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Alejandro Allub: rugby y medicina con el coronavirus de por medio

El cordobés se destacó en el Mundial de Gales 1999 con los Pumas. Tras su retiro por un infarto, enfocó su carrera como médico, hoy es cardiólogo infantil

El mundo no deja de salir del asombro que genera esta situación del coronavirus. No hay lugar donde no se hable ni se opine al respecto, vivimos algo que nunca presenciamos en este tiempo, como la cuarentena: el remedio más eficaz contra la pandemia.

El mundo del deporte siempre tiene historias dignas de escuchar y la del “Turco” Alejandro Allub es una de esas. Con sus casi dos metros de altura, en los 90 se destacó como un segunda línea clase mundial y el Mundial de Gales 99 lo confirmó al ser pieza clave y orgullo de su querido Jockey Club de Córdoba que lo vio nacer. La historia es conocida, en 2001 sufrió un infarto agudo en un partido contra los All Blacks que lo obligó a retirarse y encarar su carrera como médico. Hoy es un reconocido cardiólogo infantil.

Este es su punto de vista sobre una situación que marcará un quiebre en muchos aspectos:

“Lamentablemente está empezando a pasar lo que se temía, ya empiezan a haber infectados y casos autóctonos, con focos infecciosos en distintos lugares de la provincia. Estando en cuarentena tratamos de evitar todo esto y que la gente que se infecte sea de manera progresiva, si es que se infecta, pero es inevitable que se filtren casos. Muchas veces son pacientes asintomáticos los que se contagian y cuando les aparecen los síntomas ya han contagiado a muchas personas”.

-Atento a la información que llega de manera oficial, ¿observa un panorama alentador?

-Creo que nosotros tenemos por suerte la experiencia europea, con casi un mes de diferencia desde que el virus se despertó allá. Lo que pasó en España, Italia y Francia hizo que copiemos lo que se hizo bien y corrijamos los errores que se cometieron. Las medidas que ellos hicieron bien, como la cuarentena o el cierre de frontera, se han aplicado y dan mucho resultados.

-Está todo el personal de salud con contacto y en factor de riesgo, ¿cómo maneja esa situación?

-Todavía en el hospital, a diferencia de lo que la gente cree, recién empezamos a ver algún caso sospechoso, te hablo del Hospital de Niños, que es el más grande de la provincia. Lo que se ha hecho es remodelar una sala de cuidados mínimos y han hecho una terapia intensiva con once respiradores, además de una entrada especial para pacientes febriles con sospecha de tener el virus. Se han tomado otras medidas, mas allá de lo que es el aislamiento, como el uso de material descartable y protocolos para ver a pacientes con estas características.

-¿En líneas generales nota que hay conciencia de la gente, que se está tomando con la seriedad que se merece la pandemia?

-Creo que sí, pero también es cierto que la gente se está cansando y es inevitable que eso pase. Es difícil que la gente se quede en su casa, que mantenga una disciplina y una conducta por tiempo prolongado, inclusive ahora que se extendió la cuarentena. Pero tiene que entender que es una medida que para nosotros es fundamental, aparte no somos un país súper desarrollado en tecnologías, por eso la cuarentena es el medio más aconsejado para afrontar esto, mas allá de la consecuencia económica que esto trae aparejado, no tenemos que aflojar.

-¿Está vinculado hoy con el rugby?

-Este año tenía pensado ayudar en lo que es juego aéreo en todas sus formas, no en una división en particular, sino a todo el club, pero con todo esto, eso quedó en pausa. También estoy en contacto con distintos entrenadores, me mandan información de nuevas tendencias, digamos.

-¿Cómo ve tantos cambios y tan rápidos en el deporte hoy?, un partido del Mundial 99 parece que es de otra disciplina.

-Son cambios físicos, de dinámica, son partidos más entretenidos, con más volumen de juego. Como te decía, físicamente es otra cosa, mucho más atléticos hoy, también es más entretenido para ver.

-La intromisión del profesionalismo, con las franquicias, Jaguares y Ceibos, ¿qué opinión le merece?

-Por un lado, me gusta porque es a lo que apunta el rugby, hace que sea mas competitivo, más mediático y más show. Pero también la parte delicada es que no hay muchos lugares para la cantidad de aspirantes que hay, algunos quedan en el camino y se torna muy perverso el mecanismo, pero es así como se empieza. Muchos aspiran a eso y no hay lugar para todos.

-Si ha sido históricamente elogiado el rugby argentino es por la fuerza de su scrum, ¿piensa que desde un tiempo a esta parte se le dejó de prestar la importancia que debe tener?

-Pienso que sí. Cuando nos juntamos por los 20 años de Gales 99 en octubre pasado con Los Pumas hablábamos de ese tema, no sólo con Mario Ledesma (integrante de ese plantel y actual entrenador), sino también con los otros pilares (Roberto Grau, Mauricio Reggiardo, Martin Scelzo, Omar Hassan por citar algunos) y decíamos que se ha dejado de lado la tradición y en nuestra época eso era sagrado. Cuando jugábamos con otras potencias, en la previa los diarios ponderaban el scrum y el juego de los forwards. Creo que hay que volver a eso y que no se tiene que perder.

Javier Albarracín. Redacción Puntal