Forestello y Amor presentaron el nuevo proyecto de Estudiantes para el Clausura
“Shaggy” se sube al barco para su partido número 500 como director técnico. Lo hará en el Imperio, con el respaldo de una hinchada que nunca abandonó al León ni en los peores momentos del Torneo Apertura 2026
El entrenador se presentó a la prensa junto al flamante presidente Luis Eduardo Amor en una conferencia de prensa cargada de emoción, honestidad y, sobre todo, de un mensaje claro: el León del Imperio va a pelear. El contexto no es sencillo. Estudiantes cerró el Torneo Apertura 2026 en el fondo de la tabla, con apenas cinco puntos en 16 fechas, una sola victoria y trece derrotas. El descenso es una amenaza concreta. Pero la nueva conducción —institucional y deportiva— eligió pararse desde la confianza y no desde el miedo. Ante los periodistas, Amor fue contundente. Reconoció que se vienen tiempos complejos, pero transmitió la tranquilidad de quien llega con decisiones ya tomadas. Una de las primeras y más importantes: traer a Forestello. "Para mí fue importante conseguir a alguien justo en el momento para que tome las riendas del equipo", señaló el presidente.
Forestello tomó la palabra y fue directo al corazón de la historia. No habló de sistemas ni de rivales en su primera respuesta. Habló de vida."Estoy muy feliz de que me hayan elegido. Tal vez no es el momento más perfecto, pero sí tengo una trayectoria, tengo una carrera: buenas, no tan buenas, y a lo mejor muy buenas", arrancó el técnico que llega con 499 partidos dirigidos entre el Federal A, el Nacional B y la Primera División.
El vínculo que lo une a Amor y a la dirigencia va más allá del fútbol. "Agradecerle a Luis y a todas las personas que tenemos contacto hace un par de años, que tuvieron los momentos difíciles de mi vida al lado. Pudimos compartir momentos más que personales, en los cuales nos hemos acompañado y hemos hablado con sinceridad", reveló, con la voz de quien sabe que hay cosas que pesan más que una firma en un contrato. Y cuando habló del regreso a Río Cuarto, se permitió la emoción: "Estoy regresando donde me crié, donde a los 15 años me subí a un tren ilusionado de que iba a vivir del fútbol. Lo he hecho toda mi vida."
Los medios preguntaron por los cuatro o cinco días de espera entre la designación de Amor y la presentación oficial del cuerpo técnico. Forestello lo explicó con una lógica impecable: "Si Luis no era el presidente del club, yo seguramente no sería el entrenador. Han hecho las cosas correctas: para no faltar el respeto a nadie, esperaron hasta el último momento para que hubiera una presentación de lista. Habría que esperar que institucionalmente se reprogramara todo, y a partir de ahí tomamos la decisión. Nadie quería ir por lugares que no corresponden."
Cuando le preguntaron qué tendría que pasar en su ciclo para que la evaluación sea positiva —más allá de los resultados—, Forestello respondió desde la experiencia de haber estado en situaciones límite antes: "El deseo que tengo es para tratar de generar expectativas, generar esperanza. Primero que nada, convencer a los jugadores del plantel que, después de haber tenido un semestre no tan fácil, tienen que bajar nuestra línea de trabajo, nuestro compromiso, nuestro deseo. He pasado por estos momentos más de una vez."
Y sobre la presión del descenso, fue categórico: "Nosotros no tenemos presión. Tenemos un compromiso de ser competitivos, de mejorarnos día a día. Iremos partido a partido, tratando de convencer a los chicos de pasar fin de semana a fin de semana. Creo que tenemos la confianza necesaria y suficiente, porque hay un apoyo total y una tranquilidad total. Va a ser un equipo duro para todo el mundo."
El plantel: caras nuevas, necesidades concretas
Con un esquema económico que obliga a la austeridad, Forestello fue preciso en cuanto a los refuerzos que buscará. Nada de grandes operaciones: incorporaciones quirúrgicas. "El plantel va a ser más corto. Vamos a tratar de traer las características que faltan en algunos sectores. Necesitamos una alternativa para el lateral derecho, una para el lateral izquierdo, y recambio en la parte defensiva, porque arrancamos con jugadores suspendidos y seguramente habrá expulsiones y fechas de sanción que cumplir. De la mitad para adelante, ya sumamos a Juan Garro y pronto sumaremos otro delantero con características parecidas a las de Ferreira. Y el arquero que está en negociaciones, Luis sabe más que yo de ese tema." Sobre el límite presupuestario, fue claro: "Agregaremos algunos refuerzos dentro de las posibilidades del presupuesto, sin interrumpir el equilibrio económico que tiene que tener el club para que las cosas salgan bien."
Tras una semana de trabajo en el predio, la lectura del entrenador sobre el plantel que recibió fue alentadora desde lo humano: "El plantel está muy bien. Es un grupo de jugadores, primero que nada, sanos como personas, con muchas ganas y deseos de entregarlo todo para ser competitivos."