De la tormenta, la lluvia, a una noche inolvidable por las calles riocuartenses
Agustín Gherro, por primera vez tuvo el doble desafío sobre sus espaldas: ser presidente del club y el director de la 47ª edición de la prueba que organiza Banda Norte. De una gran incertidumbre a una prueba histórica.
Desde 1978 a la fecha, cuando está a punto de terminar un año y está a punto de iniciarse el otro, la ciudad de Río Cuarto modifica su fisonomía desde las calles, la hotelería, los deportistas de distintas disciplinas y la plegaria para que las condiciones climáticas acompañen para que en las arterias se lleve a cabo la Corrida Atlética de los Dos Años, que posibilite la reunión familiar en la vereda o preparar el festejo para cuando pasen los competidores o participantes.
Es que la “Maratón de los dos Años” o la “San Silvestrito”, como la denominaron sus creadores en los inicios, ya es una prueba deportiva de la ciudad imperial, que con el correr de los años se ha perfeccionado de una manera tal, que hoy, al momento de realizar el lanzamiento, siempre se piensa en poder completar un número mayor de participantes.
Agustín Gherro es quinta generación de dirigentes de Banda Norte que toma la responsabilidad organizativa de la competencia.
Y debe compartir que no es fácil el desafío, desde lo logístico-amateur a lo deportivo-profesional, organizar una prueba de estas características.
Así fue como el 30 y el 31 de diciembre, en el corazón del Parque Sarmiento, todo un equipo de jóvenes y no tanto de dirigentes se embanderan detrás de los colores de Asociación Atlética Banda Norte para darle vida a una prueba única por su tipo, en todo el país y gran parte de América y el mundo.
Las condiciones climáticas en la previa de la edición 47.ª no eran de las más favorables.
Con la logística lanzada, el martes por la mañana una gran cantidad de personas hacía consultas a los celulares y radares para saber cómo se iba a comportar el clima a medida que transcurrieran las horas en Río Cuarto.
Las imágenes y las alertas no eran las mejores. Agustín, desde su juventud, se rodeaba de personas que seguían avanzando hacia las 23.30, cuando tienen la responsabilidad los encargados de la organización de sacar a los atletas desde el campo de deportes de la entidad verde.
Llegó la tarde, y las imágenes virales de cómo se comportaba el clima en localidades del sur de la provincia, en el Valle de Calamuchita, en pueblos del norte, eran una constante.
Y la lluvia se largó fuerte en la ciudad. Los truenos y relámpagos hicieron que ese grupo de dirigentes trabajadores y trabajadoras no se diera por vencido.
Armaron la contingencia. Siguieron avanzando con la organización. La noche llegó. La lluvia cesó. El fuerte de la tormenta pareció como si se hubiese desviado de Río Cuarto.
A las 23.45 se largó la prueba. Más de 1.100 deportistas se lanzaron en busca de sus recorridos.
Agustín, aún no sabía que lo mejor estaba por llegar. Fue en el ingreso de la cancha de Banda Norte, con el reloj marcando 31’47” como tiempo para el ganador Joaquín Arbe, que cruzó con diferencia de 14 horas entre una y otra prueba, como triunfador en CABA y en Río Cuarto.
La Corrida Atlética de los Dos Años ya tiene una edición más para su historia, y Agustín cerró una jornada que cuando comenzaba la tarde no la había imaginado.