Las palabras de la mujer se oyeron en la antesala de los alegatos que se darán a conocer hoy y que podrían terminar con un pedido de prisión efectiva para Bertone.
Al menos esa será la postura que tomará la querella. Las mujeres, que debieron esperar una década para llevar a juicio al docente, anticiparon que podrían pedir una pena de hasta 15 años de cárcel.
Sin embargo, todas las miradas hoy estarán puestas en lo que decida el fiscal de Cámara Jorge Medina, pues será este funcionario el que deberá evaluar si todas las pruebas que acercaron las madres de las presuntas víctimas alcanzan para pedir una condena para Bertone.
En la jornada del lunes se tomaron los últimos testimonios en el juicio que busca demostrar si el docente nacido hace 52 años en Villa Ballester abusó sexualmente de dos niños de 3 y 4 años que asistían a dos jardines de infantes de barrio Alberdi, Pueblito Mágico y el Lanteriano La Merced.
A Bertone le atribuyen dos hechos de abuso. El primero habría sido protagonizado en 2003, en la salita de tres del jardín Pueblito Mágico, en Belisario Roldán 482. Allí Duilio Rodolfo Bertone se desempeñaba como profesor de educación física y habría abusado sexualmente de uno de los niños de 3 años. Según el fiscal de Instrucción Luis Pizarro, “primero le efectuó tocamientos por debajo de la ropa en la zona de los genitales, con introducción de dedos en la cola, derivando luego en accesos carnales vía anal, para lo cual él también se habría bajado sus pantalones, todo en forma reiterada y en un número indeterminado de veces, cuidando siempre de no ser visto por la docente a cargo del jardín maternal”.
El otro abuso que se le atribuye a Bertone data del año 2007 y se ubica en el jardín de infantes Lanteriano Nuestra Señora de la Merced, en calle Belisario Roldán 245.
Pizarro sostuvo que en esa institución el acusado “habría efectuado, en varias oportunidades, tocamientos en la zona anal a uno de los niños, que por entonces concurría a la sala de cuatro años. “Dichos abusos habrían sido perpetrados por Bertone durante las horas en que el menor desarrollaba las actividades de gimnasia, en el patio del colegio y bajo amenazas de que si decía algo mataría a sus padres y a su hermanito”, describió.
Los alegatos arrancaron a las diez. Primero fue el turno del fiscal de Cámara, luego alega el querellante y por último tendrán la palabra los abogados defensores.