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Las nuevas preocupaciones de la población: bajos salarios y pérdida de poder adquisitivo

Si a la escasez de dinero se le suma el empleo, las respuestas superan al 50% de la población

En el plano económico, la principal preocupación que dominó los últimos años había sido la inflación. Luego de ir escalando rápidamente entre 2022 y 2023, la situación se mantuvo al tope en 2024 tras la devaluación inicial del gobierno de Javier Milei que empujó a un reacomodamiento de precios relativos de alta intensidad. En ese contexto, empezó a advertirse que los ingresos de gran parte de la población habían dejado de tener un deterioro leve pero constante, como venía ocurriendo, sino que las nuevas reglas de juego habían provocado un salto relevante que se advertía con mayor fuerza en los bolsillos. A partir de allí, la pérdida de ingresos se consolidó como la preocupación central.

Así lo volvió a reflejar una nueva relevamiento de Zuban, Córdoba y asociados sobre un universo de 1.500 casos. Al consultarle a los encuestados sobre su principal preocupación, el 28,5% optó por “los bajos salarios y la pérdida del poder adquisitivo”. Cuando se diferencia la respuesta entre hombres y mujeres, el 29,7% de los primeros y el 27,5% de las segundas respondieron en ese sentido.

Pero la segunda opción más elegida por los encuestados fue “la falta de empleo y desocupación”, un ítem que había retrocedido de los primeros lugares en los últimos años, pero que lentamente comenzó a ganar nuevamente protagonismo. En esta opción se aglutinaron el 22,7% de las respuestas. En esta respuesta, la prevalencia se altera respecto de la primera y son las mujeres las que mayor preocupación muestran: 25,8% contra el 19,5% de los hombres.

Esto implica que entre la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades laborales superan el 50% de las respuestas.

El podio lo completa la inflación y el aumento de precios, con el 17,7%. Allí hay una incidencia de lo que viene ocurriendo en los últimos 9 meses, con índices de precios al consumidor que lentamente fueron escalando y del 1,5% mensual que arrojó mayo, las últimas mediciones quedaron a un paso del 3%.

Por último, en el cuarto puesto quedó la inseguridad, con el 13,9%, hasta no hace mucho tiempo, una de las respuestas que peleaba por ser la más repetida entre los encuestados.