Moscú rechazó acusaciones de la Justicia de EE.UU.
El canciller Lavrov consideró que Washington y Europa han creado “un mito irracional de la amenaza rusa” y calificó de “palabrerío” a las imputaciones.
Rusia rechazó ayer la acusación anunciada por la Justicia norteamericana de que 13 rusos interfirieron en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y dijo que Estados Unidos y Europa han creado "un mito irracional de la amenaza rusa" que ve la huella del Kremlin en todas las crisis internacionales.
En declaraciones al margen de una conferencia de seguridad celebrada en Europa, el canciller ruso, Serguei Lavrov, le bajó el tono a la acusación del fiscal especial estadounidense Robert Mueller.
"Hasta que veamos los hechos, todo lo demás es sólo palabrerío", señaló frente a la prensa en Alemania, donde participa en la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC).
De todos los males
Más temprano, en su discurso en el foro, el ministro denunció la difusión del "mito irracional de la amenaza rusa" y se quejó de que Occidente busque acusar al Kremlin de todos sus males, desde el Brexit hasta el referéndum independentista de Cataluña.
Además, acusó a Estados Unidos y a la Unión Europea (UE) de difundir mentiras y de violar la legalidad internacional en Siria y Ucrania.
Lavrov aseguró que Rusia es la primera interesada en acabar con el "conflicto interno" de Ucrania y que desea una UE fuerte dentro de una arquitectura internacional equilibrada donde Estados Unidos, el bloque europeo y Rusia cooperen en el ámbito de la seguridad.
“Absurda”
Horas antes, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zajarova, criticó la "absurda" acusación de Estados Unidos e ironizó con la fijación de Washington y el número 13.
"El Departamento de Justicia de Estados Unidos dice que eran 13", escribió Zajarova en su Facebook.
"Trece contra los presupuestos multimillonarios de los servicios secretos, contra la inteligencia y la contrainteligencia, trece contra los novísimos desarrollos y tecnologías. ¿(Suena) absurdo? Creo que sí", agregó.
La diplomática insinuó que Washington utiliza precisamente el número 13 por las connotaciones negativas que rodean la cifra.
"Será por falta de malas asociaciones con las demás cifras", ironizó la portavoz.
Mueller, que investiga el llamado Rusiagate, acusó el viernes formalmente a 13 ciudadanos y tres entidades de Rusia por interferir en las elecciones presidenciales en Estados Unidos de noviembre de 2016.
Según el texto de la imputación, los acusados comenzaron a actuar en 2014 y su objetivo era "sembrar la discordia" en el sistema político de Estados Unidos, incluidas las elecciones.
Entre sus operaciones figuró dar apoyo al ahora presidente, el republicano Donald Trump, y perjudicar a la candidata demócrata, Hillary Clinton.
El primer mandatario estadounidense reaccionó anteayer al anuncio de las acusaciones diciendo que éstas demostraban que la campaña rusa empezó mucho antes que él se postulara y que por lo tanto su campaña no se confabuló con Rusia para favorecer su victoria o reducir las chances de un triunfo de Clinton.
Rusia, por su parte, ha negado en reiteradas ocasiones cualquier tipo de intromisión en las elecciones presidenciales en Estados Unidos al calificar de "gratuitas" y "carentes de fundamento" las acusaciones que se están expresando en su contra.
En declaraciones al margen de una conferencia de seguridad celebrada en Europa, el canciller ruso, Serguei Lavrov, le bajó el tono a la acusación del fiscal especial estadounidense Robert Mueller.
"Hasta que veamos los hechos, todo lo demás es sólo palabrerío", señaló frente a la prensa en Alemania, donde participa en la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC).
De todos los males
Más temprano, en su discurso en el foro, el ministro denunció la difusión del "mito irracional de la amenaza rusa" y se quejó de que Occidente busque acusar al Kremlin de todos sus males, desde el Brexit hasta el referéndum independentista de Cataluña.
Además, acusó a Estados Unidos y a la Unión Europea (UE) de difundir mentiras y de violar la legalidad internacional en Siria y Ucrania.
Lavrov aseguró que Rusia es la primera interesada en acabar con el "conflicto interno" de Ucrania y que desea una UE fuerte dentro de una arquitectura internacional equilibrada donde Estados Unidos, el bloque europeo y Rusia cooperen en el ámbito de la seguridad.
“Absurda”
Horas antes, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zajarova, criticó la "absurda" acusación de Estados Unidos e ironizó con la fijación de Washington y el número 13.
"El Departamento de Justicia de Estados Unidos dice que eran 13", escribió Zajarova en su Facebook.
"Trece contra los presupuestos multimillonarios de los servicios secretos, contra la inteligencia y la contrainteligencia, trece contra los novísimos desarrollos y tecnologías. ¿(Suena) absurdo? Creo que sí", agregó.
La diplomática insinuó que Washington utiliza precisamente el número 13 por las connotaciones negativas que rodean la cifra.
"Será por falta de malas asociaciones con las demás cifras", ironizó la portavoz.
Mueller, que investiga el llamado Rusiagate, acusó el viernes formalmente a 13 ciudadanos y tres entidades de Rusia por interferir en las elecciones presidenciales en Estados Unidos de noviembre de 2016.
Según el texto de la imputación, los acusados comenzaron a actuar en 2014 y su objetivo era "sembrar la discordia" en el sistema político de Estados Unidos, incluidas las elecciones.
Entre sus operaciones figuró dar apoyo al ahora presidente, el republicano Donald Trump, y perjudicar a la candidata demócrata, Hillary Clinton.
El primer mandatario estadounidense reaccionó anteayer al anuncio de las acusaciones diciendo que éstas demostraban que la campaña rusa empezó mucho antes que él se postulara y que por lo tanto su campaña no se confabuló con Rusia para favorecer su victoria o reducir las chances de un triunfo de Clinton.
Rusia, por su parte, ha negado en reiteradas ocasiones cualquier tipo de intromisión en las elecciones presidenciales en Estados Unidos al calificar de "gratuitas" y "carentes de fundamento" las acusaciones que se están expresando en su contra.