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"El agro ya no es lo que se ve desde la ruta, hoy es una industria de datos"

La definición de Nicolás Aguzín, el argentino ex JP Morgan y presidente de la Bolsa de Hong Kong que participó de la AgTech Week y que dejó jugosas definiciones sobre el campo argentino y sus oportunidades

Nicolás Aguzín, de los mercados globales a una mirada sobre el campo y la agroindustria.

 

Nicolás Aguzín forjó su destino. De pequeño cursó la escuela primaria en su Formosa natal, pero luego sus padres tomaron una decisión que reconoce como bisagra: la de enviarlo como pupilo a un colegio secundario en Buenos Aires, concretamente en Quilmes: el St. George’s. Su padre, médico, y su madre, ama de casa, quisieron que su hijo alcanzara un gran nivel de inglés. A partir de ahí levantó vuelo y decidió estudiar su carrera universitaria de administración de empresas en los Estados Unidos, en Pennsylvania. Cuando terminó, ingresó al JP Morgan, que tiene un favoritismo marcado por los argentinos en sus filas. Allí creció hasta ser el responsable para Latinoamérica donde permaneció 7 años y luego le encomendaron desarrollar Asia, un desafío vibrante por el contraste cultural. Pero hizo las maletas y se instaló en Hong Kong para ser la cabeza de 55 mil personas distribuidas en 17 países. A los pocos años, le ofrecieron conducir la Bolsa de Hong Kong; una misión que siempre habían realizado chinos. Fue el primer extranjero en tomar ese desafío.

Esta semana estuvo conectado con Río Cuarto en el marco de la AgTech Week para ofrecer su mirada de la Argentina, el agro, la agroindustria y los jóvenes. Fue presentado como “el Messi de las finanzas privadas”, lo que le generó cierto rubor repentino. Pero claramente es un jugador de las super ligas de finanzas del mundo; otro argentino exitoso que tal vez pocos conocen. Entre otras cosas, se definió como amigo de Marcos Galperín, el fundador de Mercado Libre y contó que integra también el directorio de esa compañía global nacida en Argentina.

“No se puede hoy no tratar de entender qué pasa en Asia, en particular en el sector privado de China donde hay una ambición multiplicada por escala”, definió Aguzín ante un auditorio que seguía su exposición con suma atención.

Ya inmerso en la cultura oriental, Aguzín remarcó que “hoy los asiáticos y chinos crearon una máquina de aprendizaje”.

Al ser consultado por cómo ve a la Argentina y su principal motor económico, el agro, Aguzín no dudó en señalar que “está bien posicionada Argentina en la producción de alimentos”. Pero dijo que hay mucho espacio para crecer; aunque hoy somos Top 3 a nivel global”.

En ese sentido, destacó que hay “pocos países para proveer alimentos en el mundo” y que “no solo se trata de vender más toneladas”. Concretamente pidió “subir en la cadena de valor, que es fundamental”.

En esa línea, consideró que “la tecnología redefine quién captura el valor”, y advirtió que “el agro se está convirtiendo en industria de datos. La mejora por el lado químico es limitado. A futuro el aumento de productividad vendrá por la tecnología. Hoy ya vemos ectores que no existían hace 10 años”. Y concretamente destacó: “La industria AgTech hace un par de años era 25 mil millones de dólares y en pocos años será 60 mil millones”, y nombró como protagonistas a la automatización y la robótica. “El agro ya no es lo que se ve desde la ruta. Es una industria datos y en Argentina tenemos muchas ventajas competitivas”, consideró Aguzín.

Sobre el modelo asiático, el formoseño destacó que está apoyado sobre tres pilares. “El primero es talento y trabajo, bajo la consigna 9-9-6. Eso implica de 9 a 9 durante 6 días de la semana”. Y agregó que allí le resultaba “difícil que la gente se vaya a su casa. Quieren seguir trabajando. Es especial”.

Luego citó la velocidad de aprendizaje. “En China es diferente el modo en que se prueban cosas. Diría que en Asia es distinto el modo de iniciar”, señaló antes de explicar el modelo: “La idea es qué tan rápido podemos probar, a menor costo y corregir. No se prioriza el temor a equivocarse, sino a corregir rápido y barato”.

En tercer término consideró clave la construcción de “ecosistemas industriales profundos que brindan alta competitividad por una cadena de suministro muy cercana y eficiente. Allí remarcó la oportunidad para el ecosistema agro de Río Cuarto y la región”.

Finalmente, Aguzín lanzó una catarata de tips: “La velocidad de aprendizaje es más importante que la perfección. Lanzar ideas, medir y volver a lanzar. Es mejor equivocarse barato y no buscar la perfección. Operar a velocidad China. No se trata de competir empresa contra empresa, sino de crear ecosistemas. Cuando el ecosistema gana, ganan todos los que lo integran”.

Pero advirtió: “No hay que volverse como los chinos, hay que entender el sistema y ver dónde jugar. Crear relaciones, idealmente internacionales”. Y cerró con una máxima: “Innovar como los americanos, buscar la calidad de Europa y tener la ejecución de los asiáticos”.