Una campaña para enfrentar el frío y la crisis
Sin embargo, detrás de las frazadas y las camperas, la jornada dejó al descubierto una realidad social mucho más profunda y alarmante. Desde la organización señalaron que la iniciativa no solo busca mitigar el frío del invierno, sino visibilizar un entramado de problemáticas económicas que golpea con fuerza a la comunidad.
La convocatoria evidenció un fenómeno creciente: la crisis ya no afecta únicamente a los sectores históricamente postergados. Hoy, la imposibilidad de llegar a fin de mes, el deterioro de los salarios y las jubilaciones, y la dificultad para pagar el alquiler, los servicios básicos o la garrafa alcanzan a nuevos sectores de la sociedad.
“Estamos viendo una demanda que crece día a día. Hoy la crisis la sufren también los trabajadores formales, docentes, personal de salud, empleados universitarios y familias de sectores medios-bajos que antes no necesitaban este tipo de asistencia”, explicaron desde Libres del Sur.
Jubilados, trabajadores y comedores comunitarios
Entre los asistentes llamó especialmente la atención la presencia de muchos adultos mayores y jubilados, un sector cuyos ingresos se han licuado frente a la inflación, obligándolos a volcarse a estos espacios para poder abrigarse o subsistir. Incluso se remarcó una alarmante realidad cotidiana: la de las personas que se han quedado sin trabajo.
Actualmente, Libres del Sur mantiene diez comedores comunitarios en Río Cuarto. Allí, cocineras y ayudantes sostienen las ollas todos los días de manera voluntaria, trabajando sin recibir ningún tipo de aporte económico, mientras la cantidad de familias que se acercan a buscar un plato de comida no para de aumentar.