River se reencontró con el triunfo y está en octavos de final
Con dos goles anotados por Agustín Palavecino y el restante de Milton Caso, River Plate goleó anoche a Barracas Central por 3 a 0 y de esta manera se clasificó para los octavos de final de la Copa Argentina. En esa instancia deberá medirse con Defensa y Justicia.
El partido se jugó anoche en el estadio La Pedrera de Villa Mercedes, San Luis, donde la fría noche del miércoles mostró un escenario totalmente colmado de público, que vivió el resurgimiento del equipo de Marcelo Gallardo después de la eliminación de la Copa Libertadores y de las dos derrotas en fila en la Liga profesional.
El Millonario saltó al campo con el espíritu de sus mejores versiones, al menos desde la energía y la intensidad.
Con una presión pareja y extendida, acorraló a su rival en 40 metros durante los primeros 10 minutos.
Recuperó alto y llegó bien hasta el área, pero le faltó la puntada final. Lo mejor en ese lapso, un remate de Palavecino que quedó en manos del arquero.
El que tradujo la superioridad en diferencia en el marcador fue Milton Casco.
Fue a los 20 minutos, tras un pase filtrado de Barco y un centro de Elías López, la defensa de Barracas rechazó y el balón le quedó al lateral, ayer por la derecha. Y sacó un remate perfecto, con el revés del pie, que se clavó en el ángulo superior derecho del arco de Gagliardo.
Con el duelo más abierto, el Millonario pudo ampliar el score, por ejemplo, con el tiro cruzado de Simón que tapó Gagliardo.
Pero Barracas tuvo dos clarísimas para igualar. Primero, a los 23’, el ex Estudiantes de Río Cuarto Bruno Sepúlveda enganchó dos veces ante Maidana y remató, pero no logró incomodar a Armani.
Y a los 28 un cabezazo de Bandiera pasó muy cerca del palo derecha del elenco de Núñez.
En ese contexto más cambiante, de todos modos River continuó siendo el más profundo cuando se lo propuso.
Y un centro que se desvió de Simón estuvo a punto de vulnerar al portero, que salvó con un manotazo providencial.
En el complemento, Alfredo Berti realizó dos cambios, intentó ser más generador de fútbol en ofensiva pero se encontró con un River que no modificó la predisposición que había tenido en el campo de juego en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Una a una fueron desperdiciando situaciones favorables los jugadores millonarios, hasta que a los 20 minutos, en una buena trangulación un perfecto toque de Aliendo dentro del área dejó a Agustín Palavecino cara a cara con el gol y el delantero no falló.
Inmediatamente después del 2 a 0, River se quedó con un jugador menos por la expulsión por doble amarilla de Héctor Díaz.
A pesar del hombre de menos en la cancha y cuando Berti intentó aprovechar esa acción con dos cambios, apareció una vez más Agustín Palavecino para anotar otro golazo.
En los minutos finales, un lucimiento millonario fueron el cierre de una noche de reencuentros.