Deportes | Rugby

"Hay que trabajar en las bases, el problema no lo tienen los profesionales"

Diego Ghiglione, head coach de los seleccionados de Córdoba, habló con el programa Buen Día Río Cuarto, de FM Digital, sobre la situación actual en todos los estamentos e instó a no perder de vista a los más chicos.
 Puntal.com.ar

El rugby del hemisferio sur atraviesa un momento muy delicado con relacion a la pandemia del coronavirus y a cómo esto afecta económicamente a la primera estructura de rugby profesional de la Argentina como es Jaguares. El último fin de semana se conoció que Gonzalo Quesada, el head coach, dejó de ser el entrenador para comenzar a trabajar en el prestigioso Stade France de París del Top 14, lugar donde ya estuvo en actividad el goleador del mundial de Gales 1999.

El problema, al margen del dinero que se deja de percibir por sponsoreo, venta de entradas y auspicios varios, hace mella en la estructura y esto se ve reflejado en la continuidad de los jugadores, que actualmente son libres de escuchar ofertas del rugby europeo.

El proyecto, uno de los grandes sueños de Agustín Pichot, parece caerse a pedazos, mucho más teniendo en cuenta que en el último Súper Rugby el combiando nacional llegó a la final y la perdió contra los neozelandeses de Hurricanes.

Diego Ghiglione es desde enero de este año el head coach de los seleccionados cordobeses de rugby y hace un minucioso análisis de esta situación, fundamentalmente apuntando al trabajo en las bases, en menores, para que no pierdan motivación y vuelvan con todas las energías cuando los clubes se abran.

En diálogo con Buen Día Río Cuarto, por FM digital, con Fernanda Bireni y Gonzalo Dal Bianco, así se pronuncia el campeón con Urú Curé en 2019.

“Pasó que cada unión de los países que juegan al Súper Rugby armó su torneo puertas adentro; Nueva Zelanda lo va a hacer el fin de semana con sus cinco franquicias, lo propio hizo Australia y quedaron algo “colgados” Sudáfrica y Argentina. Al quedar establecido que en el 2020 no va a haber competencia, y al no haberla en un deporte súper profesional como este, se caen sponsors y se empieza a complicar, más allá de los contratos y venta de entradas, entonces se tuvo que replantear la situación sin competencia en el 2020 y para el 2021 está la misma incertidumbre. Se les dijo a los jugadores que tenían libertad de negociar; Jaguares va a seguir teniendo la competencia, no va a ser como era antes y la competencia cambia. Hoy por hoy en el 2020 no se va a jugar. Los que sí a lo mejor jueguen son Los Pumas, con la ventana de Rugby Championship con Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Podría ser sólo en Australia en noviembre.

-Es una pena por la relación que tiene el proyecto Jaguares con Los Pumas.

-Claro, estos jugadores que son profesionales se quedaron sin club. Van a jugar para Los Pumas, pero en el mientras tanto se quedan sin lugar para jugar y por eso van a emigrar a Europa, donde hay rugby profesional.

-¿Qué desventaja tiene para deportistas de altísimo nivel la falta de entrenamiento y de competencia? ¿Qué impacto deportivo puede tener esta situación?

-Se va a notar, es complicado volver después de estar un año parado. Obviamente que el punto más importante es por qué hay tanto apuro, porque se va a volver, a lo mejor antes de fin de año con competencias más cortas y no como pensábamos que iba a ser. Yo me replantearía si de verdad hay mucha prisa; nosotros tenemos que dejar que pase un tiempo más y, a lo mejor siendo positivos, en septiembre estamos con una buena competencia. Con la diferencia de que todos estuvimos un año casi parados y por ende el nivel de dinámica va a estar dado por los mismos 30 jugadores, quizá equipare para abajo. Pero en algún momento vamos a estar compitiendo de la misma manera. Al margen de eso hay que trabajar en las bases, el problema no lo tienen los profesionales, ni siquiera los jugadores de cada plantel superior de los clubes, sino los pibes de entre 13 y 17 años, en los que el contexto de automotivación para ir a un club y relacionarse con los chicos se pueda perder.

-¿Ves lejos el regreso de algún tipo de práctica en lugares donde estén en zona blanca, por ejemplo?

-Me parece que cuando se abran los clubes va a ser determinante y todavía no tienen permiso para hacerlo los que tienen prácticas colectivas. Si me preguntás, y si a corto plazo en zonas blancas se mantiene y no hay algún rebrote, veo próximos los entrenamientos. Lo que me cuesta visualizar es la competencia como era antes, no los entrenamientos.

-Teniendo en cuenta que muchos son clubes de Córdoba Capital...

-Ahí se puede hacer una competencia regional local. No entra en mi cabeza eso, pero con esta dinámica no se sabe. Es como con las clases, habrá lugares donde se empezará antes y en otros, después. Eso va a estar muy atado al comienzo mismo de clases.

-¿Cómo has trabajado con tu equipo en este tiempo?

-Yo terminé con Urú Curé el año pasado, no trabajé con mayores, me tocó hacerlo con chicos de 16 y 17 años con el seleccionado provincial (Doguitos). En la primera fecha, contra Santa Fe, y cuando estábamos por jugar contra Tucumán, nos avisan que no se podía jugar y nos tuvimos que volver. Se trabajó mediante Zoom, nosotros hicimos hincapié en lo que era la preparación física, porque me parecía que generar actividades táctico-estratégicas era cargar de incertidumbre sobre algo que no nos iba a dar el contexto de motivación y que los chicos estuviesen atentos a lo que nosotros pretendíamos. Pero sí a la cuestión de preparación física, nutricional, porque eso es una condición necesaria, eso sí lo trabajamos. Después, en la parte del desarrollo del juego hacemos charlas una vez por semana con un Zoom por camadas, la 2003, 2004, invitando a referentes del rugby cordobés. En vez de generar una charla sobre el juego, es sobre anécdotas y qué hicieron para llegar donde llegaron, hablando de valores y cosas entretenidas para los chicos.

-¿La clave es esa, que cuando se vuelva estén todos?

-Si me preguntás, es eso. Yo apostaría a que el club, sea el que sea, vuelva a ser el lugar de encuentro para todos.