La ruta nacional N° 158 sigue generando reclamos y solicitudes de los habitantes de los pueblos por la que transcurre. A los cientos de pedidos por más seguridad, se sumó el de los habitantes de Carnerillo que solicitan se haga un paso sobreelevado en el tramo urbano o colocación de retardadores, por donde a diario pasan los niños que concurren a la escuela.
A pesar de las medidas de seguridad implementadas, como son los semáforos, los vecinos del barrio Gigena aseguran que los automovilistas no paran y así ponen en riesgo a quienes deben cruzar la ruta.
También colapsada por el intenso tránsito y a la espera de obras prometidas, pero que se presume serán postergadas ante el crítico panorama económico del país y los recortes que se anuncian desde la Nación, la situación de la ruta nacional 158 vuelve a ser centro de la polémica regional.
La particularidad de este camino es que transcurre por el medio de una decena de pueblos cordobeses, entre ellos, Carnerillo, General Deheza, General Cabrera, Las Perdices
En Carnerillo, los habitantes señalaron: "Siempre tenemos que esperar varios minutos para que podamos cruzar la ruta. A los semáforos no los respeta nadie, ni siquiera la gente del pueblo. Imaginate los camiones y autos que pasan por la ruta. Queremos que se haga algo antes que tengamos que lamentar algo mucho más grave. Es un peligro que los niños crucen la ruta de esta manera", dijo Nora, vecina del barrio Gigena, a PUNTAL.
Los habitantes piden por un paso sobreelevado y, mientras tanto se planifique dicha obra, se adopten medidas inmediatas, como presencia de personal de tránsito.
Haciéndose eco del reclamo, el intendente Iván Galfré, en declaraciones a radio FM Ser Carnerillo, indicó que, mediante el trabajo de inspectores municipales, reforzarán la seguridad y prevención en los sectores próximos a la escuela primaria local, donde los niños deben acudir a clases.
"Desde esta semana, se implementaron nuevas medidas. Además de continuar con la colocación de los conos entre las 7.30 y 8.30 y de 11.30 a 12.30, se cuenta con la presencia de un encargado de tránsito municipal para aminorar el tráfico y así permitir el cruce", detalló el mandatario.
"Queremos llevarles la tranquilidad a las familias de barrio Gigena en el momento que cruzan sus niños para ir al colegio",agregó Galfré.
El intendente también informó que presentó un pedido a Vialidad Nacional, con asiento en la ciudad de Córdoba, para la instalación de un reductor de velocidad en la traza urbana. "De alguna manera tenemos que bajar la velocidad de quienes cruzan a diario por este tramo. Significan un gran peligro las altas velocidades con que los autos y camiones circulan por la ruta la ruta 158", finalizó.
La posibilidad de hacer un paso sobreelevado, como existen en otras rutas, como por ejemplo en Mackenna (ruta7), por el momento no parece viable. Más aún cuando hay incertidumbre sobre la ejecución de la tantas veces anunciada autopista 158.
Semáforos, lomos y serruchos
En todo su recorrido por la provincia de Córdoba, la 158 tiene sectores de conflicto y alto riesgo que obligaron a las autoridades municipales a intervenir, aun sin autorización.
Semáforos, lomos de burro, serruchos son algunas de las alternativas para parar el tránsito. Aún así, estos elementos en ocasiones resultan peligrosos.
En Las Perdices funcionan semáforos con sistema de fotomultas, pero uno de los equipos, ubicado en el acceso sur y en plena curva, torna el lugar altamente peligroso.
6 accidentes en 3 meses
En General Deheza, a los 8 semáforos ubicados en los 2 kilómetros que se extienden desde el ingreso al egreso de la localidad, el Municipio les sumó dos lomas, las cuales generaron más accidentes y polémica que soluciones.
Desde marzo hasta mayo se produjeron 6 accidentes en el tramo mencionado. El último ocurrido el fin de semana, cuando un auto guiado por un joven de 21 años impactó contra un camión, que se detuvo en la loma del acceso norte. El conductor del rodado menor sufrió serias lesiones.
Son 18 minutos los que se demoran para cruzar esta ciudad por la ruta 158. Este tiempo llega a duplicarse en días cuando el movimiento de camiones por la cosecha se intensifica.
En Cabrera funcionan semáforos, pero los habitantes advierten que los conductores foráneos no los respetan.
A estos inconvenientes se suman otros, como el mal estado en proximidades de Chucul.
En Las Higueras, los conductores expresaron su malestar por la demora en los semáforos. En tanto, los habitantes defienden su utilización.
Los intendentes de este corredor elevaron múltiples reclamos, y hace pocos meses la promesa de la Nación era de comenzar con una renovación de la ruta, pero en las actuales condiciones económicas, todo hace predecir que las obras deberán esperar.
Bautizada como la ruta del Mercosur, la 158 es la columna vertebral para el movimiento de la producción regional. Hoy, su traza quedó obsoleta a la demanda de un tránsito cada vez más intenso y que transcurre por el corazón mismo de ciudades con alta densidad poblacional.
También colapsada por el intenso tránsito y a la espera de obras prometidas, pero que se presume serán postergadas ante el crítico panorama económico del país y los recortes que se anuncian desde la Nación, la situación de la ruta nacional 158 vuelve a ser centro de la polémica regional.
La particularidad de este camino es que transcurre por el medio de una decena de pueblos cordobeses, entre ellos, Carnerillo, General Deheza, General Cabrera, Las Perdices
En Carnerillo, los habitantes señalaron: "Siempre tenemos que esperar varios minutos para que podamos cruzar la ruta. A los semáforos no los respeta nadie, ni siquiera la gente del pueblo. Imaginate los camiones y autos que pasan por la ruta. Queremos que se haga algo antes que tengamos que lamentar algo mucho más grave. Es un peligro que los niños crucen la ruta de esta manera", dijo Nora, vecina del barrio Gigena, a PUNTAL.
Los habitantes piden por un paso sobreelevado y, mientras tanto se planifique dicha obra, se adopten medidas inmediatas, como presencia de personal de tránsito.
Haciéndose eco del reclamo, el intendente Iván Galfré, en declaraciones a radio FM Ser Carnerillo, indicó que, mediante el trabajo de inspectores municipales, reforzarán la seguridad y prevención en los sectores próximos a la escuela primaria local, donde los niños deben acudir a clases.
"Desde esta semana, se implementaron nuevas medidas. Además de continuar con la colocación de los conos entre las 7.30 y 8.30 y de 11.30 a 12.30, se cuenta con la presencia de un encargado de tránsito municipal para aminorar el tráfico y así permitir el cruce", detalló el mandatario.
"Queremos llevarles la tranquilidad a las familias de barrio Gigena en el momento que cruzan sus niños para ir al colegio",agregó Galfré.
El intendente también informó que presentó un pedido a Vialidad Nacional, con asiento en la ciudad de Córdoba, para la instalación de un reductor de velocidad en la traza urbana. "De alguna manera tenemos que bajar la velocidad de quienes cruzan a diario por este tramo. Significan un gran peligro las altas velocidades con que los autos y camiones circulan por la ruta la ruta 158", finalizó.
La posibilidad de hacer un paso sobreelevado, como existen en otras rutas, como por ejemplo en Mackenna (ruta7), por el momento no parece viable. Más aún cuando hay incertidumbre sobre la ejecución de la tantas veces anunciada autopista 158.
Semáforos, lomos y serruchos
En todo su recorrido por la provincia de Córdoba, la 158 tiene sectores de conflicto y alto riesgo que obligaron a las autoridades municipales a intervenir, aun sin autorización.
Semáforos, lomos de burro, serruchos son algunas de las alternativas para parar el tránsito. Aún así, estos elementos en ocasiones resultan peligrosos.
En Las Perdices funcionan semáforos con sistema de fotomultas, pero uno de los equipos, ubicado en el acceso sur y en plena curva, torna el lugar altamente peligroso.
6 accidentes en 3 meses
En General Deheza, a los 8 semáforos ubicados en los 2 kilómetros que se extienden desde el ingreso al egreso de la localidad, el Municipio les sumó dos lomas, las cuales generaron más accidentes y polémica que soluciones.
Desde marzo hasta mayo se produjeron 6 accidentes en el tramo mencionado. El último ocurrido el fin de semana, cuando un auto guiado por un joven de 21 años impactó contra un camión, que se detuvo en la loma del acceso norte. El conductor del rodado menor sufrió serias lesiones.
Son 18 minutos los que se demoran para cruzar esta ciudad por la ruta 158. Este tiempo llega a duplicarse en días cuando el movimiento de camiones por la cosecha se intensifica.
En Cabrera funcionan semáforos, pero los habitantes advierten que los conductores foráneos no los respetan.
A estos inconvenientes se suman otros, como el mal estado en proximidades de Chucul.
En Las Higueras, los conductores expresaron su malestar por la demora en los semáforos. En tanto, los habitantes defienden su utilización.
Los intendentes de este corredor elevaron múltiples reclamos, y hace pocos meses la promesa de la Nación era de comenzar con una renovación de la ruta, pero en las actuales condiciones económicas, todo hace predecir que las obras deberán esperar.
Bautizada como la ruta del Mercosur, la 158 es la columna vertebral para el movimiento de la producción regional. Hoy, su traza quedó obsoleta a la demanda de un tránsito cada vez más intenso y que transcurre por el corazón mismo de ciudades con alta densidad poblacional.
Patricia Rossia
Juan Garafulic
Juan Garafulic

