Nazareth: un directivo confirma el cierre, pero dice que no es definitivo
Tras la denuncia de los jóvenes asistidos en la casa Nazareth de Río Cuarto, desde la comisión directiva que agrupa a todos los centros de la asociación confirmaron a Puntal el cierre de la sede de la ciudad, aunque aclararon que será por seis meses. El presidente de la organización, Facundo Ferrigno, indicó que la medida tiene que ver con el déficit que se ha generado y negó que se vaya a cortar el tratamiento sobre las personas que se están recuperando de sus problemas relacionados con las adicciones.
-¿Cuál es la situación de la casa Nazareth de Río Cuarto?
-La situación de la casa es que es insostenible económicamente. La pandemia hizo que tengamos muy pocos asistidos. Una casa de este estilo no se puede sostener económicamente si no tiene pacientes. Eso trajo aparejado que los profesionales que trabajan no puedan cobrar sus honorarios en tiempo y forma, lo que generó renuncias y no poder prestar tratamientos. Hubo una baja muy grande de pacientes en Río Cuarto y no hay forma de poder sostener la casa desde otras sedes de la institución, ya que todas están más o menos en la misma situación. Para que la casa de Río Cuarto funcione hay que tener alrededor de 25 pacientes, pero la Secretaría de Salud Mental de Córdoba nos habilitó solamente 17 lugares. Fueron muchos los factores que llevaron a la casa a tener un déficit económico. Todo está certificado en los balances. En ese marco, nosotros planteamos suspender la sede por seis meses y no un cierre definitivo. A la vez, también definimos trasladar a los pacientes a otras sedes de la institución o a casas de otras instituciones en el caso de que los pacientes no quieran seguir en Nazareth. Esto es para rearmar el equipo y la estructura edilicia, de manera tal que podamos tener una mayor cantidad de pacientes para que la casa se sostenga para seguir brindando servicios en Río Cuarto, ya que es la casa madre de la institución en Córdoba.
-Los asistidos que se niegan a irse de Río Cuarto denunciaron que hubo malversación de fondos por parte de la dirección de la Asociación Nazareth…
-Lo descartamos totalmente. Se pueden ver todos los balances de la institución. Todos están al día y no tenemos ningún problema de presentarlos. No es una cuestión de malversación de fondos, todo lo contrario, hubo ayuda de otras sedes, como las de San Francisco y Rosario, para sostener a la de Río Cuarto.
-¿Puede haber complicaciones en el tratamiento de los jóvenes que van a tener que ser reubicados?
-No, nosotros hicimos todo de una manera para que la derivación desde la casa de Río Cuarto sea en el momento a través de sus familias a una sede en la que el tratamiento continúe con el mismo sistema terapéutico. Lo único que cambia son los profesionales. A excepción de dos chicos, el resto de los asistidos fue derivado a otras instituciones. Todos seguirán con tratamiento y en lugares más cercanos a sus hogares, para poder recibir visitas quincenales de sus familiares.
-Recién decía que hay un problema económico en distintas sedes, ¿la casa de Río Cuarto es la única que cerrará por seis meses?
-Sí, es la única. Es en donde se presentó la situación más crítica. Tuvimos muy pocos pacientes. En el peor momento de la pandemia recibimos a dos o tres. Una estructura como la que tenemos en Río Cuarto es imposible de sostener con pocos pacientes. A todo esto, podemos decir que a través de las otras casas vamos a solventar la deuda que la asociación tiene en Río Cuarto.
-¿Qué van a hacer con los jóvenes que se resisten a irse?
-Quedan dos jóvenes que no se quieren ir. Ya se habló con la familia y se va a seguir hablando. Los tienen que venir a retirar para llevarlos a otra sede para que puedan terminar su tratamiento. Estamos hablando de un tratamiento de internación que dura seis meses y estos jóvenes no tienen más de dos meses de tratamiento. Es más, si estuvieran cerca de los seis meses, muy probablemente estaríamos analizando darles un hospital de día en otras sedes, pero son jóvenes que tienen muy poco tiempo de tratamiento. A la vez, los que no se quieran ir tienen que saber que quedó una sola persona del equipo de terapeutas para cuidarlos de buena voluntad, ya que no está percibiendo haberes.
-¿Cómo subsisten las casas de Nazareth?
-Los ingresos que maneja la organización vienen a través del pago de los tratamientos de cada uno de los asistidos que se da por una beca de la Sedronar, por la Provincia, por las obras sociales o por el pago particular.