30 años de descarga
Rata Blanca repasó su historia en un show íntimo brindado en Río Cuarto.
Abanderados del hard rock con toques heavies, Rata Blanca supo construir su historia a fuerza de riffs intensos, punteos maravillosos, una voz agudísima e inigualable y power baladas. Walter Giardino y Adrián Barilari al frente con la guitarra y la voz, respectivamente, son la dupla que le da vida al sonido característico de la banda que, 30 años después, sigue sonando impresionante.
El domingo último volvieron a Río Cuarto y por primera vez tocaron en Elvis (habían estado en el Club Banda Norte, en la Nueva Vecinal Fénix y en el Complejo Multiespacio), lo que significó -por la cercanía de músicos y público- un show íntimo e intenso de principio a fin.
Rata Blanca es de esas bandas clásicas del rock argentino que cuenta con un público absolutamente heterogéneo: había desde adolescentes acompañadas por sus madres hasta mayores de 70, pasando por jóvenes y adultos; desde rockeros empedirnos hasta músicos asombrados una y otra vez.
A la par, en una comunión constante para descargar, Rata y su público se unieron para repasar 30 años de rica historia con infinidad de clásicos coreados por todos.
El arranque fue con el primer corte de su último disco “Tormenta eléctrica”. En “Los chicos quieren rock”, cantan cual declaración de principios: “¿Estás preparado para la descarga? Quieres enchufarte junto a la guitarra. Siente cómo el piso se está sacudiendo. Salta con nosotros, eres de los nuestros”. De eso se trata Rata Blanca.
Desde “Solo por amarte” (del disco debut) hasta el final con el clásico inoxidable “La leyenda del hada y el mago”, pasando por “Chico callejero”, “Mujer amante”, “Aún estás en mis sueños” y “Guerrero del Arco Iris”, hubo de todo para que, durante casi dos horas, el show fuera puro rock a las venas.
Giardino tocando como los dioses (hay que ponerse un chaleco de jean sin nada abajo a los 57!!!), Barilari manteniendo su tono como hace tres décadas, más el excelente nuevo bajista Pablo Motyczak (reemplazó al fallecido Guillermo Sánchez), y Danilo Moschen (teclas) y Fernando Scacella (batería) completan la versión 2017 de esta gran banda argentina de hard rock que descarga una verdadera tormenta eléctrica en cada acorde.
El domingo último volvieron a Río Cuarto y por primera vez tocaron en Elvis (habían estado en el Club Banda Norte, en la Nueva Vecinal Fénix y en el Complejo Multiespacio), lo que significó -por la cercanía de músicos y público- un show íntimo e intenso de principio a fin.
Rata Blanca es de esas bandas clásicas del rock argentino que cuenta con un público absolutamente heterogéneo: había desde adolescentes acompañadas por sus madres hasta mayores de 70, pasando por jóvenes y adultos; desde rockeros empedirnos hasta músicos asombrados una y otra vez.
A la par, en una comunión constante para descargar, Rata y su público se unieron para repasar 30 años de rica historia con infinidad de clásicos coreados por todos.
El arranque fue con el primer corte de su último disco “Tormenta eléctrica”. En “Los chicos quieren rock”, cantan cual declaración de principios: “¿Estás preparado para la descarga? Quieres enchufarte junto a la guitarra. Siente cómo el piso se está sacudiendo. Salta con nosotros, eres de los nuestros”. De eso se trata Rata Blanca.
Desde “Solo por amarte” (del disco debut) hasta el final con el clásico inoxidable “La leyenda del hada y el mago”, pasando por “Chico callejero”, “Mujer amante”, “Aún estás en mis sueños” y “Guerrero del Arco Iris”, hubo de todo para que, durante casi dos horas, el show fuera puro rock a las venas.
Giardino tocando como los dioses (hay que ponerse un chaleco de jean sin nada abajo a los 57!!!), Barilari manteniendo su tono como hace tres décadas, más el excelente nuevo bajista Pablo Motyczak (reemplazó al fallecido Guillermo Sánchez), y Danilo Moschen (teclas) y Fernando Scacella (batería) completan la versión 2017 de esta gran banda argentina de hard rock que descarga una verdadera tormenta eléctrica en cada acorde.
Andrés Natali