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Hace más de un año que Alpa Corral no tiene un médico residente en el pueblo

El Municipio reconoció que pese a las buenas condiciones laborales que se ofrecen, los profesionales no están dispuestos a quedarse.  Por ahora sólo se logran cubrir guardias mínimas
Alpa Corral.- Lejos de terminarse, la problemática por la falta de profesionales médicos en distintos pueblos del interior provincial sigue acrecentándose, obligando a los intendentes a recurrir a avisos en medios regionales, provinciales y nacionales para encontrar un médico, seducirlo con una oferta y lograr que se radique en su pueblo.

Tal es el caso de esta población serrana, que apenas supera los mil habitantes fijos, pero que desde hace más de un año no cuenta con un médico residente en el pueblo, cubriendo las guardias médicas con distintos profesionales, pero evidenciando muchos problemas y riesgos, cuando se trata de minutos, demoras y sobre todo, atención de la salud.

"Hace más de un año que no podemos conseguir que un médico se instale en nuestro pueblo”, afirmó la intendente María Nélida Ortiz. “Es un tema que nos preocupa y mucho, pero no hemos podido darle solución. Sinceramente estamos gestionando todo lo que tenemos a nuestro alcance para dar con un médico y que se quede estable en nuestro pueblo, pero no hemos podido lograrlo", señaló. 

Asimismo se refirió a la búsqueda de los profesionales y señaló: “Hicimos publicaciones, utilizamos todos los contactos que tenemos y nada, por lo menos hemos conseguido una médica que nos venga a cubrir las guardias nada más, pero médico estable en Alpa Corral no conseguimos”. “Nos cuesta mucho traer a un médico que se radique aquí. No puedo dejar de ninguna manera al pueblo sin médico, es una locura pensar eso”, añadió.

Ortiz contó que la solicitud se hizo “en Córdoba, Buenos Aires, en todas partes, es una lucha, por ahora lo venimos solucionando con médicos que nos cubren las guardias, pero no es la solución definitiva, la salud es una prioridad y no podemos dejar descubierto este aspecto". 

Por su parte, Omar Farías intendente de Bengolea expresó que “luego de más de dos años de gestión y pedidos logramos que un médico se quede estable en nuestro pueblo”. “Nos costó mucho ya que nadie quería venir a vivir acá. Hicimos una buena propuesta y por suerte hace dos meses conseguimos esta radicación luego de dos años de padecer innumerables inconvenientes”, indicó.

Además, el mandatario agregó: "La oportunidad es muy buena. Ahora sabemos contamos con un médico y las guardias están cubiertas pero fue difícil”. “En un pueblo, sos médico las 24 horas, por allí eso les costó a los anteriores que duraron poco en este lugar, sos médico todo el tiempo, además de las guardias que deben cubrirse", dijo.

Farías sostuvo que es importante el acompañamiento de los vecinos a los médicos en el interior. “Debemos apoyar el trabajo que hacen para que se sientan cómodos y se queden. Eso es distinto en una gran ciudad, donde hasta se le perdonan errores, pero en un pueblo chico, parece que somos más exigentes y no perdonamos nada. De allí que pocos se adapten y nos terminamos quedando sin médicos”. 

En este sentido, el intendente remarcó que “la oferta laboral está, pero pocos se quieren venir. También nosotros y los vecinos debemos ayudar y apoyar para que en salud estemos cubiertos”.

 ¿Carencia y mala distribución?

En la provincia, no es nueva la falta o mala distribución de profesionales médicos y especialistas en el interior. Tampoco lo es el reclamo de los pueblos o comunas, muchas veces invisibilizado por los conflictos en la Capital provincial. Esto tiene su razón de ser: dichas ausencias resultan en vidas pérdidas o secuelas evitables, demoras en los traslados, falta de prevención y atención médica a medias. Nadie sabe por qué, pero a los médicos jóvenes no les interesa radicarse en los pueblos, no les seduce esta idea.

El sistema público de salud de la provincia de Córdoba presenta diversas dificultades como son los inconvenientes de infraestructura, de financiamiento, de jurisdicción y falta de protocolos, entre otros. Pero la falencia más grande para los vecinos de localidades pequeñas es  la carencia de un médico "permanente" en su pueblo, a quien recurrir "las 24 horas".