“La forma más fácil de entender lo que está pasando tiene que ver con que Rusia considera que la situación actual, la estructura de seguridad y defensa que tiene hoy por hoy Europa, no le sirve”, dice el periodista Ignacio Hutin, especialista en Europa del este y autor de libros como “Ucrania. Una crónica desde el frente” y “Ucrania/Donbass. Una renovada guerra fría”, entre otros. En diálogo con Puntal, Hutin analizó la situación que se vive en Ucrania con la invasión de las fuerzas rusas de la mano de Vladimir Putin, y alertó sobre lo que puede ocurrir con otros países más pequeños como Moldavia o Georgia.
“Estas estructuras se plantearon en los ’90, cuando Rusia venía de la disolución de la Unión Soviética, cuando acababa la Guerra Fría, y no tenía forma de imponer sus demandas porque era un país frágil y estaba siempre al borde del colapso. La Rusia de hoy no es la de Boris Yeltsin, es mucho más fuerte y busca imponer sus demandas”, indicó Hutin, que agregó: “Ahí aparece la Otan, de la que tanto se ha hablado, porque nace como una alianza militar defensiva en el marco de la Guerra Fría y enfrentándose al Pacto de Varsovia, que era una organización militar rival encabezada por la URSS, pero cuando terminó la guerra, la Otan no tenía de quién defenderse. Cuando Rusia dice que ve la expansión de la Otan en los ’90 como una amenaza, se aferra a esa idea de que pasa a ser una organización ofensiva”.
“Ucrania quedó claramente en el medio, es el país que más va a sufrir la disputa entre un lado y el otro, porque es una frontera. De hecho, uno de los posibles orígenes de la etimología de ‘Ucrania’, es ‘craina’, que significa ‘frontera’ en muchos idiomas eslavos, porque es un territorio de frontera, los límites del imperio ruso”, explicó Hutin.
“El tema no es Ucrania, que en realidad es una excusa, así como hoy son ellos, podrían haber sido tranquilamente Georgia o Moldavia, que están en una situación muy similar. De hecho, yo vengo diciendo hace rato que hay que prestar atención con lo que pase en Moldavia en los próximos meses. La diferencia es que Moldavia es un país muy chico”, alertó el periodista especialista en el conflicto que se vive desde hace años en la región europea, lugar en el que vivió en 2017.
- ¿Qué sucede con Finlandia y Suecia, en relación a las declaraciones ya realizadas por Rusia?
- Son dos países neutrales, por eso son importantes, nunca formaron parte de una alianza militar, integran la Unión Europea pero no de la Otan. Lo que se viene diciendo en los últimos días es que si el objetivo de Putin es hacer la movilización y los ataques para lograr un quiebre en la Otan, que admita que no se puede seguir expandiendo, que occidente se siente a negociar en los términos que quiere Rusia, en realidad está fallando, porque lo que logra es todo lo contrario. Lo que consigue es que países como Suiza, Suecia o Finlandia, que antes eran neutrales, ahora estén del mismo lado que la Otan. Si lo que quería era dividir, en realidad unió.
- ¿Cómo lo vive el pueblo ucraniano a este conflicto en el que han quedado en el medio?
- Ucrania quedó claramente en el medio, es el país que más va a sufrir la disputa entre un lado y el otro, porque es una frontera. De hecho, uno de los posibles orígenes de la etimología de “Ucrania”, es “craina”, que significa “frontera” en muchos idiomas eslavos, porque es un territorio de frontera, los límites del imperio ruso. Después hay otras teorías del origen del nombre, pero esa es una. Lo que pasa con los ucranianos es que son un país muy dividido, lo eran ya antes de la guerra. Desde la independencia en 1991 y el inicio de la guerra en 2014, se ve muy clara la división en todos los mapas electorales, el sudeste vota una cosa y el noroeste vota otra completamente diferente. Esto no sólo tiene que ver con lo político, pues el este vota a partidos más cercanos a Rusia, el partido comunista era muy fuerte en algún momento, pero ahora están prohibidos en Ucrania; mientras que el oeste votaba partidos más pro-occidentales, más autonomistas; y esa división también tiene que ver con el idioma, pues en un lado se habla ruso y en el otro ucraniano; tiene que ver con la religión, con todo.
De hecho, explica Hutin, un punto importante a tener en cuenta es que el este es una zona más industrializada que el oeste, que es más agrícola. “Es algo clave, porque si Ucrania se une a la Unión Europea, los que se van a ver perjudicados son los del este, porque no pueden competir de ninguna manera con la industria alemana, por ejemplo”, señaló el especialista, mientras que destacó que esta división entre ambas partes del país se nota en muchos aspectos de la vida ucraniana.
- ¿Qué lectura hacen en Ucrania del avance ruso?
- Tengo muchos conocidos en el este, en las provincias reconocidas por Putin, porque estuve viviendo allí durante un tiempo. Lo que dicen en estas repúblicas autoproclamadas es que Rusia los está protegiendo, porque hay una guerra en esta zona, desde hace casi 8 años y a los dos acuerdos que se firmaron para terminar con la guerra (los acuerdos Minsk I y II), Ucrania nunca los cumplió, nunca les interesó cumplirlos y la guerra siguió. Entonces, la excusa que tiene Rusia es que toda esta “operación especial” como dijo Putin tiene como objetivo salvar a los civiles de esta zona. Por eso, en esta región que está en guerra desde hace tiempo, consideran que Rusia los ayuda. Es una lógica muy rusa. Del otro lado, obviamente que están muy enojados, porque es injustificado este bombardeo. Dicen que Rusia apoyó a los que Ucrania llama terroristas en el este del país, y ocupó el territorio en la región del Donbass. Por eso, si Ucrania viene diciendo hace 8 años que Rusia invadió el territorio, que Putin reconozca la independencia de esas regiones, no cambia nada.
En este sentido, Hutin destaca que con este escenario, Ucrania se le aleja a Rusia. “Eso a Rusia no le gusta, y usa la excusa de la región del Donbass, que es válida porque de hecho Ucrania la ataca hace 8 años, pero eso no justifica de ninguna forma el bombardeo de un país”, explicó el periodista especialista.
- Ante lo ocurrido, ¿cómo se ve la figura de Volodímir Zelenski y su equipo?
- He visto encuestas en los últimos días en las que su imagen se ha disparado, por encima del 90%. Porque él era actor, comediante, y llegó a la política siendo presidente, nunca había tenido ningún otro cargo político. Es un hombre sin experiencia, pero es un buen actor y sabe manejar las redes sociales, por eso cuando aparece con un fusil, vestido de militar, mostrándose como líder de la resistencia, por supuesto que eso funciona muy bien como propaganda. A los fines prácticos, no es un hombre que saldrá a defender a su país como lo hizo Salvador Allende. Será bueno para las redes sociales, pero no tiene experiencia, no tiene idea cómo manejar una guerra, esta situación claramente lo sobrepasa. No me sorprendería que cayera su gobierno en los próximos días, más allá de que tenga mucho apoyo, porque a Rusia no le interesa como interlocutor, se lo quieren sacar de encima.
“Argentina lo que tiene que hacer es condenar los bombardeos y llamar a la paz, algo de lo que no hay dudas, y condenar el reconocimiento de las repúblicas autoproclamadas, porque Argentina tradicionalmente tiene una política de Estado que privilegia el principio de integridad territorial”, aseguró el especialista en Europa del este.
- De hecho, Putin le pidió a las fuerzas armaras ucranianas que tomaran el poder para negociar con ellos.
- Claro, porque Zelenski no les resulta un hombre válido, para qué los va a sostener. Si Putin llama a las fuerzas armadas a tomar el poder es porque ya tiene algún tipo de contacto, sino no lo haría. Ya habló con alguien.
- El mismo presidente cuestionó el abandono del resto del mundo en el conflicto, ¿lo dejaron solo?
- Zelenski esperaba que si Rusia atacaba, la Otan respondiera con todo, pero no se va a meter, porque de hacerlo significaría una guerra abierta entre la Otan y Rusia, algo que no pasó durante la Guerra Fría y menos va a pasar ahora que tienen muchas más armas, más tecnología y que destruirían todo el planeta.
- Ante esta situación, ¿qué postura debería adoptar Argentina?
- A mí me parece que lo que diga Argentina tiene muy poco peso puertas afuera. A nadie le importa Argentina en este conflicto, a los únicos que les importa es a los argentinos. Más aún teniendo en cuenta que el año que viene hay elecciones. Todo lo que se diga sobre este tema es pensando en el 2023, no en el marco internacional ni nada parecido. Argentina no tiene ningún peso en este tema, por eso, lo que tiene que hacer es condenar los bombardeos y llamar a la paz, algo de lo que no hay dudas, y condenar el reconocimiento de las repúblicas autoproclamadas, porque Argentina tradicionalmente tiene una política de Estado que privilegia el principio de integridad territorial. Esto tiene que ver con las Islas Malvinas, porque reconoce este principio como algo muy importante. Por eso, si el Donbass es territorio ucraniano, no puede dejar de serlo a menos que haya un referéndum, un acuerdo, algo que no ocurrió.
- ¿Cree que le juega en contra a Alberto Fernández su vinculación con Putin hace pocas semanas y abrir las puertas del país como ingreso a América?
- No, Argentina necesita abrirse a nuevos mercados y nuevas inversiones, por ejemplo, Rusia o China. Una cosa es condenar el accionar político en una situación puntual, y otra es cerrarse a inversiones. En este caso, es interesante ver a China, porque Estados Unidos se la pasa criticando las violaciones a los derechos humanos en China y no por eso deja de comerciar con ellos, son dos cosas distintas. El dinero está por encima de las condenas, y es algo que sabe Estados Unidos, China, Rusia e incluso el gobierno argentino. Está bien que Fernández se haya juntado con Putin para hablar de negocios en ese momento, otra cosa sería hacerlo ahora con un escenario completamente distinto.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal

