"Estamos destruidos", dijo la mamá de la beba que murió aplastada por una F100
“Estamos destruidos, no podemos creer lo que pasó con Roma”, señaló Iris Mansilla, la mamá de la nena de un año y cinco meses que murió aplastada por las ruedas de una camioneta en la tarde del viernes en barrio Alberdi.
La mujer de 39 años responsabilizó al hombre de 37 años que conducía la Ford F100 por no “fijarse” cuando puso en marcha el vehículo que provocó la tragedia alrededor de las 17 del viernes en casa 17 de bulevar Circunvalación Este a metros del río, camino a la arenera.
Iris hace un mes que se radicó en nuestra ciudad luego de conocer a su pareja, Nicolás Bracamonte, de 24 años, por Facebook hace seis meses. “Vine hace cuatro meses, luego volví a Rosario para realizar algunos trámites y me instalé definitivamente hace unos cuatro meses”, relató la mujer, en medio del dolor por la pérdida de su hija.
En diálogo con Puntal, destacó la solidaridad de los riocuartenses que permitieron reunir el dinero para poder trasladar a Roma a Rosario, donde se encuentra su familia.
Aclaró que la Justicia todavía no le entregó a la niña y que el traslado hasta el cementerio de Rosario se concretará el próximo martes.
“Mi pareja vive de changas, es albañil, por eso tuvimos que pedir una colaboración. Mi familia y la del papá de Roma están allá, por eso queríamos sepultarla en Rosario”, comentó.
Iris es madre de dos varones de 22 y 9 años que quedaron con su padre en Rosario.
Con lágrimas en los ojos, Iris afirmó que no quiere vivir más en la casa donde sucedió el terrible accidente que terminó con la vida de su pequeña hija. “No quiero volver más ahí, me trae malos recuerdos, por ahora estamos viviendo en la casa de mi suegra”, dijo Iris.
Aclaró que al momento de la tragedia se estaba bañando: “Cuando salí del baño escucho los gritos de Nicolás, que le gritaba al hombre de la camioneta que la había pisado”.
“Entiendo que la nena se puso delante de la camioneta, pero se tendría que haber fijado, podría haber tenido más prudencia sabiendo que había una beba”, reclamó Iris al conductor de la camioneta.
Momento
Bracamonte comentó que fuera del horario de trabajo como albañil realiza quema de huesos.
“En la tarde del viernes Ariel Díaz (conductor de la Ford F100) me trajo huesos y le entrego las cenizas. Cuando se sube a la chata, agarro a la nena, pero la suelto para levantar una lata y en ese momento arrancó la camioneta y sale. Ahí me doy cuenta de que la bebé no estaba a mi lado y cuando quiero reaccionar ya la había pisado”.
“No la vio, no se dio cuenta, por lo que le comienzo a gritar y recién paró cuando estaba en la calle y le hago señas de que había pisado a la nena que tenía en mis brazos”, relató el padrastro de Roma.
Con la nena gravemente herida, deciden llevarla de urgencia hasta el S24 de barrio Alberdi, donde fue recibida ya sin vida, aunque la médica de guardia y el personal de salud intentaron sin éxito reanimarla.
“Fue un accidente, cuestión de segundos. Estamos hechos mierda; parece que estuviera entero para darle fuerzas a ella, que es la mamá, pero estoy destruido”, expresó Bracamonte mientras abrazaba e intentaba contener a su pareja.
El expediente por la muerte de la pequeña se sustancia en la Unidad Judicial N° 2 de barrio Alberdi, siguiendo directivas de la Fiscalía de Instrucción de Segunda Nominación, a cargo de Javier Di Santo.
En el lugar de la tragedia trabajó el equipo de la Policía Científica para determinar la mecánica del siniestro, mientras se espera el resultado de la autopsia practicada a la niña en el morgue del Hospital San Antonio de Padua.