tesis.
Estudiante de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad de Mendoza, Mongi está trabajando con el objetivo de contribuir al crecimiento del conocimiento de los e-sports (deportes electrónicos en la ciudad). “La tesis se trata de traer el conocimiento que hay en otros lugares de los deportes electrónicos acá a Río Cuarto. Estamos trabajando también en cuestiones de marketing. La idea es que los chicos que hace bastante que vienen jugando tengan herramientas para dar el salto a los contextos más profesionales”, señala el gamer. En el marco de ese proyecto, realizó entrevistas y distintos estudios para tener un panorama sobre la comunidad gamer, que hoy en la ciudad tendría aproximadamente unos 25 mil adeptos.
Esos jugadores se conectan a través de las distintas redes y participan de las ligas de manera particular. En su gran mayoría, quienes se suman desde la ciudad no son profesionales. “En Río Cuarto hay dos equipos con patrocinio que compiten a nivel internacional. Uno de ellos está compuesto por chicos que se dedican a esto, viven todos juntos en una casa, pasan muchas horas practicando, tienen entrenadores que vienen desde Buenos Aires. Son profesionales y viven de esto”, cuenta Mongi. Precisa que en el mundo esta modalidad es muy común ya.
“El gran sueño de mucho de los que estamos acá es poder sumarnos un día a un equipo totalmente profesional o poder conformarlo y contar con un patrocinio que nos ayude a llegar a grandes competencias”, agrega Mongi. Añade que a nivel mundial la difusión y los dineros que se mueven son muy importantes. “En el primer torneo importante que se hizo en Estados Unidos, el premio mayor era diez mil dólares, hoy el que gana un mundial se lleva 10 millones”, apunta Mongi y comenta que actualmente esos certámenes tienen ceremonias de aperturas, en los que participan artistas internacionales, como en cualquier campeonato del mundo del fútbol.
La llegada de los e-sports a los medios masivos, sumada a la gran difusión que tienen a través de las redes sociales, hace que los gamers más importantes sean verdaderas estrellas. “A veces se hace difícil explicarle a la gente más grande que se puede vivir de esto. Hay muchos padres que deben seguir diciéndoles a los chicos que se dejen de joder con eso de los jueguitos, pero es porque todavía no saben que se puede construir una carrera con eso”, indica medio en broma, medio en serio Mongi.
En el contexto riocuartense uno de los avances que se produjeron este año fue la construcción de una Arena Gamer. “Es un espacio especialmente preparado para el entrenamiento y la práctica de los e-sports. Es un lugar en el que podés desarrollar tus habilidades y eso te permite progresar un montón”, expresa Mongi.
La historia del gamer riocuartense con los deportes electrónicos comenzó desde muy chico, cuando todavía vivía en Estados Unidos. “Yo estuve allá 12 años, entre los 5 y los 17. Ahí empecé a jugar cuando salía del colegio. En ese momento era sólo un pasatiempo, pero después se convirtió en una actividad mayor”, comenta Mongi. Hace tres años, se conectó a la red especializada Twich, una de las plataformas más importantes dentro de la comunidad, en la cual los gamers se conectan, comparten videos, prueban juegos y van ascendiendo de categoría. “Hoy soy ‘Afiliado’ y la idea es seguir progresando cada vez más”, explica Mongi.
Agustín Hurtado. Redacción Puntal