Juicio a Salinas: Miralles pidió pena en suspenso y Sabena, 4 años de cárcel
Nancy Salinas, la policía de la Provincia que llegó a juicio acusada de haber encubierto a los integrantes de la familia Vargas Parra, durante la investigación del caso Sabena, se retiró ayer de los tribunales con algo de alivio.
Entró en la jornada del martes, con la chance latente de que el fiscal pidiera una pena de prisión efectiva para ella, pero finalmente, Daniel Miralles solicitó dos años de prisión en suspenso.
En su alegato, el fiscal sostuvo que la agente -que actualmente se desempeña en el destacamento de Coronel Baigorria- se apartó de la ley en su tarea investigativa de la desaparición de Nicolás Sabena, aunque lo atribuyó más a un error, que a una acción dolosa. Incluso, llegó a elogiar la tarea profesional de Salinas en otras pesquisas, en las que trabajó en forma conjunta desde la fiscalía. Como corolario, solicitó que a Salinas se la declare responsable del delito de encubrimiento agravado -por su condición de policía-, aunque apenas pidió una sanción de dos años en suspenso.
La querellante Rosa Sabena pronunció un alegato más extenso y detallado -que el del fiscal- y terminó pidiendo que se condene a Salinas a 4 años de prisión efectivos. Se detuvo en tramos de los audios que formaban parte de la prueba y en un episodio que consideró central, como lo fue la detención del mayor de los Vargas Parra, la madrugada del 15 de septiembre de 2008, cuando ya no se tenían noticias de Nicolás.
Sabena dijo que Salinas no notificó a sus superiores del sugestivo episodio que, en su opinión, pudo haber echado luz sobre el trágico desenlace de su hijo.
El abogado defensor Gastón Schönfled también se refirió a las escuchas entre su clienta y Vargas Parra, aunque atribuyó el tono familiar y amistoso que Nancy Salinas utilizó, en esa oportundiad, a un plan que le marcaron sus superiores para ganarse la confianza de su interlocutor y, así, obtener algún tipo de información que le sea útil para tratar de dar con el paradero del joven de 21 años. Previsiblemente, cerró su alocución con un pedido absolutorio.
La última palabra la tendrán los jueces Daniel Vaudagna, Natacha García y Mariano Correa. El martes 29 de diciembre, al filo de la feria judicial, darán su veredicto.
La policía proclamó su inocencia: “Nada me ata a ese delincuente, cumplí órdenes de mis superiores”
-Estoy dolida, porque creo que no me merezco esto, pero también estoy tranquila, porque sé la manera como trabajé siempre, todos mis compañeros saben que soy una funcionaria honesta.
Con estas palabras, Nancy Evangelina Salinas -la policía conocida dentro de la fuerza con el mote de “Nikita”- se dirigió al tribunal de la Cámara Primera del Crimen que tenía enfrente.
Salinas decidió declarar ayer, aunque lo hizo sin responder preguntas, salvo las que le formuló su propio abogado.
Entre frase y frase, dirigió la mirada hacia su izquierda, donde estaba sentada la madre de Nicolás Sabena.
“Nada me ata a ese delincuente”, dijo en alusión a la controvertida conversación telefónica que mantuvo con José Pepe Vargas Parra. Aceptó que usó un tono amistoso, pero se justificó diciendo que se trató de una estrategia para obtener información que ayudara a encontrar al joven desaparecido.
Salinas agregó que todo lo que hizo fue siguiendo las órdenes de su superior, el comisario Fernando Pereyra, y manifestó que siempre estuvo al tanto de que sus conversaciones estaban siendo grabadas.