Gabriel Rolón: "Mi conexión con el público es muy potente"
Especial para Puntal
El próximo domingo 11 de septiembre a las 18.30hs. en el Teatro Municipal, el reconocido licenciado en psicología Gabriel Rolón presenta su nuevo espectáculo Palabra Plena, con dirección de Carlos Nieto y música original de Gabriel Mores. Producción General: Martín Izquierdo & Fen López. Entradas: $3850-3650-3300
Adelanta la gacetilla de prensa: “Somos humanos en tanto habitamos un mundo de palabras. Un mundo lleno de seres y paisajes que no veremos jamás, y sin embargo nos recorren.
Dar la palabra es darse uno mismo, siempre y cuando no se trate de una palabra vacía. No siempre que hablamos decimos algo de nosotros. La única palabra importante es la que lleva nuestra sangre. La que nos modifica una vez pronunciada. Esa es una palabra que nos compromete y nos define. Esa es una palabra plena.
El mundo nos incita a hablar por hablar. Sin decir nada.
Palabra plena, en cambio, nos desafía a pensar, a transitar el laberinto de nuestro propio enigma intentando evitar las trampas de la comodidad. Porque las cosas importantes de la vida son incómodas.
Caminamos entre el amor y la pérdida, la felicidad y la angustia, la esperanza y el deseo. Siempre de la mano de la palabra.
La palabra es abismo. Es al mismo tiempo herramienta y conflicto. Comunicación y malentendido. Verdad y mentira. Habitamos en la confusión. Y en esa confusión nos jugamos la vida”.
Hablamos con Gabriel:
-Volvés a Río Cuarto con Palabra plena. Sin adelantar demasiado, ¿qué podés contarnos de la obra?
-Palabra plena es quizás la más ambiciosa de mis obras. En primer lugar porque une dos formatos diferentes: la charla y la dramatización. Es decir que por momentos dialogo con la gente y en otros se muestra una escena que ejemplifica lo hablado y relanza lo por hablar. Y en segundo lugar por la cantidad de temas que la recorren: el duelo, las pérdidas, la diferencia entre la angustia y el dolor, qué es un trauma y cómo transitarlo, de qué manera se transitan las faltas y ausencias que todo ser humano lleva a cuestas. Y todo esto unido por la temática de fondo: la diferencia entre la palabra plena y la palabra vacía.
-¿Cuál es la palabra que te hace sentir pleno?
-Gracias.
-¿Cuándo y por qué decidiste llevar el psicoanálisis al escenario?
-Fue una manera de unir dos pasiones. Desde muy chico me gusta la actuación y el escenario. Quise ser actor y músico desde que tengo uso de razón. Y después llegó el psicoanálisis, una nueva pasión que recorre mi ser. En el teatro puedo permitirme vivir a pleno estas vocaciones que tanto me emocionan.
-¿Cómo te sentís vos sobre tablas y cómo es la comunión con el público?
-Soy feliz. En esos momentos no quisiera estar en ningún otro lugar. Y mi conexión con el público es muy potente. Me guían con sus risas, sus ojos húmedos, sus exclamaciones. Es un intercambio tan intenso que me impone un desafío permanente.
-Tus libros son un éxito. ¿Qué te apasiona de escribir y por qué creés que a tanta gente le gusta leerte?
-Escribir es muy difícil. La pasión llega tarde. Después de meses de lucha, de sufrimiento incluso, porque las ideas no surgen, las palabras no tienen la musicalidad que busco. Pero cuando el camino se abre es una sensación inexplicable. Ahí comienza el disfrute. Un disfrute que continúa con la devolución de los lectores que han tratado toda mi obra con un cariño y un respeto inmenso. Me gustaría creer que el gusto de la gente por mi obra tiene que ver con la honestidad con la que cada uno de esos libros fue escrito.
-Tras la pandemia, como sociedad, ¿estamos mejor, peor o igual que antes?
-Es una pregunta para un sociólogo más que para un analista. Yo apenas si pude ver cómo impactó en mis pacientes y debo decir que a algunos los hirió mucho en tanto que a otros los favoreció. El ser humano es muy complejo. De todas formas, para no esquivar la pregunta, todavía no salimos de la pandemia y la humanidad ya está en guerra. Creo que con eso queda todo dicho. El hombre individual puede mejorar si se esfuerza mucho. La sociedad será siempre un lugar difícil y conflictivo.
-Por último, con tanto camino recorrido, ¿cuál es, en general, el balance de lo vivido?
-Tengo una vida que ni siquiera me había animado a soñar. De modo que cuando llegue al final del camino podré mirar el recorrido con la satisfacción de haber caminado siempre cerca de mi deseo.